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JORNADA 36
1-0: Y si no llega a ser por Toni Prats...
GERARDO TORRES
El Betis no tiró
ni una vez a puerta en el partido de la «profesionalidad» y perdió con justicia ante un
Villarreal con varios suplentes
Pena, penita, pena. El Betis fue un pelele en el
estadio de El Madrigal y sonrojó a los aficionados que a través del «ppv» quisieron
ver lo que hacía su equipo en ese partido llamado por el entrenador «de la
profesionalidad», del que salió el conjunto bético con un bagaje que lo dice todo:
derrota y ni un solo tiro a la portería de Pepe Reina, ni una sola ocasión de gol en
noventaitantos minutos por doce -sí, ha leído usted bien, doce- del equipo contrario,
que recibió a portagayola al endeble y manso cuadro verdiblanco con un puñadito de
reservas en el once inicial. Y así escribió el Betis uno de los últimos capítulos de
su Liga 2003-2004, sin el mínimo decoro, que si alguien puede decir que no es tan triste
perder por la mínima en casa de un semifinalista de la UEFA, lo cierto es que fue Toni
Prats el que evitó que el triunfo amarillo, y por ende la derrota verdiblanca, fuera
abultada.
Escribía que en todo el partido no fue capaz de cuadro de
Víctor Fernández de tirar una vez a la portería local -hubo dos disparos en la primera
parte, de Ito y Luis Fernández, que se fueron lejos del marco- , pero hay que recordar
que en el encuentro anterior, ante el Valencia, los béticos sólo acertaron una vez con
la meta de Cañizares -remate a bocajarro de Dani que despejó el portero-, y así es
imposible. Se mire por donde se mire, es imposible. El balance es tan pobre que ni
siquiera tiene análisis, pero no hay que hacer leña del árbol caído y parece claro
quehablar de actitud, un término que se ha puesto de moda últimamente, es hiriente
porque simplemente ocurre que estos jugadores quieren, pero no pueden. Es un problema,
pues, de incapacidad, ya que el hecho de que este equipo no sea guerrero se debe solamente
a que los jugadores no saben serlo, porque tienen otro perfil, no a que no quieran ganar
partidos, y por eso necesitan un entrenador que trabaje sobre los pilares de la táctica,
la estrategia y la disciplina más que sobre los fundamentos técnicos o el talento
individual. Víctor Fernández lo ha intentado todo, pero no se ha compenetrado con un
plantel que tiene calidad pero carece del genio y el temperamento que tenía el grupo que
manejaba en Vigo, con gente como Karpin, Giovanella, Luccin o Mostovoi.
Pero hay más, lógicamente, y habría que hablar de otras
cosas que son delicadas pero que no se deben obviar. Así, uno se pregunta qué sería de
este Betis si, como el Villarreal, hubiera empezado la competición participando en la
Intertoto en verano y encima sumara a estas alturas de la temporada los minutos de fútbol
que lleva encima el conjunto amarillo, que hasta el pasado jueves se mantuvo vivo en la
UEFA. Porque los futbolistas béticos están muertos, sin ritmo, sin velocidad. Parece que
salen al campo con dos placas de plomo -cuatro alguno- atadas a cada pierna.
Seguramente en esto tiene que ver la falta de fe de los
futbolistas en las posibilidades del equipo, una cuestión mental en suma, pero que
físicamente el Betis no está a la altura de sus rivales es algo que no admite
discusión, y esto, a día de hoy en la Liga española -como sucede desde hace años en la
italiana- es un factor determinante. Cuando Denilson dijo que necesitaba las vacaciones
muchos se rasgaron las vestiduras, pero el hombre dijo la verdad. Y se está viendo.
No se trata ya de buscar culpables, entre otras razones
porque las cosas van a cambiar, ya que Víctor se marchará el 30 de junio abatido por
todo lo que ha vivido y por lo que no ha podido hacer, que él sabe en qué se ha
equivocado. Y en esa línea de análisis templado, huyendo de las exageraciones, hay que
decir igualmente que el Betis de ayer fue ridículo, y dio pena, penita, pena. Javi Venta,
Guayre, Senna, Martí o Víctor -buenos jugadores todos ellos- no son titulares fijos en
el Villarreal, y enfrente se pusieron todos los pesos pesados del Betis, una lista de
futbolistas que impone respeto... pero no en las condiciones actuales por todo lo escrito
anteriormente.
Ya en el primer minuto del partido de ayer el guipuzcoano
Pérez Lasa le anuló un gol a Guayre, tras un rechace de Prats, que debió subir al
marcador, porque fuera de juego no existía en su posición. Tras este sobresalto empezó
de verdad el encuentro, y en unos instantes se vio que el Betis no era capaz de aguantar
la pelota ni de combinar. Mal en los controles, los béticos parecían peleados con el
balón, mas la imprecisión en el pase y la falta de desmarques no era lo malo, que la
nula velocidad de movimientos era mucho peor porque le permitía al rival adelantarse en
todas las acciones.
Paquito se preocupó de organizar las basculaciones de sus
jugadores para tapar a Joaquín cada vez que éste intentaba algo -y quiso la pelota el
portuense y trató de hacer sus jugadas, que conste-, dejando un poco más libre a
Denilson, sabedor, seguramente, de que el brasileño está muy lejos de su nivel óptimo.
De hecho, el paulista no desbordó ni una sola vez y perdió varios balones que el
Villarreal aprovechó para montar contragolpes muy peligrosos. En el minuto 15 se le
señaló otro fuera de juego dudoso a Víctor, que acabó rematando y marcando ya con la
acción anulada; al momento hizo Prats su primera gran parada en un cabezazo de Coloccini,
que remató una falta en el área pequeña sin marcaje alguno; luego fue Riquelme -jugó a
su antojo en la primera parte- el que desde lejos pegó un zapatazo que se estrelló en el
larguero; y tras los señalados disparos desviados de Ito y Luis Fernández volvió a
intentarlo el argentino, aunque esta vez se le fue fuera el tiro. Antes del descanso,
Prats volvió a sacar una mano providencial en un remate de Arruabarrena en el segundo
palo.
No funcionó el Betis ni en defensa ni en ataque hasta el descanso, pero después todo fue
a peor. Nervioso, impotente y lento, el conjunto bético vio cómo el Villarreal atacaba
con convicción y rapidez, combinando, entrando por las bandas y llegando. Marcó José
Mari tras una jugada de tiralíneas y después le hizo Prats dos paradones a Marcos Senna
y a Anderson. Terminó el partido y se acabaron los discursos de ilusión. Ahora
empezarán a pasar otras cosas.
Ficha técnica
Villarreal CF (1): Reina; Javi Venta, Quique Álvarez,
Coloccini, Arruabarrena; Guayre (Calleja, m. 81), Marcos Senna, Pedro Martí (Anderson, m.
74); Riquelme y Víctor.
Real Betis (0): Prats; Varela, Juanito, Rivas, Luis Fernández; Joaquín, Ito, Assunçao,
Denilson (Ismael, m. 55); Fernando (Alfonso, m. 62) y Dani (Tote, m. 80).
Árbitro: Pérez Lasa, del colegio vasco. Amonestó a Coloccini y José Mari por el
Villarreal y a Prats, Varela y Juanito por el Betis.
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