El general de Brigada Marín Bello Crespo, jefe de Estado Mayor de la Fuerza Terrestre, recordó ayer en su discurso por la festividad de la Patrona de Infantería, la Inmaculada Concepción, a los «Infantes de honor» Raúl Centeno y Fernando Trapero, guardias civiles asesinados por ETA en Francia.
Al inicio de su discurso, el general Bello Crespo señaló que ambos guardias han sido «asesinados por la banda terrorista ETA en el cumplimiento de su deber; con ellos está la permanente gratitud de todos los españoles, y un lugar de honor en nuestros corazones».
Ante casi medio millar de invitados, militares y familiares de militares de Infantería, el general ha añadido que «el 8 de diciembre es un gran día para España, porque es el día de su Patrona y es, por supuesto, un gran día para la Infantería, porque esta denominación está íntimamente unida al de nuestra Patria; el vocablo Infantería, que es palabra rotunda y noble, alcanza su expresión completa y profunda cuando se le añade «Española»».
«Hasta el final»
A la Inmaculada ha dicho el general que debe la Infantería «la subordinación absoluta a la misión encomendada« y «la determinación de llegar hasta el final», y ha añadido: «Nosotros, los infantes, no podemos separar estos nuestros amores: el amor a la Inmaculada, nuestra Madre, y a España, nuestra razón de ser».
El general también ha mencionado en su discurso a los militares de Infantería que en estos momentos está en misión en Afganistán, Kosovo, Líbano y Bosnia «renovando su juramento de hacer de España un país grande, y de los españoles ciudadanos libres».
En el programa de actos de conmemoración del Día de la Patrona de Infantería, del Estado Mayor, del Cuerpo Jurídico Militar y del Servicio de asistencia Religiosa, se celebró también, a cielo abierto, una misa en uno de los patios de Capitanía General de Sevilla, y se rindió un homenaje a los caídos, en presencia de jefes de los tres ejércitos.
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