La Policía baraja la hipótesis de desasistencia como posible causa de la muerte del niño discapacitado
La autopsia realizada al pequeño de 9 años con parálisis cerebral profunda, que el pasado lunes fue encontrado por sus padres muerto en su domicilio y solo, no ha revelado que sufriera algún tipo de
La autopsia realizada al pequeño de 9 años con parálisis cerebral profunda, que el pasado lunes fue encontrado por sus padres muerto en su domicilio y solo, no ha revelado que sufriera algún tipo de maltrato físico por parte de la cuidadora. La Policía baraja como hipótesis más probable que el pequeño muriese por desasistencia, algo que no quiso, en todo caso, elevar a definitivo hasta que el informe de de la autopsia sea concluyente.
La mujer, de nacionalidad boliviana, llamó en la tarde del lunes a los padres del niño, que se encontraban de viaje -concretamente en Ceuta para asistir al cumpleaños de un familiar-, para decirles que por cuestiones familiares tenía que ausentarse del domicilio, sito en la calle Tomás Pérez Iglesias, a la espalda de la avenida de San Francisco Javier. Los progenitores regresaron de la manera más rápida posible a Sevilla pero cuando llegaron a su casa, unas cuatro horas después de la llamada, encontraron al niño muerto, trasladándolo al Hospital Virgen del Rocío, donde los facultativos sólo pudieron certificar su muerte.
Esa misma tarde el Grupo de Homicidios de la Policía Nacional, que se desplazó hasta la vivienda para comenzar las investigaciones, detuvo a la cuidadora, quien había regresado al domicilio a recoger una serie de objetos personales. La mujer fue conducida a las dependencias policiales, donde ayer prestó declaración.
Sigue retenida
Fuentes de la Policía Nacional precisaron ayer a este periódico que la cuidadora no pasará a disposición judicial al menos hasta el día de hoy, y a la espera de tener el informe completo de la autopsia, que ayer por la mañana se le realizó al pequeño en el Instituto Anatómico Forense.
En todo caso, la Policía no descarta ninguna hipótesis y tiene abiertas varias vías, aunque todo hace indicar que podría haberse producido un caso de desatención o negligencia en el desempeño de la labor que venía realizando esta mujer en el domicilio del niño fallecido. En este sentido, las citadas fuentes precisaron que el pequeño fue encontrado con los pañales llenos de orina, circunstancia ésta que no tiene por qué ser aclaratoria totalmente, ya que la incontencia en un caso de parálisis cerebral profunda es habitual, por lo que podría haber sucedido en cualquier momento.
Igualmente, las mismas fuentes precisaron que ya en la tarde en la que se descubrió que el niño había muerto, la Policía estuvo hablando con los padres, y también en el día de ayer se tomó declaración a otras personas y no se descarta que los padres vuelvan a prestar declaración ante los efectivos del Grupo de Homicidios de la Policía.
Consternación entre los vecinos
Los vecinos del bloque donde vive el matrimonio no salían ayer de su asombro por lo acontecido, Uno de ellos precisó que en la tarde del lunes, cuando llegó a su domicilio, «vi a la Policía y a una UVI móvil, algo que me extrañó aunque no supe qué pasaba. Ya hoy -por ayer- al hablar con el sustituto del conserje, me explicó la muerte de este niño, luego lo he oído por la radio y entonces me he acordado de un pequeño que, durante todo este invierno, lo sacaba a pasear una niñera sudamericana y, la verdad, siempre nos ha dado mucha pena».
Cuidados básicos
Por otra parte, el Hospital Virgen del Rocío, a cuyas Urgencias llevaron los padres a su hijo, ya fallecido, consideró ayer que la ausencia de la cuidadora no tiene por qué ser decisiva en el fallecimiento de un enfermo de estas características.
Aunque el hospital recalcó que la autopsia es la que tiene que determinar las causas de la muerte, el director médico del centro, Francisco Torrubia, explicó que «no hay soporte vital en lo que tiene que hacer la cuidadora» de un enfermo con parálisis cerebral, que debe ayudarle en «cuidados básicos», como la alimentación, pero no precisa de «ningún tipo de especialización».
La ausencia por unas horas de la cuidadora tampoco pudo ser decisiva porque, según Torrubia, no hay medicinas que un paciente de estas características deba tomar cada dos o tres horas
Los padres llegaron a Urgencias del Virgen del Rocío a las 20.00 horas del lunes con el niño, ya cadáver, al que habían encontrado en su domicilio de Nervión solo.
Los médicos no pudieron hacer nada más que llamar al forense, que calculó la hora de la muerte entre las 15.30 y las 17.00 horas, y a partir de ahí el caso comenzó a ser investigado por la Policía Judicial y el cuerpo fue trasladado al Instituto Anatómico Forense, donde se le practicó la autopsia y donde se encontraban, abatidos, los padres del menor.
El niño, de 9 años, padecía una parálisis cerebral «profunda», según Torrubia, y tenía una forma de vida «limitada y dependiente», ya que una tetraparesia mantenía inmóviles sus extremidades.
Este tipo de pacientes pueden sufrir «incidentes», según el director médico del Virgen del Rocío, si se caen, tosen o tienen mucosidades, ya que «son dependientes de cuidadores y más frágiles», pero «tampoco tiene que ocurrir necesariamente algo así por quedarse un rato solo».