La industria del automóvil pide una Ley de movilidad para frenar el retroceso de las ventas

Anfac plantea incentivos para renovar el parque con vehículos más limpios y 50 medidas para armonizar las restricciones en las grandes ciudades que acaben con la «incertidumbre» de los consumidores

MADRIDActualizado:

Siete meses consecutivos de retroceso en las ventas han movido a Anfac, la patronal de los fabricantes de automóviles, ha pedir al próximo gobierno una Ley de movilidad que acabe con la “incertidumbre” en la que se han sumido los consumidores. Un problema del que culpan, además de a las negativas perspectivas económicas, a las declaraciones políticas en contra de los motores de diésel y gasolina, y a la maraña legislativa de las distintas administraciones, locales y regionales, a la hora de abordar las restricciones medioambientales y las políticas de movilidad.

Frente a ello, el lobby automovilístico propone una hoja de ruta integral, que engloba desde un plan de incentivos para la renovación del parque (200 millones de euros para fomentar la compra de coches eléctricos, pero también diésel y gasolina modernos), reducción del IVA a los coches menos contaminantes y la reforma de la tributación del automóvil, para refundir el impuesto de matriculación y el de circulación.

«Las administraciones se tienen que implicar y no solo con declaraciones de intenciones, sino con hechos», aseguró el presidente de Anfac, José Vicente de los Mozos. El también directivo de Renault constató que nuestro país aborda la nueva movilidad «con retraso» frente a otros países europeos y pidió al próximo ejecutivo que actúe «si queremos mantener lo que tenemos dentro de unos años».

José Vicente de los Mozos
José Vicente de los Mozos

Anfac hizo especial hincapié en la necesidad de unificar las distintas políticas de movilidad. «Hay cinco leyes de cambio climático y cincuenta y cuatro planes de calidad del aire», criticó De los Mozos. «Es de Guiness».

En la actualidad conviven planes dispares, como el de achatarramiento aprobado por el País Vasco, con ayudas a la compra de vehículos de combustión; o la Ley de Cambio Climático de Baleares, que contempla su veto a partir de 2025. Ambos con un resultado muy diferente: mientras que en marzo las ventas aumentaron un 30% en Euskadi, se redujeron un 34% en las Islas.

«Es verdad que no tienen las mismas necesidades Madrid que Bilbao o un pueblo de Cuenca, pero en todos ellos siempre hay puntos en común y se puden dar situaciones homogéneas: un ciudadano de Albacete tiene que tener claro si su coche con etiqueta C puede entrar en Madrid y puede aparcar», reclamó Mario Armero, vicepresidente de Anfac.

Al mismo tiempo, también piden a las administraciones que apuesten por desarrollar una red de recarga adecuada para vehículos eléctricos que permita su despegue en ventas. «Si no generamos la infraestructura y creamos confianza en el cliente, el mercado nacional de 0 emisiones no sera potente. Y ¿para qué vamos a fabricar vehiculos en un mercado que es débil?», planteó De los Mozos, que recordó que el eléctrico apenas supone el 0,5% de las ventas.