JORNADA 25
1-1: Prats salva al Betis y el
árbitro salva a Prats
JOSÉ MARÍA IGEÑO
El
portero, que debió ser expulsado por una entrada a Ezquerro con mano fuera del área,
impidió la victoria local en un final agónico. El equipo de Víctor controló la primera
hora de juego y se adelantó con un golazo de Benjamín, pero acabó sufriendo y con un
penalti no pitado a Mingo
SEVILLA.
Valioso y muy meritorio empate el que logró a
pulso anoche el Betis en San Mamés, donde el equipo verdiblanco hizo valer durante una
hora su gran momento de juego y durante media esa inercia a favor que parece haberlo hecho
invulnerable, imposible de derrotar incluso en los baches más alarmantes que sufre
durante los partidos o en los momentos de mayor acierto de los rivales. Fue éste último
el caso de la media hora final en el campo del Athletic, que atacó en tromba y dispuso de
ocasiones de sobra como para haber amarrado los tres puntos. Pero unas veces lo impidió
Prats, con paradas portentosas a Tiko, Ezquerro y Etxeberría; otra vez lo hizo Rivas, con
un despeje providencial en la misma raya de gol, y en alguna ocasión más cabe buscar el
obstáculo para la victoria local en el árbitro, Carmona Méndez, que debió sacar
tarjeta roja directa al portero bético por una salida del área en la que le puso los
tacos por delante a Ezquerro y paró el balón con las manos, y que ignoró un penalti por
empujón de Mingo al mismo jugador rojiblanco, el mejor de los locales y autor del único
gol que encajó el equipo de Víctor Fernández.
Del control a la agonía
Esa media hora final dejó una explicable sensación de premio y de alivio por el punto
conseguido en una plaza tan difícil como es, especialmente en esta temporada, San Mamés.
Pero es sólo la sensación final, el regusto que puede quedar después de la arrolladora
demostración de superioridad con que llegó el Athletic a los tres pitidos definitivos de
Carmona Méndez. Porque antes de eso, aunque de forma menos espectacular y más sostenida,
el equipo que había hecho una demostración de control, juego colectivo y efectividad
había sido el Betis.
En su nueva línea de equipo juntito y arropado,
el cuadro verdiblanco dejó que el Athletic ejerciera un dominio ficticio durante la
primera parte. Los de Ernesto Valverde quisieron la iniciativa desde el arranque, pero
vieron ahogadas sus bandas en ataque y esto redujo el papel de Urzaiz al de un poste cuyo
estatismo favoreció el marcaje de Rivas, ayer sustituto de Lembo . Los de casa se veían
obligados continuamente a tocar hacia atrás y empezar jugada, mientras que los visitantes
aprovechaban cada robo de balón para proyectarse arriba con rapidez y peligro. A los
buenos desplazamientos en largo de Benjamín se unía la salida en velocidad de Joaquín,
Denilson, Capi y Alfonso, que sorprendían desde posiciones atrasadas y con frecuencia
cogían a contrapié a la defensa rojiblanca. El resultado de estas dos formas de juego
era un partido vistoso en el que la intensidad la ponían por igual los dos rivales, pero
en el que el peligro real sólo lo ponía el equipo de Víctor. Sólo una vez tiró el
Athletic a puerta durante toda la primera mitad; lo hizo Etxeberría en una jugada en la
que Rivas fue objeto de una falta por parte de Urzaiz que el árbitro no señaló. El
resto se redujo a aproximaciones en busca de rechaces para posibles disparos de Yeste y
Tiko o balones bombeados en busca de un Urzaiz al que Rivas y Juanito obligaban a salirse
del área si quería rascar bola. Por contra, y aunque con menos continuidad, los ataques
del Betis llevaban mucha más intención y peligro. Del Horno se cruzó con acierto ante
Joaquín cuando éste se encontraba en disposición de recibir un gran pase de cuarenta
metros de Benjamín. Y un jugadón de Capi por la derecha, con pase raso atrás, estuvo a
punto de ser culminado por el propio Benjamín, que desaprovechó así la ocasión de gol
más clara de la primera mitad.
El empate a cero al descanso beneficiaba sin duda
a los de Valverde, que en ningún momento habían podido con la disciplina del Betis en
defensa y que sí habían visto roto su propio sistema por la salida rápida con el balón
de los verdiblancos.
La segunda mitad fue mucho más pródiga en
ocasiones de gol y en sobresaltos en las áreas, especialmente en la de un Betis que fue
perdiendo capacidad de control sobre el adversario y que se vio más desbordado a medida
que transcurrían los minutos hasta llegar a un final en el que necesitó de la fortuna
para no perder el partido.
El Athletic amaga, Benjamín pega
En el primer minuto de esta segunda parte empezó el recital de Prats, que detuvo un
remate de Tiko a bocajarro después de un pase medido de Yeste. Mientras el Betis trataba
de coger el sitio en la reanudación del encuentro, Del Horno disparó fuera por poco y
Urzaiz vio cómo le robaba el rápido y cada vez más asentado Mingo un balón claro de
remate. Fueron situaciones que tiraron hacia arriba de un Athletic que se dejó de nuevo
coger la espalda en velocidad y que esta vez, minuto 52, lo pagó con el gol que ponía al
Betis por delante en el marcador. Se escapó por su banda Joaquín, que colocó un centro
raso al borde del área; dejó pasar Capi el balón y Benjamín puso un disparo de rosca
en la escuadra izquierda de la portería defendida por Aranzubia, que casi se limitó a
ver entrar el balón.
Otro rival quizá hubiera acusado más el golpe de
recibir ese tanto justo cuando más cerca se estaba poniendo del gol a favor, pero el
Athletic en San Mamés es un adversario al que hay que golpear más duro para que su
ánimo lo acuse. Al Betis no le dio tiempo a explotar las previsibles prisas de los
rojiblancos porque el empate no tardó en llegar ni cinco minutos. Del Horno la puso desde
la izquierda y Ezquerro conectó un cabezazo picado, muy ajustado al palo, que Prats, pese
a llegar a tocar la pelota, no pudo detener.
La media hora larga que siguió al tanto de la
igualada fue una especie de monólogo del Athletic. El Betis se defendió muy atrás pero
careció ya del orden de la primera parte y vio cómo el rival le llegó una y otra vez.
Yeste tuvo ocasión de aprovechar un rechace con comodidad para el disparo, pero se
encontró con el portero bético. Urzaiz remató abajo un saque de córner, pero su
compañero Ezquerro se interpuso entre el remate y la portería. El propio Ezquerro sería
protagonista poco después de una jugada que bien puede considerarse decisiva. Se dispuso
a encarar a Prats después de recibir un pase adelantado y el portero bético, que salió
del área a la desesperada, no sólo fue al choque con los tacos por delante, sino que
sacó el balón con las manos. Carmona mantuvo las tarjetas en el bolsillo, no pitó ni
falta y «permitió» que, un minuto después, el guardameta verdiblanco prosiguiera con
su recital impidiendo que Ezquerro culminara en gol una brillante jugada individual, en la
que sorteó a varios defensas.
Las llegadas del Athletic eran continuas y el
Betis lo pasaba realmente mal. Rivas sacó en una difícil postura, y en la misma raya de
gol, un remate elevado de Etxeberría después de una gran internada por la izquierda. Y
nuevamente Carmona Méndez se alió con los intereses verdiblancos al ignorar un penalti
de Mingo, que empujó a Ezquerro en un salto en el área.
El Betis alcanzó el final de forma agónica,
tirando de oficio para intentar que prácticamente no se jugara en el descuento y
amarrando un punto que prolonga, con el derbi a tiro de piedra, una espléndida racha de
ocho partidos sin perder -con cinco victorias- y una dinámica que permite pensar con
mucho fundamento en Europa
Ficha técnica
1.- Athletic Club: Aranzubía;
Javi González, Prieto, Karanka, Del Horno; Orbaiz, Tiko; Etxeberria, Yeste (Jonan
García, min.64),Ezquerro; y Urzaiz.
1.- Real Betis Balompié: Prats;
Varela, Juanito, Rivas, Mingo; Ito, Benjamín; Joaquín (Arzu, min.91), Capi, Denilson
(Fernando, min.72); y Alfonso (Ismael, min.70).
Goles: 0-1, min.53: Benjamín.
1-1, min.57: Ezquerro.
Arbitro: Carmona Méndez (Colegio
Extremeño). Mostró tarjeta amarilla a los locales Yeste, Del Horno, Tiko y Urzaiz, y a
los visitantes Benjamín y Joaquín.