Renault

Captur 2019: así es la nueva generación del SUV vallisoletano

La segunda generación es más larga, ancha y alta tras afrontar una total renovación; y alcanza ahora mayores cotas de calidad y habitabilidad

U. Mezcua
ParísActualizado:

El Captur es uno de los modelos más emblemáticos para Renault, y también uno de sus más exitosos, especialmente en España. Lanzado en 2013, desde entonces han vendido más de 1,2 millones de unidades, tras afianzarse en un mercado, el de los B SUV, donde la competencia era escasa, con apenas uno o dos modelos en liza.

Ahora, seis años después, el panorama ha cambiado radicalmente. Al menos una veintena de propuestas luchan por el segmento que más crece en ventas. Por ello Renault ha dotado al Capturm en su segunda generaciónm de nuevas armas, más calidad y mayores dimensiones, más alejadas de las del Clio, con que el que no obstante comparte la nueva plataforma CMF-B de la Alianza Renault-Nissan.

«Hemos conseguido alcanzar el nivel de calidad que esperamos manteniendo nuestra esencia de marca francesa», asegura la española Paula Fabregat, responsable de diseño de interiores de Renault, que asegura que el 100% de los componentes son nuevos. Los ajustes, según pudimos comprobar durante una primera toma de contacto del modelo, antes de su presentación oficial, son impecables, tanto en la unión de las diferentes piezas del interior como en su tacto o en detalles como el perfecto encaje de las puertas delanteras y traseras.

Fabricado en Valladolid, el nuevo Captur, que se comercializará a partir de enero de 2020, es 10 cm más largo (gana 1 en el voladizo delantero, 3 en la batalla y 6 en la zaga) lo que se traduce en un notable incremento del espacio en las plazas traseras y en el maletero, que ahora presume de unos notables 536 litros (81 más) muy aprovechables además gracias a la banqueta trasera desplazable. También es dos centímetros más ancho, con 15 milímetros extra de separación entre las plazas delanteras.

En el exterior se conservan las líneas maestras del actual Captur, aunque se han añadido, entre otros, tomas aerodinámicas junto a los antiniebla, y unos grupos ópticos de nuevo diseño C Sight (siempre LED en todos los acabados) tanto en el frontal como, por primera vez en un modelo de Renault, en la zaga. También han incrementado su tamaño las protecciones laterales y las llantas, que ahora pueden ser de hasta 18 pulgadas.

Además del aumento de tamaño, en el interior también se percibe claramente el enorme salto cualitativo. Los materiales de tipo "Soft" están presentes en todos los espacios al alcance de la mano, mientras que la estructuración del árbol central en dos escalones ofrece sensación de espacio e innovación (en especial en las versiones con cambio automático, de tipo shift by wire, lo que permite ganar un espacio de almacenamiento bajo la palanca "flotante").

La instrumentación es totalmente digital, con un panel de 10 pulgadas, mientras que la pantalla de infoentretenimiento, flotante y ligeramente curva, puede ser de 7 o de 9,3.

Renault también ha reforzado el apartado de la personalización, otra de las señas de identidad del Captur. «Queríamos que cada cliente prácticamente pudiera diseñarse una unidad única», cuenta Fabregat. Existen un total de 90 opciones de personalización, con 11 colores para el exterior, 5 colores de techo, 18 combinaciones en el interior y 3 colores para los guardabarros y las molduras laterales. Asimismo, como opción podrán elegirse barras en el techo, que además puede ser panorámico o panorámico abatible.

En el apartado mecánico, se comercializará con una nueva mecánica gasolina o GLP 1.0 TCe asociada a un cambio manual de 5 relaciones; un propulsor 1.3 TCE de 130 o 155CV con cambio manual de seis o automático EDC de siete; o un diésel 1.5 de 95 o 115CV con caja manual de seis relaciones o automática EDC de siete. Más adelante, a mediados de 2020, llegará una versión híbrida enchufable con una batería de 8,9 kWh y capacidad para recorrer unos 45 kilómetros en modo eléctrico.

Esta versión estará compuesta por un motor térmico gasolina de 66 kw y dos motores eléctricos de 35 y 15 kw, todos situados delante y formando un único conjunto. La transmisión, que se fabricará en Francia, será un desarrollo de Renault, y lleva detrás más de 150 patentes propias. Funcionará de manera remotamente parecida a un cambio manual robotizado, y uno de los motores eléctricos permitirá sincronizar el motor de combustión e ir ajustando los piñones.

En materia de asistencia a la conducción, incorporará, entre otros sistemas, frenado activo de emergencia, alerta de ángulo muerto, reconocimiento de señales, avisador de cambio involuntario de carril con mantenimiento de carril, asistente de aparcamiento delantero y trasero y alerta de tráfico cruzado., además del avanzado asistente highway & traffic jam companion para afrontar atascos en vías rápidas.