Al viernes de Feria le costó arrancar. Sevilla y los sevillanos ya tenían la fiesta en el cuerpo y la naturaleza que es sabia pidió ayer descanso. Ya eran las tres de la tarde cuando las casetas aún se desperezaban en el real y sólo unos pocos caballistas deambulaban por unas calles vacías.
Algo después comenzó el trasiego en los accesos al campo de Los Remedios y fue a partir de las cinco, hora taurina donde las haya, cuando empezó la animación en las casetas.
A primera hora de la tarde, en la puerta de la caseta municipal empezó a congregarse numeroso público, ávido de contemplar el paseo de los caballistas que optaron a premio este año. Allí pudimos encontrar a Loli González y Manuel Martín, aficionados al mundo del caballo.
En la de la Hermandad del Rocío de Triana estaban reunidos en animada tertulia Ernesto Vilches, Ana Guerra, Loli Beviá y Javier Osuna.
A la hora del almuerzo se pudo ver en su caseta de Ricardo Torres «Bombita» a Luz Marto, Cati Portillo, Francisco Fernández Guerrero, Mª Luz Pérez Casas, Arancha Fernández y Alberto de Burgos. Su tranquila charla discurrió entre los antiguos mantones que se exponen en urnas en las paredes en una caseta presidida por un cartel de la Romería de Valme.
Cerca de allí pasaron en coche milord Manolita Ramos y Josefina Barrio, que se protegieron del sol con una fina sombrilla de encaje de Bruselas. Fueron acompañadas por Nicolás Cascales Gil y Manuel Núñez Macías, mientras que manejó las riendas el «Niño de la Barquilla».
A medida que el paseo de caballos se fue animando, también empezó a apretar la sensación de calor, más que por la temperatura, que no llegó a los 30 grados, porque cesó la brisa que al mediodía sopló levemente en el real.
A la puerta de su caseta a disfrutar del ambiente salieron Rosario Sierra, Antonio Enrique Cruz, Juan Pedro Olmedo, Miriam Gutiérrez, Yolanda Venegas y la niña Miriam Olmedo de tres años de edad. La pequeña vestía un traje de flamenca crudo de encaje antiguo confeccionado a partir de unos pololos de herencia.
Desde la terraza prefirieron ver pasar los coches en la caseta de «Los cuarenta», presidida por la cabeza del toro Vencedor de la ganadería Parladé y adornada por fotos antiguas de motivos taurinos. Además, las flores del techo estaban colocadas formando hileras con los colores de la bandera de España. Allí, se encontraban Ignacio Sánchez de Ibargüen, presidente del club con su hija Mª Teresa, Dolores Estévez y el vicepresidente, José Mª Sequeiros, en animada conversación con varios grupos de amigos.
Mientras, a las puertas de la caseta los miembros más pequeños de la familia aguardaban montados a caballo, como Diego Maestre Sánchez de Ibargüen, Sonia Gálvez Sánchez de Ibargüen y Jerónimo Sánchez de Ibargüen.
A la amazona prefirió montar Macarena Capitas Mateos, de tan sólo 10 años, que paseó junto a su amiga Carmen García Godino, ésta de corto, y también de la misma edad.
Numeroso fue el grupo que formaron Pablo Fernández Vidal, Mario Gómez, Miguel González Muriel, Mª Angel García Font y José Antonio Ortiz, que disfrutaron viendo jugar en su caseta a las niñas Paloma y Julia Fernández Carrasco y a Claudia Gómez Ortiz, todas vestidas de flamenca.
En la misma calle y en animada conversación estaban María Sabido, Claudia Ortiz y Julia Carrasco, quienes acompañaban a Carmen Pérez, madre del actor andaluz José Luis García Pérez, que encarna al personaje de Manolo Caracol en la recientemente estrenada película sobre la vida de Lola Flores.
A medida que transcurrió la tarde el real se fue llenando con los que quisieron ayer despedirse de la Feria del 2007 y los que, generalmente por motivos laborales, no empiezan a vivirla hasta el fin de semana.
El paseo de caballos se hizo más denso, pero ello no perturbó a la joven Lourdes Rubio que a sus 7 años de edad desprendió elegancia desde su montura con un moño impecable, polainas de piel y hasta un blanco pañuelo sobresaliendo tímidamente por el bolsillo de la chaquetilla.
También por su forma de montar a caballo llamaron la atención las niñas Guadalupe y Paz Pablo-Romero Parias, de 9 y 12 años de edad, que pasearon acompañadas de sus padres y otro grupo de amigos. A pie y recorriendo las calles de los toreros disfrutaron de la tarde Jaime Benjumea, Teresa Rodríguez Marañón, Petra Santolalla, Yago Parias y Gonzalo Roca de Togores.
Por Gitanillo de Triana y en un gran break, se pudo ver por el real a las niñas Mª de Arana Algarra y Lola Marañón Fernández, que estuvieron acompañadas por Ana Marañón, Beatriz Jiménez y Marina Fernández.
En la misma calle, sólo unas cuantas casetas más allá aprovecharon el día de ayer para celebrar su cumpleaños dos de las nietas del célebre fotógrafo sevillano Luis Arenas. Acompañadas por sus maridos José Manuel de la Vega Gallardo y Jesús Barrio Rubio, las hermanas mellizas Luisa y Rocío Yáñez Arenas, que nacieron también coincidiendo con la Feria de abril obsequiaron con tarta a sus amigos y familiares.
Se respiró un ambiente familiar en la caseta «El Cancelín», que como es ya tradición presentó una decoración exquisita en la que primaron las flores naturales y las cornucopias, para dar tregua a los encajes y las flores de papel. Allí disfrutaron del ambiente festivo la familia Lappi-Moreno, propietaria de la caseta que ha recibido numerosos premios en los últimos años. Junto a ellos se encontraban numerosos amigos como Alberto González de la Peña, Nieves Murillo y Marina Juliá.
Luciendo espléndidos mantoncillos de herencia, alegraron sus trajes de flamenca, estuvieron Alesandra Jannone y Curra Andrau, que disfrutaron de un agradable almuerzo junto a amigos como Carmen Ramos, Lourdes Candau, Fausto Botello y Joaquín Torres González-Barba.
Y mientras los Marqueses de Ruchena recibieron en su caseta la visita de Sonsoles del Camino, Mª Piñar y Antonio Pretel; Carlos Fuertes, Mª Liñán, Verónica Gros, Sebastián Barroso y Eduardo García Otero, aprovecharon el paseo de caballos para lucir una magnífica carretela.
En la caseta de «Los Enletraos» la animación fue continua, a lo que contribuyó el grupo formado por Pilar Ruiz Martínez, Consuelo Santos, Carlos Cadarso, Alfonso Hortal, José Antonio Ruiz, Antonio Coronado, Tani Díaz y Rufino Madrigal, conocido restaurador de Umbrete.
Calor y color para un viernes de Feria en el que el agua de días anteriores no permitió disfrutar de la sombra de los farolillos verdes y blancos, sólo repuestos en los alrededores de la caseta municipal.
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