Las cuatro generaciones del Alpine, a prueba

Tras recuperar el control de Alpine en 2014, Renault ha resucitado el espíritu que llevó a la marca de Jean Redelé a lo más alto

MADRIDActualizado:

Alpine es un coupé biplaza con motor central que combina los principios atemporales de peso ligero, agilidad y rendimiento, manteniéndose fiel al espíritu de sus predecesores y en particular del A110 ‘Berlinette’.

Alpine ha vuelto para reclamar su lugar en el segmento de los deportivos, con una promesa: el placer de conducción. Como homenaje a este deportivo francés, nuestros compañeros de Autocasión han juntado cuatro de sus generaciones, dando un repaso a la historia de esta marca tan emblemática.

Un Alpine A110 FASA 1400 de 1978, Alpine A310 V6 de 1976, y un Alpine V6 Turbo de 1986 comparten el protagonismo con el Alpine A110 Legende de 2019, que junto con el A110 Pure fue presentado en la última edición del Salón de Ginebra. Puedes ver todos los detalles de la prueba realizada por Rubén Fidalgo en el vídeo.

La versión Légende muestra el carácter de un GT y se distingue por la posibilidad de optar por unos asientos de gran confort con seis vías para anclaje, una tapicería de cuero negro o marrón y un nivel superior de equipamiento.

Estas dos versiones de serie están basadas en el chasis de aluminio del Première Édition, ligero y de una rigidez excepcional, que otorga agilidad y placer de conducción al A110. El motor de cuatro cilindros 1,8 litros turbo, montado en posición central trasera, ofrece unas magníficas prestaciones y una potencia de 252 CV. Por su parte, la suspensión de doble triangulación garantiza el equilibrio dinámico del vehículo y su brío, como un auténtico Alpine.

Estas dos versiones vienen acompañadas de tres nuevos colores de carrocería –Blanco Irisado, Azul Abismo y Gris Trueno– y cuatro diseños nuevos para las llantas.