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Ford Adapta: Tecnología para facilitar la conducción a personas con movilidad reducida

El programa Adapta de Ford permite recoger directamente en el concesionario vehículos adecuados a las necesidades específicas de personas con movilidad reducida

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La libertad de movimientos no es universal. Casi tres millones de personas en España, un 6% de la población, padece algún tipo de discapacidad que afecta a su movilidad, según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE). Buena parte de ellos ve limitadas sus posibilidades de conducir, lo que les obliga a delegar sus movimientos en alguien que les ayude en sus desplazamientos cotidianos.

Una buena alternativa para quién únicamente tiene afectado su tren inferior son los vehículos adaptados, con las funcionalidades de los pedales trasladadas al volante. Sin embargo, suelen suponer la búsqueda de un preparador independiente a la marca, largos plazos de demora y farragosos trámites de homologación. Para reducir al máximo estos inconvenientes, Ford presentó en 2014 su programa Adapta, que ofrece directamente en los concesionarios de la marca versiones de toda su gama adecuadas a las necesidades específicas de este tipo de conductores.

«Se trata de que todo el mundo pueda disfrutar de las posibilidades que ofrece un coche», explica Alejandro Villaverde, coordinador de personalización de Ford España. Junto a él descansa un Ford Mondeo acondicionado para una persona con movilidad reducida en las extremidades inferiores. Gracias a un acelerador instalado tras el volante, y a un freno de palanca en el salpicadero puede manejarse únicamente con los dedos.

La mayor sorpresa, sin embargo, está en el maletero: gracias a un mando a distancia, un brazo robótico extrae una silla de ruedas y la deposita suavemente junto al asiento del conductor. «Está preparado para que quién lo conduzca pueda valerse por sí mismo», asegura Villaverde.

Sillas de ruedas «autónomas»

El año pasado, Ford adecuó cerca de 250 vehículos. Un número que se ha duplicado cada ejercicio desde que el proyecto comenzara, hace cuatro años, y que no solo crece en cuanto a volumen sino también en cuanto a calidad de la tecnología. De hecho, la marca está ultimando el desarrollo de una silla de ruedas autónoma, concebida por la Universidad de Colonia. Será capaz, por ejemplo, de dirigirse sola al maletero después de dejar al conductor junto a su asiento.

El precio de las adaptaciones básicas, silla aparte, ronda los 3.000 euros. Incluye los costes de las necesarias homologaciones, imprescindibles para obtener el permiso de circulación y pasar las sucesivas inspecciones técnicas (ITV). «Podemos realizar prácticamente cualquier adaptación, e instalarla en cualquier vehículo», explica Villaverde.

Un «cualquier vehículo» que incluye también el más deportivo de la gama del fabricante norteamericano, el Mustang. Un modelo que Villaverde se plantea adecuar para demostrar que, verdaderamente, la movilidad adaptada no tiene límites. Salvo los de velocidad.