JORNADA 17
1-3: Al Betis se le acaban ya las
excusas
JOSÉ MARÍA IGEÑO
Salvo una breve reacción racial en la que logró igualar a uno y rozó la
remontada, el equipo verdiblanco estuvo siempre a merced del Villarreal. La verticalidad
de los de Floro puso en evidencia el previsible y agotado guión que los de Víctor, muy
vulnerables, desarrollan cada domingo en casa
SEVILLA. La impresión de
que el Betis juega en casa como un equipo roto, sin recursos para crear juego más allá
de circunstancias azarosas o detalles de inspiración individual, y al mismo tiempo como
un conjunto incapaz de defender sin regalar espacios y ocasiones de gol a cualquier
adversario con un poco de velocidad, quedó patente una vez más ayer frente al Villarreal
de Benito Floro, que aprovechó las facilidades que le dio el Betis para llevarse una
clara victoria que sólo se le complicó durante unos minutos, los de una reacción de
raza que tuvieron los verdiblancos cuando se vieron, casi al mismo tiempo, con desventaja
de cero-uno y diez futbolistas en el campo por doble amarilla a Lembo. En ese intervalo
igualó Juanito el gol con que había abierto el marcador Anderson y le hizo el portero
Reina dos paradones seguidos a Ito y Fernando. Pero esta reacción fue un islote de diez
minutos en un partido desarrollado bajo el control del Villarreal, cuyos movimientos en
vertical pusieron en evidencia una y otra vez, por contraste, el aburrido, previsible y
agotado guión -si es que tal guión realmente existe- que desarrolla el Betis cada
domingo que juega con la obligación de ganar ante su gente, cada partido en el que se ve
obligado a tomar la iniciativa en busca de la portería contraria.
El Villarreal no es un equipo especialmente
sólido en defensa, pese a la contundencia de sus centrales, pero sí tiene una salida
mortal en ataque gracias a gente como Riquelme -aunque juega andando, es referencia para
todo el equipo cuando tiene el balón-, Guayre, Anderson o José Mari. La velocidad en los
pases y en los desmarques de los amarillos fue demasiado obstáculo para un Betis
titubeante, inseguro, cohibido cuando juega ante su propia afición y siempre en espera de
que aparezca Joaquín para solucionarle las papeletas más comprometidas a base de
genialidades. Pero el genio, por definición, es algo excepcional y al Betis lo que le
hace falta no son excepciones sino saber de una forma continua a qué juega. A veces,
siempre fuera de casa, apunta maneras de equipo, juega con sistema, desarrolla apoyos en
sus líneas y pone sobre el campo la calidad necesaria -la que, por otra parte, tiene en
grado más que suficiente- para ganar los partidos. Pero en Heliópolis lleva sumados ocho
puntos de veintisiete y sólo ha ganado una vez...
Todos los sistemas son válidos cuando se adaptan a los
jugadores de que se dispone y cuando se desarrollan con coherencia. Pero el elegido ayer
por Víctor Fernández -dejó a Ito como único pivote defensivo por delante de la zaga,
prescindió de Arzu y colocó por delante a Capi y Fernando- no trajo consigo beneficios
ni ofensivos ni defensivos. Salvo alguna arrancada más efectista que efectiva de Joaquín
y algún desborde individual de Ismael, el Betis no supo en toda la primera parte cómo
llegarle con peligro al Villarreal, que tardó demasiado en cobrar ventaja porque Anderson
falló un mano a mano ante Contreras -acudió rápido Juanito a estorbar al delantero- al
filo del descanso y porque el meta bético desvió con la punta de los dedos un tiro
cruzado de José Mari nada más empezar el segundo tiempo.
Víctor dio entrada a la vez a Arzu y Denilson en lugar
de Capi e Ismael, pero apenas había apuntado el Betis nuevas maneras con el doble cambio
cuando, en un intervalo de dos minutos, marcó Anderson -tras jugada de Guayre y Víctor
con cierta pasividad de la defensa bética- y se quedaron los verdiblancos con diez al ver
Lembo su segunda amarilla por una falta al rapidísimo José Mari cuando éste enfilaba el
área local.
Entonces, aunque por poco tiempo, surgió lo inesperado.
Juanito marcó de cabeza en un córner quitándose de encima con un paso atrás a
Coloccini y el equipo entero, con uno menos y diez minutos por delante, tiró de raza para
meter atrás al rival. Fue cuando Reina paró un gran disparo de Ito y un cabezazo de
Fernando que tenían toda la pinta de gol.
Con el Betis echándole casta al partido y el Villarreal
disconforme con el empate, el final del encuentro entró en una locura de la que sólo
sacó tajada el equipo de Floro. La defensa bética volvió a quedarse estática en una
pared de Víctor con centro atrás y Guayre marcó el uno-dos en el minuto 88. El tercero,
del propio Guayre tras gran jugada de José Mari, fue incluso aplaudido en las gradas del
Ruiz de Lopera.
Ficha técnica
Betis: Contreras; Varela, Juanito, Lembo, Rivas; Ito,
Capi (Arzu, m.55); Joaquín, Fernando, Ismael (Denilson, m.55); y Dani (Palermo, m.67).
Villarreal: Reina; Quique Alvarez, Ballesteros,
Coloccini, Arruabarrena; Guayre (Arzo, m.93), Josico, Riquelme, Roger (Víctor, m.68),
Jose Mari y Anderson (Xisco, m.93+).
Goles: 0-1, m.74: Anderson. 1-1, m.80: Juanito. 1-2,
m.88: Guayre. 1-3, m.92+: Guayre.
Árbitro: Alberto Undiano Mallenco (Comité Navarro).
Expulsó a Lembo, por doble amonestación (m.42 y 76), y además mostró tarjeta amarilla
a Arruabarrena (m.33) y Quique Alvarez (m.54).