El Prado, un caos si quiere aparcar

Caos es la mejor palabra que define la situación que viven quienes quieran aparcar en la zona del Prado de San Sebastián, los que deseen pasear por la Avenida Isabel la Católica o los que simplemente

Una imagen de los alrededores del Prado donde es casi imposible encontrar estacionamiento./N. SANZ
Una imagen de los alrededores del Prado donde es casi imposible encontrar estacionamiento./N. SANZ.

Caos es la mejor palabra que define la situación que viven quienes quieran aparcar en la zona del Prado de San Sebastián, los que deseen pasear por la Avenida Isabel la Católica o los que simplemente circulen con sus automóviles y ciclomotores por aquel entorno, ahora no tan acogedor.

El 13 de marzo la delegada del Consejo de Alumnos de la Universidad de Sevilla (Cadus), Marta Navarro, criticaba la eliminación de los aparcamientos situados en las inmediaciones de la antigua Fábrica de Tabacos, prevista por el Ayuntamiento para la creación de «un jardín de gran colorido», ya que como explicaba que «si de por sí tenemos problemas para estacionar en la zona, está claro que vamos a ir a peor».

ABC ha comprobado en el Prado de San Sebastián que los problemas que anunciaba Navarro son ciertos. Allí encontramos una auténtica jungla de vehículos amontonados y otros tantos buscando encontrar el mínimo hueco para aparcar. Y es que, en la Avenida del Cid, justo a los pies de la Universidad, sobrevive a las obras un «parking» para los residentes de la calle San Fernando y otro, en el que apenas caben 40 coches para los universitarios. Aunque, como hay que aprovechar todo el sitio disponible, los usuarios de vehículos han decidido aparcar en primera y segunda fila de la avenida, lo que provoca el correspondiente colapso del tráfico a las horas punta del día. Pero, no nos quedamos ahí. Las Avenidas de: Palos de la Frontera, María Luisa, Isabel la Católica, Portugal y la zona de la Buhaira se encontraban obstaculizadas por los coches que aparcan en la misma avenida. «Tenemos que ir la mayoría de las veces a la Buhaira, a Capitanía o al Parque, pero tienes que llegar temprano, porque si no tienes que aparcar en Felipe II, como me ha pasado hoy», comentaba una alumna de la Universidad. Otra apuntaba que «acepto que vayan a arreglar la avenida y que pongan zonas ajardinadas, pero ya que están liados con tanta obra podrían aprovechar y construir aparcamientos subterráneos. En la Universidad somos más de 1.000 alumnos, además de las oficinas y residentes de la zona, harían falta parking públicos para desahogar el Prado».

La desesperación de los conductores por conseguir una plaza de aparcamiento llega a que algunos se planteen incluso aparcar dentro del Parque de María Luisa, como ABC pudo comprobar. Otros más cautos a la posible multa, se tienen que conformar con dejar sus vehículos en el bulevar de la Avenida Isabel la Católica en la que no cabe ni un alfiler. Lo mismo ocurre en el sitio destinado al aparcamiento del Casino de la Exposición y del Lope de Vega donde había hasta una triple fila que «un Vovis guarda atentamente».

Carril bici y Metro-centro

A las obras para el ajardinamiento del Prado se unen las del polémico carril bici y del Metro-centro. La delegada del Cadus apoyó el fomento del transporte público y confiaba en que los carriles bici reduzcan el tráfico, sin embargo, recordó que «hay mucha gente que viene de fuera y no puede venir en bici». Aunque los alumnos de la Universidad van más allá de las palabras de la delegada. «Si dan facilidades a los ciclistas con carril y aparcamiento propio, que hagan lo mismo con el resto de conductores. Como conductor pago unas tasas a tráfico por usar la vía pública, pues que hagan lo mismo con los demás, y si no que nos proporcionen bonobús gratuitos si no vamos a poder aparcar en nuestra zona de trabajo», explicaba otro alumno.

En cualquier caso, critican la actuación del Ayuntamiento por no atender a las verdaderas necesidades de los ciudadanos. «Más jardines, ¿para qué?, para que los turistas lo vean todo agradable y vuelvan para el año que viene, ¿y los que nunca nos hemos ido? Desde luego el alcalde no piensa en las necesidades reales de Sevilla. Estará ganando 200 votos de la gente que usa la bici pero está perdiendo más del triple de los que usamos el coche». Además, los universitarios achacan el problema a la tardanza de las obras. «Si al menos funcionara el Metro, -se lamentaba- pero el alcalde se ha centrado en el carril bici, y no ve o no puede ver más allá».

Los universitarios del Prado se sienten indignados por el nuevo jardín en la Avenida del Cid, ya que les quita «el poco aparcamiento que les habían dejado» por las obras del Metro-centro y el carril bici