JORNADA 27
1-0: Esto también es navegar en la
mediocridad
EDUARDO BARBA
Los
béticos rompieron su buena racha en Albacete, donde cayeron con justicia y mostraron una
pésima imagen, sobre todo en la primera parte
ALBACETE. Decía tras el derbi Víctor Fernández que las
alegrías de los sevillistas por un simple empate, a veces hasta fastos, no eran más que
«navegar en la mediocridad y la intrascendencia». Pero los ejemplos de mezquindad
aparecen en la vida, y también, cómo no, en el fútbol, con mucha frecuencia. Unas veces
toca hablar de los demás y otras hay que mirarse al espejo, como tiene que hacer ahora el
Betis después del penoso espectáculo ofrecido ayer en Albacete, donde no sólo cayó
derrotado por 1-0 y rompió su racha de nueve partidos seguidos como invicto, sino que
ofreció una tétrica imagen. Estuvieron los béticos en manos de su rival durante toda la
primera mitad, y luego, en la segunda, fueron incapaces de superar el férreo sistema
defensivo del cuadro manchego, uno de los enemigos más incómodos de la Liga y que
acumula ya cuatro jornadas consecutivas sin encajar gol, que por algo será.
La trampa de este encuentro, de la que hablaba el técnico
verdiblanco a lo largo de la semana, no fue identificada en ningún momento y acabó
atrapando a un equipo heliopolitano que no supo detener las contras locales de la primera
parte y que se movió como un parabrisas en la reanudación: de lado a lado y con una
alarmante carencia de profundidad que le llevó a doblar la rodilla. Y encima la
precisión en los pases fue escasísima, como en los momentos álgidos del gafe 2003. El
resultado, por tanto, no extraña, y si lo hiciera sería más bien por lo corto del mismo
para los de César Ferrando, que pudieron apuntillar en varias ocasiones clarísimas.
Racha rota, vuelta a las andadas y oportunidad propicia para consolidarse en la parte alta
de la tabla (perdió el Athletic, empató el Osasuna) que se va al garete.
El asunto se empezó a complicar ya en el mismo hotel de
concentración, donde se confirmaron los malos augurios en torno a la salud de Denilson.
Aquejado de un virus que empezó a dar la cara el sábado y que lo ha debilitado bastante,
el brasileño se cayó del once -luego tuvo que entrar- dejando su puesto por la izquierda
a Ismael, que acompañó en el ataque a Joaquín, con Fernando -volvió a dejar a Capi en
el banco- y Alfonso mostrándose tan mal como el resto de los atacantes mencionados. O
peor. En defensa, lo esperado: Tais en el sitio habitual del lesionado Varela y dejando
ver que la inactividad pesa; Rivas junto a Juanito supliendo al sancionado Lembo después
de superar una enterocolitis; y Mingo en el lateral zurdo, donde esta vez tuvo muchísimos
problemas.
La primera mitad, que resultó decisiva finalmente, sólo
tuvo el color blanco de los locales, quienes superaron en todo a los béticos sin
necesidad de mostrar un estilo excesivamente depurado salvo en fases breves y muy
concretas. Les bastó concentración atrás y pelotazos desde la zaga a los dos interiores
y al mediapunta, Pacheco, para complicar la vida muchísimo al rival. Tras unos diez
primeros minutos soporíferos y faltos de tensión, el «Alba» comenzó a sentirse
cómodo jugando a la contra, ya que eran los de Víctor los que, fieles a las
recomendaciones de su entrenador, salieron con cierta «voracidad». Para nada sirvió una
intención sin compañía de la mínima precisión, al ser incapaces los verdiblancos de
dar tres pases seguidos. Benjamín abusaba del voleón en busca de desmarques imposibles,
las bandas estaban inutilizadas, sobre todo la izquierda, y sólo cuando Alfonso bajaba a
por el esférico a medio campo se lograba llegar al área de Almunia con cierta solidez.
Los de Ferrando, en cambio, asimilaron rápidamente su papel de conjunto inferior
técnicamente y tiraron del fútbol directo sin pudor para asustar. Al cuarto de hora
Fabiano estuvo ya a punto de estrenar el electrónico con un remate a bocajarro que se le
fue desviado solo ante Prats tras una buena asistencia de Munteanu, que se había colado
por el agujero que dejó Tais.
La espesura del juego bético era absoluta y los nervios
aparecían en defensa (Rivas vio amarilla en el 24 cuando se le escapaba David Sánchez)
por el simple envío de pelotazos desde el terreno albaceteño, balones que costaba
incluso despejar. Se mascaba el bofetón manchego y éste llegó en el 27 a la salida de
un córner, provocado por otra de esas contras por la banda que nadie atajó. El balón
cayó muerto a los pies de Pacheco tras varios rechaces y el uruguayo golpeó seco con la
derecha sin que Prats pudiera detener el balón pese a haberlo tocado. El 1-0 hizo
crecerse a los castellanos, que se aprovechaban una y otra vez de las imprecisiones de un
Betis titubeante y se permitían incluso realizar jugadas de mérito. En una de
tiralíneas en el 37 estuvo a punto de llegar el segundo, pero Redondo no fue capaz de
superar a Prats, que tenía que multiplicarse en las salidas para evitar la debacle. Sólo
al borde del descanso inquietó el conjunto albiverde con un cabezazo de Alfonso al saque
de una falta que se fue al larguero con el meta local batido.
Víctor movió ficha en la caseta y quitó a Fernando
-inoperante, como casi siempre esta temporada- para dar entrada a Tote, que regresaba mes
y medio después. Adelantó metros el Betis, como era de esperar, y el Albacete se
agazapó en torno a su área para nadar lo justo guardando mucha ropa. Un par de
arrancadas de Joaquín hicieron pensar que algo iba a cambiar, pero el panorama de la
segunda parte varió poquísimo en lo que a eficacia albiverde se refiere. Sí tuvo una
buena ocasión merced a un chut lejano, tras lanzarse un córner, de Ito, cuyo zapatazo
repelió Almunia cayendo el balón a los pies de Rivas, más bien al derecho, de ahí que
su remate se marchara alto.
El Betis cargaba demasiado el juego por la banda de Ismael,
que nunca desbordaba, mientras que Tote se movía en posiciones excesivamente retrasadas
como para que la conexión con Alfonso funcionara. Fue entonces cuando Víctor decidió
dar otro aire al ataque, sacar del campo al de Getafe (decisión que pocos se explican con
un 1-0) y dar entrada al renqueante Denilson, pasando Ismael a la delantera con Tote -que
así podía jugar más arriba- al ocupar el paulista su carril de siempre. Entró también
Capi por Ito, con lo que Benjamín quedó como único pivote. Pero el «queso mecánico»
se cerró perfectamente, con los centrales en plan figura, y el Betis se ahogaba en su
propia desesperación sin encontrar ranuras por las que colarse. Denilson, bajo mínimos,
se perdía en las individualidades de costumbre e Ismael seguía sin irse de nadie.
Precisamente el jiennense, en el 75, tuvo en sus botas la mejor ocasión bética para
igualar en un gran balón interior que le metió Tote al área, donde el ex del Murcia
disparó demasiado cruzado. Un par de minutos antes, en otro contragolpe local, Pacheco
estuvo a punto de machacar el resultado con un disparo en el área que pasó bajo Prats,
pero que, al tocar el balear, se ralentizó, dando tiempo a Rivas a sacar el balón en la
misma línea. Errada la oportunidad de Ismael, el tramo final se convirtió en un
frenético y torpe intento verdiblanco por aproximarse a Almunia sin fruto alguno. No le
salía a nada al Betis y el pitido final de Megía Dávila puso fin a un asedio
excesivamente rústico. O mediocre, si se prefiere usar el término de moda en Sevilla. Al
final va ser verdad que es mejor centrarse en la «glamurosa» liga particular hispalense,
esa que ofrece recompensas tan «suculentas», porque para luchar por metas más dignas,
como la europea, hace falta mucho más. Veremos si se tiene o no en la recta decisiva,
aunque por lo visto ayer...
Ficha técnica
1 - Albacete: Almunia, Oscar, Pablo, Buades, Peña; Viaud
(Alvaro, min. 59), David Sánchez; Pablo Redondo, Pacheco (Mikel, min. 79), Munteanu y
Fabiano (Aranda, min. 56).
0 - Betis: Prats, Tais, Juanito, Rivas, Mingo, Joaquín, Benjamín, Ito (Capi, min. 69),
Ismael; Fernando (Tote, min. 46) y Alfonso (Denilson, min. 61).
Goles: 1-0, min. 27: Pacheco.
Arbitro: Carlos Megia Dávila (C. Madrileño), auxiliado por Juste Jiménez y Hevia Obras.
Amonestó a Viaud, Pablo Redondo y Aranda (Albacete), y a Rivas (Betis).
Incidencias: Encuentro correspondiente a la vigésimo séptima
jornada del Campeonato Nacional de Liga en Primera División,
disputado en el estadio Carlos Belmonte de Albacete ante unos 16.000
espectadores. Se guardó un minuto de silencio en memoria del
ex-jugador del Albacete Francisco Javier Aguilar «Jabato» recientemente fallecido.