JORNADA 6
Con la inmadurez, a paso de hormiga
GERARDO TORRES
La
falta de acierto en la primera parte y los nervios en la segunda impidieron ganar al
Betis.
SEVILLA. No termina de arrancar el Betis esta
temporada ni acaba de convencer a su parroquia, que no sabe si ilusionarse con el
potencial de la plantilla que tiene a su disposición Víctor Fernández o resignarse a
una campaña de altibajos y juego irregular visto lo visto en estos primeros partidos del
ejercicio liguero. Que el equipo es muy bueno, técnica y físicamente, es innegable, y el
dato que avala esta afirmación es que en seis partidos sólo ha perdido el conjunto
verdiblanco ante el Real Madrid, en el Bernabeu y por la mínima. Pero le cuesta un mundo
ganar, como le cuesta una barbaridad a sus jugadores redondear sus acciones, sea el pase
definitivo o el remate a puerta. ¿Qué sucede? ¿Qué pasa?
Diría que es la inmadurez de algunos futbolistas, que en
ocasiones extienden al bloque, el lastre que impide al Betis desperezarse de una vez y
decir «aquí estoy yo» en esta Liga tan exigente que castiga sin piedad al timorato, al
tonto y al inocente. Este Campeonato es para los valientes, para los listos y para los
pillos, y cualquier error de concentración es fatal. Joaquín no puede mandar a los
Bermejales un remate a dos metros de la portería; Capi no puede concluir en el punto de
penalti una gran jugada con un punterazo; y Varela... ¡Ay, Varela!
Fernando Varela es un diamante en bruto, pero parece que
pulirlo no es fácil. Fernando Vázquez se apostaba cualquier cosa con el que se cruzara
por delante a que el nazareno sería en poco tiempo el lateral derecho de la selección
nacional. Y ciertamente es un futbolista con una planta excelente, con una fuerza
descomunal y con una potencia extraordinaria, pero algo falla en él. Quizá es que se
presione demasiado, o que en su ansia por hacer las cosas bien no sea capaz de tener la
cabeza fría en determinados momentos. El caso es que a veces comete errores de bulto que
resultan incomprensibles y que castigan a su equipo hasta dejarlo, como anoche,
prácticamente noqueado. Varela estaba haciendo ayer un partido estupendo. Estaba
guardando su banda con bravura ante un Etxeberria que está en un momento excelente de
forma y ayudaba a Joaquín con sus continuos desdobles hasta crear jugadas de mucho
peligro. Sin embargo, llegó el minuto 46 y después de reaccionar como un jabato a una
escapada de Etxebe, le ganó la posición al de Elgoibar... y despejó el balón como si
fuera un principiante: al centro y por bajo. Allí estaba Tiko -no podía ser Gurpegui-, y
el buen jugador del Athletic no falló.
Con esos errores el Betis, que no pierde, camina por la
Liga a pasito de hormiga. Y se repitieron episodios vividos recientemente. El equipo
bético jugó una muy buena primera parte, aceptando el reto bilbaíno del juego de ida y
vuelta a máxima velocidad e intensidad. Le recogió el guante a los de Valverde y poco a
poco fue metiéndose al rival en el bolsillo con triangulaciones, balones en largo de
Assunçao, relevos de Varela y Luis Fernández a Joaquín y Denilson, toques de primera de
Palermo, cambios de orientación y paredes de Arzu y Capi. Y así, Joaquín, Arzu y
Denilson remataron fuera tras buenas jugadas; Varela se plantó en cuatro trancos delante
de Aranzubia y luego picó la pelota demasiado; y Palermo acarició el remate en sendos
pases de Luis Fernández y Joaquín, uno desde cada banda. Luego, y estamos en el minuto
30 todavía, Aranzubia atajó uno de esos disparos flojetes de Capi antes de que llegara
la ocasión del partido: jugadón de Denilson, pase atrás del paulista, Palermo que no
alcanza a rematar de tacón y Joaquín que se encuentra la pelota delante de la portería,
a dos metros, y sin oposición para hacer lo que quisiera. Mete el pie debajo del balón y
pega fuerte. Para la desolación de la hinchada, el esférico se va muy alto.
El Athletic, poca cosa
Mientras tanto, el Bilbao se había acercado con velocidad al área de Contreras, pero no
culminó sus jugadas o las terminó con disparos lejanos que el portero detuvo sin
problemas. Lo único destacado del Athletic fue un zurdazo de Yeste que se estrelló en el
larguero de la portería bética.
Nada más comenzar la segunda parte llegó el tanto de
Tiko, y a continuación sobrevino el desquiciamiento total del Betis, que empezó a jugar
a la desesperada, con muchas prisas y, en fin, cada vez peor. Seguía siendo muy superior,
pero no aplicaba la inteligencia a su fútbol, que se hizo apresurado y provocó la
descolocación de los jugadores, que durante unos minutos salieron casi todos de sus
posiciones y aparecían como locos por los lugares más insospechados. Lembo por el
ataque, Capi por la defensa, Joaquín por la izquierda... En esto que el camero, que hizo
un derroche de energía impresionante, recibió un pase fantástico de Varela delante de
Aranzubia... y no superó al portero vasco. Después tiró desde lejos Lembo, el mismo
Capi remató horrible en el punto de penalti y Tote lo intentó desde 25 metros. El
Athletic se metió ya atrás -Urzaiz dejó su puesto al defensivo Iraola nada más marcar
Tiko- y sufría como un condenado, pero pudo hacer el segundo en una jugada aislada que
finalizó Esquerro con un cabezazo fuera en una posición inmejorable. En el 89 apareció
Assunçao, que le pegó de cine al balón tras un toque sutil de Tote y batió a Aranzubia
con todas las de la ley. Se hizo el empate y la justicia, porque si bien el Betis no
mereció perder, tampoco puede aspirar a ganar incurriendo en fallos como los que, otra
vez, cometió ayer.
El cuadro verdiblanco merece un gran margen de confianza
porque tiene virtudes de equipo grande, pero sucede que cuando se lanza a por el gol juega
bonito y con rapidez y despliega muchos recursos, pero no marca. Si encima cuando recibe
un gol se descompone y trata de reaccionar por las bravas, mala cosa. Dijo Lembo en
pretemporada que al equipo le faltaba madurez, pero ojo, Víctor, que la madurez ni viene
sola, ni viene siempre.
Ficha técnica
Real Betis: Contreras; Varela (Fernando,
m. 60), Lembo, Juanito, Luis Fernández; Arzu, Assuncao; Joaquín, Capi, Denilson; Martín
Palermo (Tote, m. 60).
Athletic de Bilbao: Aranzubia; César,
Luis Prieto, Karanka, Del Horno; Ezquerro, Gurpegui, Tiko (Bordas, m. 80), Yeste;
Etxeberría (Guerrero, m. 83) y Urzaiz (Iraola, m. 56).
Árbitro: Pedro Tristante Oliva (colegio
murciano). Mostró tarjeta amarilla a Lembo, Exteberría, Del Horno, César, Assunçao,
Denilson, Tiko, Luis Prieto, Capi, Aranzubia.
Goles: 0-1: m. 46, Tiko. 1-1: m. 88.
Assunçao.