JORNADA 28
1-1: La falta de puntería
menoscaba la mejora
JOSÉ MARÍA IGEÑO
El
equipo de Víctor ofreció la reacción esperada frente a un difícil Osasuna, pero no
tuvo acierto ni fortuna ante la puerta en las claras ocasiones que creó. Benjamín marcó
un golazo de falta y Alfonso y Fernando pudieron deshacer el empate, pero Prats también
salvó a su equipo ante Valdo
SEVILLA. El Betis ofreció la reacción de juego
que esperaba su gente y lo hizo con cierta claridad frente a un rival complicado, pero su
mejoría no fue suficiente para ganar al Osasuna porque los atacantes verdiblancos, que
dispusieron de unas cuantas ocasiones claras de gol, no tuvieron ni el acierto ni la
fortuna que hubieran necesitado para dar a su equipo la victoria. No es que el equipo de
Víctor Fernández superara de principio a fin ni de forma aplastante al de Javier
Aguirre, ni que los visitantes no desplegaran recursos para obtener el empate o incluso el
triunfo -de hecho, Prats salvó un gol cantado ante Valdo-, pero sí que el Betis fue
superior a su adversario durante la mayor parte del encuentro y supo crear más y mejores
ocasiones.
No pesó excesivamente en el Betis, o al menos no lo hizo
para mal, el carácter de examen con que tuvo que afrontar el partido después de su
derrota en Albacete y el empate del derbi en Heliópolis, como si las nueve jornadas
consecutivas que los verdiblancos se habían llevado sin perder hasta el partido del
Carlos Belmonte no significaran gran cosa. De hecho Víctor Fernández introdujo cambios
en busca de una reacción similar a la que tuvo el equipo el día que rompió, con una
goleada al Málaga, su peor racha de la temporada. Si se exceptúa a Prats, frente al
Osasuna jugaron los mismos de aquel día. Y el equipo jugó mejor, más coordinado y con
mayor empuje incluso que en algunos de los partidos que ganó en la larga serie sin
derrotas que tuvo su fin hace ocho días.
El Betis cobró ventaja sobre un consistente Osasuna con un
fútbol paciente y de más constancia que brillantez. El poderío del equipo navarro para
recuperar balones en el centro del campo y su buen toque para llevarlo arriba fue
contrarrestado por un trabajo intenso de los verdiblancos, que tuvieron en Benjamín a su
mejor lanzador en busca de los desmarques en ataque de Joaquín, Tote o Alfonso. Ismael
llegó décimas de segundo más tarde que el meta Sanzol a un gran envío en profundidad
de Benjamín; Cruchaga le quitó de la cabeza a Alfonso un remate cuando se cantaba gol;
el portero osasunista desvió con apuros un ajustado disparo de Ito; Ismael pudo ser
objeto de penalti en un forcejeo con Cruchaga. Fueron jugadas que hicieron recular al
Osasuna antes del gol de Benjamín, que aprovechó una falta directa al borde del área
-la había cobrado Alfonso en una habilidosa jugada individual- para marcar con un
perfecto lanzamiento que Sanzol se limitó a ver entrar por la escuadra izquierda de su
portería.
Eran los últimos minutos de la primera parte y el Betis no
tuvo el oficio suficiente para conservar su ventaja hasta el descanso. Una falta lateral
en el alargue con un par de remates rechazados dentro del área, la defensa que no anda
despierta y Aloisi que la empuja dentro para que todo vuelva a empezar.
El Betis fue menos constante en su juego durante la segunda parte, en la que sufrió
algunas lagunas y despistes defensivos que pudieron haber empeorado las cosas, pero fue en
estos segundos cuarenta y cinco minutos cuando los verdiblancos dispusieron de las
ocasiones de gol más claras. Los cambios de Víctor -primero sacrificó a Joaquín para
dar entrada a Denilson y pasar a Ismael a la derecha; después sustituyó a Tote por
Fernando- no mejoraron sustancialmente al equipo en una fase final del encuentro marcada
por un intercambio de golpes en el que el Betis mereció mejor fortuna, sobre todo por
parte de Alfonso y Fernando. Terminar atacando por las alas con Ismael y Denilson lastró
el juego del equipo y sus posibilidades de victoria, que sin embargo se mantuvieron hasta
el final gracias a los ataques por el centro y alguna subida con buen centro de Luis
Fernández.
Entre Juanito y Prats desbarataron lo mejor de la
producción atacante osasunista del segundo periodo, mientras que en la falta de gol del
Betis tuvo mucho más que ver la escasa puntería propia que el acierto defensivo del
rival, patente sólo en un balón que Valdo sacó a Alfonso -magnífico su remate de
cabeza- en la misma raya de gol. Hasta el descuento siguieron sumando los béticos
ocasiones para llevarse el partido, especialmente en un cabezazo de Fernando, al saque de
un córner, que salió rozando el palo. Pero nada rompió el empate. Queda el buen juego,
pero un punto es tan poco...