JORNADA 24
2-1: Denilson convierte el desastre
en victoria
JOSÉ MARÍA IGEÑO
Dos
acciones espectaculares del brasileño le dieron la vuelta al partido tras una primera
media hora espantosa del Betis y un «baño» zaragocista. Ya en ventaja, el equipo
verdiblanco supo recomponerse en defensa a medida que se desfondaba el rival, que
demostró más toque que pegada
SEVILLA.
La efectividad y la fortuna siguen acompañando la trayectoria de este nuevo y pragmático
Betis, que sumó frente al Zaragoza su cuarta victoria consecutiva gracias a dos
apariciones espectaculares de Denilson y a la candidez de un rival que le dio un
auténtico baño de fútbol en la primera media hora de juego, pero que careció durante
su abrumador dominio de la pegada necesaria para convertir la remontada bética en un
imposible. El Zaragoza se dejó vivo al Betis cuando pudo haberlo machacado, cobró sólo
una ventaja mínima cuando el equipo verdiblanco era un juguete en sus manos y lo pagó
con una derrota que devuelve al finalista de la Copa a los puestos de descenso.
Muy negro pintaba el
panorama para el cuadro de Víctor Fernández antes de que surgiera la calidad individual
de Denilson, que hizo esta vez de «Joaquín» y solucionó a su equipo una
complicadísima papeleta entre los minutos 33 y 38, los que transcurrieron entre el golazo
con que estableció la igualada y el pase que sirvió a Alfonso para marcar el segundo y
definitivo tanto. Hasta ese momento y desde el mismo saque inicial, el Betis tenía
completamente perdidos los papeles. El arranque del Zaragoza fue tan agresivo en la
búsqueda de la puerta rival que el cero-uno llegó casi sin que los locales llegaran a
pisar el campo adversario. Fue a los dos minutos de juego. Lembo despejó un saque de
córner al borde del área y desde allí empalmó Cani un zurdazo que superó a Prats.
Pero no se quedó ahí el
Zaragoza. Muy seguro atrás gracias a la pareja Álvaro-Milito, el equipo de Víctor
Muñoz era el que marcaba los tiempos del partido con Movilla en el puente de mando tanto
a la hora de coordinar el repliegue como al salir en ataque. Mientras el jugador cedido
por el Atlético tuvo fuerzas, el Zaragoza hizo lo que le vino en gana con un Betis
nervioso en defensa, inexistente en el mediocampo y sin la menor opción en ataque. Un
Betis que recordó al equipo indefinido que rozó los puestos de descenso antes de la
espectacular reacción que arrancó la tarde de la goleada al Málaga. Las victorias
habían llegado mediante una apelación a un fútbol mucho más colectivo y coordinado que
el exhibido por el equipo en la primera vuelta; se estaban acumulando los triunfos gracias
a la rectificación de banquillo que había archivado el toque insulso y la iniciativa de
pega en aras del orden defensivo y la salida letal a la contra. Pero ayer no se estaba
viendo nada de eso. El único equipo que veía huecos para el pase, que desbordaba en
velocidad o forzaba situaciones de uno contra uno era el Zaragoza. Menos mal que el ex
barcelonista Dani está sin ritmo y que las buenas maneras de Villa -que le amargaba la
vida a Lembo- o Cani pierden mucho a la hora de la pegada.
El Betis, con Ito y
Benjamín desconocidos, ni defendía ni atacaba. Por momentos se veía peligrosamente que
nadie quería la pelota, que aparecían los nervios, que el equipo se inhibía de una
batalla que le venía manifiestamente grande. Víctor Fernández preparaba un par de
cambios en busca de variar de forma radical la cara del equipo, que sólo había llegado
con peligro una vez -cabezazo colocado de Alfonso y paradón de Láinez-, cuando Denilson
recogió al borde del área un rechace defensivo y colocó con la derecha un disparo que
Láinez se limitó a ver entrar casi por la escuadra.
El partido se metió en otra
dinámica muy distinta, el Zaragoza acusó el golpe del empate y Denilson fabricó el
tanto de la remontada con un desborde espectacular a Rebosio por la izquierda y un centro
medido a Alfonso, que cabeceó con fuerza a la red visitante.
Hasta el final se jugó con
menos contenido, con el Betis mucho mejor puesto atrás y una considerable pérdida de gas
por parte del Zaragoza, que sólo inquietó una vez a Prats -cabezazo picado de Milito que
salvó el meta bético- en toda la segunda parte. El Betis sí salió con peligro, sobre
todo en los minutos finales, en los que unas cuantas pérdidas de balón del rival en
medio campo dieron lugar a peligrosos contragolpes que no aprovecharon ni Denilson ni
Alfonso. El Zaragoza de la segunda mitad no tuvo fuelle para enturbiar la prolongación de
la racha bética, que continúa -y eso es buenísima señal- a pesar de esas lagunas
espantosas en las que es capaz de caer el equipo.
Ficha técnica
2 - Real Betis: Prats;
Varela, Juanito, Lembo, Mingo; Joaquín (Ismael, m.67), Ito (Arzu, m.34), Benjamín,
Denilson; Fernando (Capi, m.83) y Alfonso.
1 - Real Zaragoza: Laínez;
Rebosio, Milito, Alvaro, Toledo (David Pirri, m.65); Galletti (Cuartero, m.46), Ponzio,
Movilla, Cani; Villa y Dani (Yordi, m.59).
Goles: 0-1, m.02: Cani. 1-1, M.33:
Denilson. 2-1, M.38: Alfonso.
Arbitro: Iturralde González
(Vasco). Amonestó a los locales Ito (m.23) y Lembo (m.72) y a los visitantes Alvaro
(m.81), Rebosio (m.93) y Cani (m.93).
Incidencias: Partido disputado en
el estadio Manuel Ruiz de Lopera, ante unos 35.000 espectadores. Terreno de juego en
buenas condiciones. Antes del inicio se rezó un padrenuestro en memoria del padre del
brasileño Marcos Assunçao y de un veterano abonado bético, ambos fallecidos
recientemente.