JORNADA 13
(2-1): El tuerto también viajó a Mallorca
EDUARDO BARBA
Gafados, los verdiblancos cayeron en Son Moix ante un rival muy inferior pero
más efectivo en sus escasas oportunidades.
PALMA DE MALLORCA. ¿Qué le
pasa a este Betis? Ayer, al acabar el partido contra el Mallorca, las explicaciones
lógicas cedieron ante el empuje del tremendo infortunio, del azar adverso que está
acompañando al equipo y engordando la ya de por sí fecunda leyenda negra verdiblanca.
Que no hay brillo ni pólvora y sí mucha improvisación sobre el terreno de juego a nadie
escapa, sí, pero da la sensación de que, juegue como juegue, haga lo que haga, el
conjunto bético encontrará un factor asociado al mal fario que le hará doblar la
rodilla. Un día es un inesperado error de Contreras, otro un pase al rival de Varela,
otro un gol del Español en el descuento, otro un error arbitral... y ayer fue el turno
del ex sevillista Campano, que con un par de acciones de mérito dio el triunfo a los de
Luis Aragonés sin que hubieran hecho casi nada por lograrlo.
Y al otro lado, un Betis que mejoró
mucho, serio, bien plantado, con capacidad ofensiva y múltiples ocasiones claras pero que
se marchó de vacío a la península. Que no hay acierto arriba es una verdad objetiva, y
que la actitud del plantel puede no ser la más correcta también, pero algo raro flota en
el ambiente, algo que provoca que se caiga jornada tras jornada de manera irremisible. La
dinámica, desde luego, es harto peligrosa, similar a la de la segunda vuelta de la
99-2000, cuando se perdía por decreto ley y se acabó bajando a Segunda. La racha, un
punto de quince, y aunque esto acabe de empezar como quien dice, el tufo es inquietante. Y
mucho.
Y no se puede repetir un
once
Además, y como se ha repetido hasta
la saciedad, resulta imposible repetir alineación. Víctor Fernández optó en Son Moix
por trastocar lo mínimo indispensable el once que venía actuando en las últimas
jornadas y que le había dado buenos resultados en la faceta defensiva, de modo que
mantuvo en el lateral derecho a Juanito y a Rivas a la vera de Lembo en el centro de la
retaguardia para detener las temibles incursiones de la estrella local, el camerunés
Eto´o, a la postre inofensivo. Ito, por su lado, formó pareja en el doble pivote con
Arzu, tándem inédito esta campaña por la omnipresencia de Assunçao hasta que se ha
roto. Ismael siguió en el interior diestro, mientras que Fernando hizo de enganche con el
punta, ayer de nuevo Martín Palermo, que sólo ha vuelto a la titularidad cuando las
circunstancias han obligado. De hecho, viajó a la capital balear el delantero del filial
Antoñito, que acabó debutando a un cuarto de hora del final. Las dos variaciones,
estrictas exigencias del guión.
Ni la relativa continuidad ni ser
superior sirvió. Los verdiblancos fueron los dominadores absolutos de la primera mitad,
en la que dieron un auténtico baño al conjunto del «Sabio». Eso sí, los baños del
Betis no significan siempre ventaja en el marcador, y ayer volvió a verse un propotípico
encuentro de la era Víctor en esos primeros 45 mintutos: se defendió ordenada y
eficazmente, se organizó más o menos bien el ataque, pero se falló una vez tras otra de
cara a puerta. Por partes. Arzu asfixió literalmente a Colsa, motor bermellón, mientras
que Ito y la pareja de centrales impidieron la maniobrabilidad de Correa y Eto´o, que
alternaban posiciones bajando a mediocampo para intentar hilvanar jugadas. Anulados los
peligros locales, se mejoró también en la distribución, resultando que el equipo juega
de manera más fluida sin Assunçao que con él. Ismael y Joaquín entraron mucho en juego
y Arzu conectó con los puntas de manera notable. Pero ahí moría, como tantas veces, el
equipo albiverde. Fernando andaba lento y Palermo poco hábil, fallándose una ocasión
tras otra con el rival en coma.
Al comienzo del choque, un lejano
chut de Ito da en el larguero tras robar el esférico en el centro del campo y el rechace
lo cabecea Joaquín a las manos de Franco. Diez minutos después es Fernando el que no
acierta a rematar dentro del área tras pase de Ismael (un zaguero le roba el balón). En
el 20, el Lussenhoff resbala y pierde la pelota, Ismael se va con ella y falla en el mano
a mano al desviar el meta local; el balón queda suelto y es centrado al segundo palo,
donde Joaquín empala algo alto. Manos a la cabeza... y la ilógica futbolística que
vuelve a cumplirse: en la única aproximación mallorquinista, un centro pasado desde la
izquierda por Nené es voleado por Campano, libre de marca. Tanto perdón bético costó
caro. Y tanto infortunio ya da que pensar...
El conjunto de Palma se envalentonó
con el tanto, creando algún peligro con las incursiones de Nené por el sitio de Juanito,
pero esta vez sí hubo respuesta más o menos rápida. En el 37, una gran internada de
Joaquín por su lado malo, el izquierdo, culminó con pase atrás a Palermo. El «Loco»
golpeó duro, y el esférico que iba fuera fue desviado por Niño hacia el interior del
marco balear. Paradójicamente, tuvo que ser de rebote después de tanta insistencia. El
azar contó, pero el Betis estaba siendo infinitamente superior. Con el empate llegó de
nuevo la calma hasta el paréntesis.
El Mallorca ataca
Salió el Mallorca algo encorajinado
en la segunda mitad y asustó Correa con un disparo seco que salió pegado al poste
heliopolitano. Pero los de Luis no tenían nada claro el partido y a duras penas superaban
la buena presión en mediocampo verdiblanca, especialmente en ese segundo acto, con los de
Víctor más replegados y con las líneas bien juntas. La falta de solvencia local, no
osbtante, tenía su contrapunto en la pérdida de llegada bética por ese talante más
conservador y el mayor alejamiento de Arzu e Ito del área rival. En el 61, con todo, de
nuevo Correa asusta con una internada y disparo cruzado que lame la cepa del palo.
Aragonés busca soluciones y en el
62 da entrada a otro punta, Bruggink, por el interior zurdo Nené, pasanso Correa a esa
banda. Pero no hay mejora local, de lo que se cerciora el Betis para crecerse de nuevo,
poco a poco, gracias a la clase de Joaquín, que empezó a pedirla más. A la contra, los
béticos crean más peligro. Como siempre. Una enorme internada del de El Puerto en el 66
pudo ser el segundo; el mundialista llegó a la línea de fondo rompiendo a Poli y
Lussenhoff y su pase atrás fue cabeceado ligeramente alto por Palermo. En el 72, una
falta lanzada por Arzu también lame el palo más largo de la portería de Franco. La
sensación de superioridad era total, pero el marcador estaba igualado. Víctor hace
entonces debutar a Antoñito, que entra en el 75 por Ismael para ocupar su sitio en el
campo y buscar la baza de la velocidad.
Insistían los béticos, pero el
tiempo se agotaba y no se daba la puntilla al moribundo Mallorca. Y claro, la maldición
verdiblanca es ya sólida, su peso toda una losa, y ayer planeó por la isla desde el
primer minuto. Hasta que hizo su efecto a poco del final, como mandan los cánones de esta
plaga egipcia. Otra acción aislada, faltando siete minutos, y llegó el segundo bofetón
al equipo. Campano controla cerca del área, se da la vuelta y manda un cañonazo raso
junto al poste para dar el triunfo al Mallorca. Los hinchas locales no se lo creían; los
béticos, que los había, menos. Ya nada pudo hacerse en la histeria de los minutos
finales, sólo bajar la cabeza y buscar la fórmula para que no aparezca más ese tuerto
que acompaña al equipo para mirarlo a ratitos. ¿Pero es desconocido o tendrá nombre?
Veremos...
Ficha técnica
Real Mallorca: Leo
Franco; Cortés, Lussenhoff, Niño, Poli; Campano, Nagore (Raúl Martín. m. 78), Colsa,
Nené (Bruggink, m. 61); Eto´o (Stankovic, m. 85) y Correa.
Real Betis:
Contreras; Juanito, Lembo (Cañas, m. 87), Rivas, Luis Fernández; Joaquín, Ito, Arzu,
Ismael (Antoñito, m. 75); Fernando y Palermo.
Árbitro: Mejuto
González, del colegio asturiano. Amonestó a Rivas, Luis Fernández y Fernando por el
Betis y a Niño por el Mallorca.
Goles: 1-0, m. 25:
Campano, de volea tras una jugada de Nené por la izquierda. 1-1, m. 37: Palermo remata un
pase de Joaquín y el balón entra en la portería tras tocar en Niño. 2-1, m. 83:
Campano, de fuerte disparo desde fuera del área.