JORNADA 22
1-0: Parece que cambió hasta la suerte
GERARDO TORRES
Un tanto de Lembo decidió para el
Betis un partido feo, de poco fútbol y menos ocasiones; los béticos bajaron mucho en la
segunda mitad y Milosevic falló un remate claro de gol
SEVILLA. El de anoche fue, seguramente, uno de los
partidos más aburridos que ha visto la afición del Betis esta temporada, pero como no es
momento para exigir florituras ni alardes técnicos, la gente salió contenta del estadio
Manuel Ruiz de Lopera porque el equipo ganó y sumó otros tres puntos con los que
distanciarse aún más de esa zona de las nervioseras en la que, sin comerlo ni beberlo,
se metió el conjunto de Víctor Fernández el pasado mes de diciembre. Hay que recordar
que hace apenas cuatro semanas la situación clasificatoria del Betis era más que
preocupante, así que los buenos resultados de estos inicios de 2004 deben valorarse con
justicia, al margen del juego que haya podido realizar el cuadro bético para obtenerlos.
Muchas veces se ha acusado a los jugadores del Betis de
cierta indolencia, porque cuando se habla de falta de actitud lo que se hace es huir del
término justo, que es más duro, así que ahora hay que decir que los futbolistas se
están empleando con el corazón y el alma, y que como consecuencia de esto, el equipo
está ganando en seguridad poco a poco. El actual ya no es el Betis del chau-chau, amago y
no doy, sino que es otro mucho más combativo, un Betis que muerde, que presiona, que se
repliega y se estira, que bascula y que, en definitiva, actúa como un bloque. Hay
jugadores que llevan la voz cantante sobre el terreno de juego y ordenan movimientos a sus
compañeros, y éstos obedecen. Esto quiere decir que se ve una madurez y también una
concentración tranquilizadora en cada uno de los jugadores. Este comportamiento de los
individuos redunda en la fortaleza del grupo, y así el Betis se va haciendo un equipo
incómodo para los adversarios y, por lo tanto, cada vez más difícil de superar.
Ésta es la fórmula que se exigía hace algún tiempo,
porque es la que hace ser competitivos a otros equipos que tienen menos calidad técnica
que el Betis. Cambiar el sistema de juego, juntar las líneas y ceder terreno al rival han
sido las claves del replanteamiento realizado por Víctor cuando vio que la apuesta por el
juego abierto y de continuo ataque no funcionaba, en una reacción que merece también un
reconocimiento porque los técnicos, en una tozudez que aburre, no suelen apartarse de sus
discursos aunque con ellos se entierren en vida. Manteniendo esta actitud guerrillera los
jugadores y este esquema el entrenador es muy posible que el Betis siga mejorando su
posición en la clasificación. Ya ha conseguido recuperar el pulso y se ha instalado
justo en la mitad de la tabla, y si así le ha ido bien, es de esperar que con confianza y
tranquilidad aún pueda seguir escalando.
Es probable que cuando definitivamente se haya dado por
muerta la crisis que se vivió hace muy poco, el Betis mejore en la combinación y vuelva
al juego fluido que ha exhibido en otras ocasiones -aunque sin la deseada continuidad-,
pero hasta entonces toca ganar y nada más. Ayer se logró el tercer triunfo en casa, se
sumaron tres puntos más y se taponó la posible arrancada del nuevo Celta de Antic, que
en el comienzo del encuentro se mostró seguro y organizado en sus movimientos. Le faltó
al cuadro vigués soltura para abrirse al atacar, pero presionó con orden en el centro
del campo y se replegó con rapidez formando en un santiamén dos líneas de cuatro en la
frontal de su área, con Giovanella incrustado entre ellas. Con esta actuación de los
celtiñas le resultó casi imposible al Betis encontrar espacios libres por los que
progresar hasta la portería de Cavallero. Como los béticos también se movieron al
unísono y practicaron la presión en la zona de creación, por momentos pareció que
jugaban treinta futbolistas y la imprecisión llegó a desesperar al público.
En el primer minuto, no obstante, pudo marcar Fernando
tras una buena progresión por su banda de Mingo, que está crecido. El pase del catalán
lo dejó pasar Alfonso y el mediapunta malagueño empalmó el remate, pero Cavallero
despejó el balón con los pies. A partir de aquí se atascó el juego, como quedó
descrito antes, y hubo que esperar al minuto 22 para ver un nuevo disparo a puerta, en
esta ocasión de Benjamín al saque de un libre indirecto. Nuevamente apareció el
portero. Luego hubo un tiro cruzado y lejano de Gustavo López que no puso en apuros a
Prats y se comprobó que el Celta ya no mantenía la concentración en defensa. El Betis
empezó a mover la pelota con más rapidez, la llevó de una banda a otra gracias, sobre
todo, a los magníficos cambios de orientación de Benjamín, y sólo faltaba un pelín de
profundidad para crear las ocasiones. Entonces llegó el gol, en un córner que sacó
Denilson y tras un toque de cabeza de Alfonso que llevó la pelota a los pies de Lembo. El
uruguayo amortiguó la caída del balón y remató al fondo de la portería. El Celta se
rompió entonces del todo y llegaron las mejores ocasiones béticas, primero en un robo de
Joaquín, que alcanzó la pelota antes que Cavallero en una cesión corta de Velasco,
luego en un tiro de Alfonso, y finalmente en otro de Fernando, desviado.
Se esperaba una segunda parte movida porque el Celta
tendría que abrirse para buscar el empate, pero supo el conjunto gallego atacar si
descubrirse, de modo que poco a poco fue ganando la partida en el centro del campo y el
Betis se fue metiendo atrás. Aparecieron los nervios y los béticos se dedicaron a
defenderse. Sólo tuvo una ocasión el Betis en esta segunda mitad, al aprovecharse
Denilson de un fallo de Velasco en un despeje, aunque el brasileño no estuvo hábil para
superar a Cavallero en su salida. Gustavo López disparó al larguero, Prats detuvo un
cabezazo de Milosevic... y el serbio falló un remate de gol a dos metros de la portería
tras una dejada magnífica de «Gustavito» López. Ahí le sonrió la suerte al Betis,
porque eso era gol. Pero igual que otros días se empataron partidos ganados -Murcia o
Español-, ayer se ganó. Y esto es lo importante, que al igual que la actitud y el
sistema, parece que ha cambiado hasta la suerte.
Ficha técnica
Real Betis: Prats, Varela, Lembo, Juanito,
Mingo; Ito, Benjamín (Arzu, m. 72); Joaquín, Fernando (Capi, m. 65), Denilson (Ismael,
m. 78), Alfonso.
R. C. Celta de Vigo: Cavallero; Velasco, Cáceres,
Sergio, Silvinho (Pinilla, m. 82); Giovanella, José Ignacio, Mostovoi (Edu, m. 72),
Jesuli (Vagner, m. 65), Milosevic y Gustavo López.
Árbitro: Antonio Rubinos Pérez (C. Madrileño). Mostró
tarjeta amarilla a Jesuli, Mostovoi, Ito, Velasco, Lembo.
Gol: 0-1, m. 36: Lembo, a la salida de un córner.