La primera portada de «Pasión en Sevilla» es una impresionante fotografía realizada por Juan Muñoz del rostro de un imagen tallada a semejanza del Cristo de la Expiración, El Cachorro, realizada en los años 20, y que preside el panteón donde reposan los restos del insigne arquitecto Aníbal González. Se trata de una imagen inédita que da al traste con la leyenda popular que sostenía cómo debido al enorme parecido con la talla de Ruiz Gijón, la copia sustituyó a la original tras el incendido registrado en la capilla del Patrocinio en 1973. José Antonio Rodríguez refiere la leyenda y cuenta la verdadera historia que rodea a «El Cachorro del Cementerio».