Medio año de caída en las ventas de coches enciende las alarmas

El sector culpa «a los ataques de la Administración», tras caer las matriculaciones un 8,8% en febrero

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Febrero ha confirmado la tendencia negativa en las ventas de automóviles. Acumulan ya seis meses consecutivos de descensos, tras desplomarse un 8,8% durante el mes pasado, hasta las 100.701 unidades. Un retroceso que ha encendido las alarmas en el sector automovilístico, que apunta, entre otros factores, a los anuncios de restricciones a los vehículos con motor de combustión.

Prueba de ello es que el hundimiento ha sido mayor en el canal de particulares: un 11,7%, con apenas 46.272 unidades. Igualmente el de alquiladores registró menos ventas, con una caída del 19% y 21.667 registros, influenciado por el retraso de la Semana Santa. Tan solo aumentaron las comercializaciones a empresas, un 4,7% más, hasta 32.752, si bien éste indicador, el único que ha evitado un desplome total en los últimos meses, también está dando síntomas de agotamiento.

«La caída es un claro reflejo de los mensajes contradictorios y los ataques a los motores de combustión, especialmente diésel, por parte de la Administración, que aplazan las decisiones de compra», asegura Alberto Tapia, de la Asociación Nacional de Vendedores de Vehículos (Ganvam). «La preocupación es grande, porque no hay suficientes condicionantes ni económicos ni de contexto general que expliquen el medio año de retroceso», coincide Raúl Morales, de la patronal de concesionarios Faconauto.

El sector considera que, al menos desde diciembre, el descenso del mercado no se puede justificar por la entrada en vigor de la nueva normativa de emisiones WLTP -en septiembre, cuando comenzó la caída-. «Ni siquiera por el debilitamiento de la economía, pues países como Alemania, Francia o Reino Unido, a pesar de mantener crecimientos del PIB por debajo de España, están registrando caídas inferiores a las españolas», precisaron desde la Asociación Nacional de Comerciantes de Vehículos (Ancove).

El 22 de febrero, el Gobierno aprobó el anteproyecto de Cambio Climático, que prevé que en 2040 los coches nuevos no produzcan emisiones directas de CO2. Un requisito que condenaría a los actuales modelos diésel y gasolina. Poco antes, el Ejecutivo balear de PSOE y MÉS aprobó su propio texto contra el Cambio Climático, que prohibirá la venta de coches diésel en 2025 y de gasolina a partir de 2035 en los concesionarios de las islas. Anteriormente, en julio, la ministra de Transición Ecológica, Teresa Ribera, dijo que «el diésel tiene los días contados».

Incremento de los eléctricos

«El consumidor ahora mismo tiene libertad para poder elegir si opta por combustión o por otros modelos más eficientes que ya están disponibles», ya que «el horizonte que nos deja la UE es a largo plazo, de 2030 a 2050», se defendió la ministra de Industria, Reyes Maroto, el pasado miércoles, durante la entrega del Premio al Coche del Año de ABC al Hyundai Kona.

Aunque los modelos de combustión tradicionales siguen siendo los más vendidos -suman el 90,1%-, las matriculaciones de coches gasolina y diésel descendieron en febrero: un 1% en el caso de los primeros, y un 22% en el de los segundos. Tan sólo el 29,9% de los compradores opta por el gasóleo, frente al 71% que llegó a suponer en 2010. Un retroceso que también se ha producido en otros países del entorno, en especial a raíz del escándalo Dieselgate de manipulación de emisiones. Mientras tanto, los vehículos de gas, híbridos y eléctricos ya suponen el 9,9% de las ventas. Los últimos crecieron un 107% en febrero, superando la barrera de las 1.000 matriculaciones.