La familia «okupa» de La Barzola pide un techo porque en 15 días será el desahucio

Desde marzo de 2006 Rocío Rivera y José Antonio Márquez Jiménez viven con sus seis hijos en el bajo izquierda del número 5 de la calle Fernando de Mata en La Barzola, al que entraron como «okupas

La pareja con los seis niños: José Manuel, Luis Miguel, Alejandro, José Antonio, David y RocíoRAÚL DOBLADO
La pareja con los seis niños: José Manuel, Luis Miguel, Alejandro, José Antonio, David y RocíoRAÚL DOBLADO.

Desde marzo de 2006 Rocío Rivera y José Antonio Márquez Jiménez viven con sus seis hijos en el bajo izquierda del número 5 de la calle Fernando de Mata en La Barzola, al que entraron como «okupas». Desde el principio tuvieron problemas con los vecinos que se oponían a esta ilegalidad. Los desencuentros terminaron en una pelea entre el presidente de la comunidad y el «okupa». El presidente, discapacitado, tuvo que vender su vivienda. El juez condenó al presidente a seis meses de prisión como autor de un delito de lesiones y al «okupa» por falta de lesiones y amenazas.

Los vecinos del bloque iniciaron actuaciones judiciales. Hubo mucho retraso pero el 8 de febrero pasado se resolvió la apelación que había interpuesto la familia. Ahora el desahucio es inminente. El pasado lunes recibieron el escrito en el que se les comunica que deben abandonar la vivienda en 15 días.

Los padres están angustiados porque no tienen donde meterse con sus hijos, que van al colegio y hacen una vida totalmente normal. Explica Rocío Rivera que les han dicho en el Ayuntamiento que por urgencia social les van a intentar solucionar el problema, y de hecho hoy se van a entrevistar con Emilia Barroso, de la Delegación de Bienestar Social, «pero tenemos miedo» . Su suegra. mirando a los niños dice: «Lo único que piden es un techo, no dicen que sea éste. A ver si alguien les puede ayudar en darles una casa» y comenta las terribles humedades del piso que incluso están afectando a la salud de los niños». Rocío está de acuerdo en no quedarse: «En el plan que estamos con los vecinos yo no quiero seguir aquí».

Comenta que ocuparon el piso porque tenían un desahucio en otro de alquiler: «Nos dijeron que nos metiéramos, que con los niños no nos iban a echar. Yo tenía pedido un piso de segunda adjudicación desde 2003. Los vecinos llamaron a la Policía y me dijeron que seguiría aquí hasta que fuese el juicio. Además, el 60 por ciento del barrio son okupas».

La familia «okupa» también se ha dirigido a Otainsa, Oficina Técnica de Asistencia a Inquilinos en Situaciones de Abuso: «No han pedido documentación para otro piso de segunda adjudicación, pero aún no ha salido en el BOE y faltan unos meses. Pedimos una solución provisional hasta que se resuelva el asunto definitivamente».