Las colas en Doña Manolita forman parte de una estampa ya tradicional
Las colas en Doña Manolita forman parte de una estampa ya tradicional - José Manuel Mata
Lotería de Navidad

Las administraciones históricas de la Lotería de Navidad en España

ABC reúne algunos de los locales con más solera en la Lotería de Navidad del territorio nacional

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Con la llegada del sorteo de la Lotería de Navidad, miles de líneas se escriben recordando anécdotas que permitieron ganar (o perder) cierta cantidad de dinero. Muchas de estas historias se producen gracias a administraciones y loteros con gran solera, que debido a años y años de experiencia permiten acumular en su memoria recuerdos mágicos y también algunos desprópositos por qué no decirlo. ABC reúne la historia de algunos de los locales de mayor tradición a lo largo de toda España.

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  1. La Pajarita: la lotera viuda que se reunió con la Reina (Madrid)

    Exteriores de La Pajarita
    Exteriores de La Pajarita - ABC

    Tan solo 600 metros separan La Pajarita de Doña Manolita, pero su trabajo y su fama son mucho menos conocidos. Justo al lado del Metro de Sevilla, en el número 18 de la céntrica calle de Alcalá, con la Cibeles al fondo, se enclava esta administración de lotería fundada en 1925. Su historia parece sacada de una novela de época. Luisa Valdés se quedó viuda muy joven con seis hijas a su cargo. Su marido era capitán de Intendencia, por lo que a su muerte solo le quedó una pensión limitada. Tenía que sacar a sus hijas adelante. Sin dudarlo, cuentan quienes la conocieron, acudió a una audiencia privada con la Reina Doña María Cristina, madre de Alfonso XIII, para que le permitiese regentar una administración de lotería. Obtuvo el permiso.

    Así nació La Pajarita en la Puerta del Sol, antes de mudarse a su vecina Alcalá: una vida de empoderamiento femenino y de reparto de suerte entre sus clientes. La fortuna llegó a la administración en 1944 y 1961, cuando vendió los tres primeros premios de la Lotería de Navidad. En 1935, Luisa concedió una entrevista a Crónica. En ella afirmó que si le tocara el Gordo dejaría la administración para que se la «pudieran adjudicar a otra persona que lo necesitara». Siguendo con las leyendas, se cuenta que Valle-Inclán era asiduo a este local, donde llegó a comprar varios décimos. Tras la muerte de la fundadora, el establecimiento fue pasando de generación en generación, siempre en manos femeninas. El último hito de La Pajarita fue repartir todo el quinto premio de la lotería de Navidad en 2006 con el número 58.915, que cantaron los niños de San Ildefonso a las 11.38 horas.

  2. Brujas, gatos y balones del Barça para llamar a la suerte en Cataluña

    Foto histórica de la Lotería Valdés de Brangulí
    Foto histórica de la Lotería Valdés de Brangulí - Archivo Nacional de Cataluña

    Si hay una administración catalana que arrastra una historia singular esa es, sin duda, El Gato Negro, centenaria factoría de la suerte que durante años repartió millones desde una minúscula portería. Un despacho lotero de apenas cuatro metros cuadrados que, desde el número 40 de la calle Pelai, ha servido boletos agraciados con el Gordo de la Lotería de Navidad en varias ocasiones: en 2003, 2004 y 2010. Antes de eso, el Gato Negro ya había puesto a prueba el mal fario con sendos segundos premios en 1938 y 1951 y un tercer premio en 1954.

    También el Niño de 2004 salió de ese minúsculo portal del centro de Barcelona frente al que se formaban larguísimas colas las semanas previas a las fiestas navideñas. Tanto es así que, después de ochenta años despachando ilusiones desde el mismo quisco -antes ya pasó por el Paralelo y la Ronda Sant Antoni-, el Gato Negro no tuvo más remedio que cambiar de ubicación por la presión vecinal y la imposibilidad de adaptarse a la normativa. Así, la administración número 44 de Barcelona hizo las maletas en 2016 y se mudó a otro local más amplio aunque igual de céntrico. De hecho, basta con cruzar la calle Pelai para encontrarse con ese Gato Negro que, al contrario que la superstición, atrae la buena suerte y las lluvias de millones.

    En Lérida, La Bruixa d'Or de Sort (suerte en castellano) es una de las administraciones más populares en Cataluña y también en toda España. Abierto en 1986 por el lotero Xavier Gabriel, aunque en un primer momento con un nombre menos comercial, el negocio cosechó en los últimos el récord de venta tradicional y online de décimos así como de facturación (consiguiendo también las mejores cifras de toda Europa), según su propietario explicaba hace un año a ABC. El éxito del negocio es tal que en más de una ocasión se ha llegado al límite de billetes que un establecimiento puede vender.

    Gabriel se ha hecho famoso no solo por su negocio lotero. El empresario, uno de los más ricos de Cataluña y con una personalidad peculiar, anunció en 2006 que había comprado el billete para convertirse en el primer turista espacial español en el proyecto Virgin Galactic, del que es uno de sus fundadores junto a otros millonarios: el billete para su aventura espacial, de unas dos horas y media, superará los 350.000 euros.

    Fundada en 1905, Valdés es, por su parte, la administración de Lotería más emblemática de Barcelona. Situada siempre en la muy popular La Rambla, fue Miquel Valdés quien a principios del pasado siglo transformó un antiguo estanco en el que se despachaban «habanos» importados de cuba en una administración de lotería. En esa época, en su interior no solo se guardaban los billetes para el sorteo, sino también los balones con los que jugaba el FC Barcelona. Fabricados en cuero, eran casi un bien de lujo, y el fundador del club, Gamper, se los daba a Valdés, que llegó a jugar profesionalmente en el club, para que los guardase. Su primer «Gordo» lo vendieron en 1935, y el último en 1988. Las largas colas que se forman a su puerta dan cuenta de la popularidad de una administración que en los últimos años vende grandes cantidades por internet, eso sí, sin cobrar comisiones ni gastos de tramitación. El historiador Daniel Venteo ha publicado un documentado volumen editado por Marge Books sobre la historia de la administración.

  3. La administración de los segundos premios (País Vasco)

    Lotería de La Oca
    Lotería de La Oca - EFE

    «Al menos tenemos salud», se suele decir por Vitoria cada 22 de diciembre. Porque la suerte le ha sido esquiva a la capital alavesa en el sorteo de Lotería de Navidad, al menos en lo que al Gordo se refiere. Solo en dos ocasiones ha caído aquí el gran premio, y nadie quede ya para recordar la primera vez que se descorcharon las botellas de champán. Concretamente ocurrió en 1830, año con el que se inició un período de «desdicha» que se alargó durante cerca de dos siglos.

    En la capital vasca existe una administración que, pese a que tampoco logra cazar el Gordo, ha logrado colmar de alegría las calles con varios segundos premios. Se trata de la mítica administración de La Oca, situada en la calle Sancho el Sabio, que acumula ya tres años de fortuna. En 2015 y 2016 vendió el segundo premio de la Lotería de Navidad, y el pasado año repartió también décimos ganadores del segundo de la Lotería de «El Niño».

    Suerte en Bilbao

    La «mala suerte» de los vitorianos contrasta con la de sus vecinos de Bilbao, que cuentan con una administración que ha vendido ya más de 100 Gordos. Se trata de Ormaechea, cuya fama se debe en buena parte a la labor de Concha Ormaechea, la mujer que se hizo con la administración número 1 de Bilbao en el año 1941. «Una emprendedora para su época», explicó a este periódico su nieto Sergio, que subrayó que todavía hay quienes compran el mismo número que antaño adquirían sus padres y abuelos.

    Muy cerca de allí, la administración de Bidebarrieta comenzó a adquirir fama por el éxito de sus «números feos», que regaron de millones la Villa. Entre ellos se encuentran el 00064, ganador del Gordo; o el 00200, que fue premiado con un segundo.

  4. La única ganadora del Gordo en Valencia en 2017

    Celebración del primer premio en Valencia en 2014
    Celebración del primer premio en Valencia en 2014 - MIKEL PONCE

    Puede que nadie en España recuerde que, cuando la suerte del Gordo de la Lotería de Navidad sonrió en Valencia en 2017, lo hizo en Benetúser y solo a una única ganadora. En esta localidad, por supuesto se acuerdan perfectamente, porque la fortuna cayó sobre Neringa Bertulyte una mujer de 42 años nacida en Lituania y que merecía, según sus vecinos, el premio como la que más.

    Aunque trabajaba como cuidadora de una anciana, Bertulyte se hallaba en España desde hace 15 años con dos de sus hijas para ganarse la vida. Y, a pesar de tener trabajo, la mujer se apoyaba en la Cruz Roja y los servicios sociales municipales para vivir en Benetúser junto a ellas y su marido, que estaba en paro. Su otra hija, la mayor, seguía en Lituania. Precisamente, la suerte quiso que la fecha de nacimiento de esta coincidiera con el número del boleto ganador hace dos años: el 71198 (el 7 de noviembre del 98).

    Aquel 2017 a Neringa Bertulyte le tocaron 400.000 euros en la Lotería de Navidad (algo más de 320.000 euros con la retención de Hacienda). ¿Lo primero que hizo? Ir al banco, nerviosa, alegre, rodeada de cámaras y vecinos. Primero, transfirió dinero a Lituania. Después, pidió un adelanto para tener dinero disponible y poder invitar a sus amigas aquella noche en la que compartiría parte del premio con sus amigas.

  5. «El Rosario», la administración lotera más antigua de Zaragoza

    La administración de lotería «El Rosario»,
    La administración de lotería «El Rosario», - Fabián Simón

    A orillas del Ebro, en Zaragoza, se encuentra una de las administraciones de lotería más antiguas de España. «El Rosario» es la administración número 5 de la capital aragonesa. Cuentan los propietarios del establecimiento que está documentado que ya existía en 1860, porque aparece como tal en la «Guía Oficial de la Ciudad de Zaragoza» de aquel año. Se encuentra en la calle Don Jaime, pero en sus más de 150 años de vida esta administración ha pasado por otras ubicaciones, todas en el corazón histórico de la ciudad y próximas a la emblemática Plaza del Pilar.

    «El Rosario» es un nombre propio en el negocio lotero de la capital aragonesa, no solo por su antigüedad, sino también por el volumen de décimos que vende. Hace tiempo que figura en la lista de las diez administraciones que más venden en España. En la Lotería de Navidad del año pasado repartió diez números de un quinto premio.

  6. La administración que daba suerte a Antonio Machado (Castilla y León)

    En la concurrida calle Real, en pleno casco histórico segoviano y frente a la Casa de los Picos se encuentra la Administración de Lotería número 1 de Segovia, la más antigua de Castilla y León y una de las más veteranas de España. De su existencia existen ya documentos en 1773 y puede presumir de haber vendido lotería al mismísimo Antonio Machado durante su estancia en la ciudad del Acueducto.

    Es una de las principales anécdotas que contaba Milagros Lago, recuerda ahora su viudo Ramón Escobar, que junto a sus hijos regenta este despacho, que lleva pasando de generación en generación desde el siglo XVIII. Su primer regente fue Pedro Felipe López, quien adquirió la administración cuando aún se llamaba «La Gallega». En su trayectoria ha repartido varios grandes premios del Sorteo Extraordinario de la Lotería de Navidad, entre ellos, dos segundos en 1984 y 2001, con los números 53008 y 6536, respectivamente. Incluso Antonio Machado fue tocado con la varita de la suerte de esta administración, ya que en ella le tocó al escritor un premio gordo de la Lotería Nacional. Fue con el número 15085, aunque el célebre y despistado poeta nunca lo llegó a cobrar, debido a que perdió el boleto en un baño de las inmediaciones y se presentó al despacho con el número apuntado en un papel, recuerda Escobar.

    Aunque dada su ubicación tienen «mucho turista», el actual dueño señala que sus principales clientes siguen siendo segovianos. «Tenemos mucho abonado», clientes que han seguido jugando al mismo número generación tras generación. Después de ellos, sus principales compradores, madrileños y vallisoletanos, aunque también de cualquier punto de España. También del extranjero -en su puerta hay carteles hasta en seis idiomas-, aunque Ramón Escobar confiesa que «se asoman muchos chinos y japoneses, pero son pocos los que compran», ya que cree que «la lotería, sobre todo, el Sorteo Extraordinario de la Navidad, es una tradición muy nuestra». También vende por internet, pero el negocio es mucho menor.

    Aunque la administración está aún lejos de alcanzar en ventas la época dorada que transcurrió entre los años 2001 y 2006 -la crisis se dejó notar bastante-, Ramón Escobar se manifiesta optimista de cara al futuro, sobre todo porque el negocio tendrá continuidad, ya que lo heredarán sus hijos y «lo más bonito es poder seguir la tradición familiar de tantas décadas».

  7. El pueblo que vende más lotería gracias al humor manchego (Castilla-La Mancha)

    Asociación Vecinos de la Sierra

    Cada año los vecinos de Sierra, una pedanía de Tobarra (Albacete), hacen una parodia del anuncio de la Lotería de Navidad que les ha dado grandes resultados

    El año pasado una extraterrestre (más bien un hombre vestido de mujer, eso sí, muy rubia) acabó en un olivar recogiendo aceitunas con «Chato». Este año, en Sierra andan expectantes: el anuncio de la Lotería de Navidad está próximo a salir, así que a ver qué les deparan los guionistas.

    Entre las muchas formas que la gente tiene para vender lotería, quizá ninguna tan original como la de los vecinos de Sierra, una pedanía de Tobarra (Albacete), de unos 150 vecinos. Todos los años por estas fechas hacen una parodia (con humor manchego) del anuncio de la Lotería de Navidad. Básicamente, el objetivo es promocionar el número con el que juegan para que se venda más y, en fin, para que la asociación de vecinos disponga de más dinero.

    «Empezamos hace cuatro años. La lotería es una ayuda económica para la asociación. Con ella realizamos diversas actividades a lo largo del año y damos visibilidad al pueblo. La idea surgió un día en que estábamos reunidos y, buscando alguna idea para vender más lotería, se nos ocurrió rehacer el anuncio a nuestra manera, hacerlo gracioso», explica a ABC Jesús Jover, de 20 años, el director de esta parodia.

    El éxito fue inmediato. El director de la parodia explica que antes de los vídeos, no llegaban a vender todos los décimos. Sin embargo, el primer año, tres días de que se publicara el primer anuncio de lotería de Sierra, se agotaron los décimos. Y el año pasado se superaron: Jesús calcula que vendieron unos 900 décimos, es decir, seis veces más de los habitantes que tiene Sierra. Además, la parodia con la extraterrestre tuvo unas 80.000 visitas únicas entre todas las plataformas digitales (Facebook, Youtube…), sin contar la difusión en los medios de comunicación. Curiosamente, cada año el número que se juega en este rincón de Albacete es distinto.

    «La verdad es que no es un gran reto implicar a los vecinos, se animan bastante. La mayoría están encantados de participar», cuenta el director, estudiante de Ingeniería Informática en la Universidad de Castilla-La Mancha (UCLM). En realidad, la parodia del anuncio de Navidad es también una forma de dar vida al pueblo. Jesús es uno de los «10 ó 15 jóvenes» que quedan en Sierra, uno de tantos lugares acechados por la despoblación. Preguntado por qué se puede hacer para que pueblos como el suyo no acaben muriendo, responde: «Nunca me lo he preguntado. A mí me encanta conocer a todos los vecinos, salir a tomar el fresco en verano… no sabría qué decirle para frenar la despoblación, pero es una pena».