Mercedes-Benz Clase V: la respuesta para grandes viajes

La versión 220d Avantage Largo impresiona por sus dimensiones, con 5,140 metros de largo, 1,928 de ancho y 1,880 de alto

MADRIDActualizado:

Afrontar un viaje largo, de más de 500 kilómetros, con siete pasajeros y una cantidad de equipaje considerable es un reto en el parque automovilístico actual. Es cierto que existe un buen número de SUV grandes con siete plazas, pero siempre a costa de sacrificar el maletero.

Para dar respuesta a la necesidad de capacidad y maletero hay que buscar entre los monovolúmenes, un segmento en retroceso dentro de las ofertas de las marcas. Pero si además queremos que prime la comodidad, que el comportamiento del vehículo se asemeje al de un turismo y que la longitud –más de 5 metros- no se convierta en un hándicap a la hora de maniobrar, las opciones se reducen al Clase V de Mercedes-Benz. Un vehículo fabricado en Vitoria y que puede presumir de ser el más caro producido en serie en España.

Lo hemos probado en un trayecto largo de más de 1.000 kilómetros, y las sensaciones no han podido ser mejores. La versión 220d Avantage Largo impresiona por sus dimensiones -5,140 metros de largo, 1,928 de ancho y 1,880 de alto-, sobre todo si en algún momento lo tienes que meter en lugares estrechos y de difícil maniobra. Sin embargo, sus 11,8 m de giro ayuda a aparcar en lugares donde otros coches más cortos tiene dificultades.

El Mercedes-Benz Clase V es eminentemente un vehículo pensado para el transporte de viajeros. Tiene una configuración interior de tres filas (2+2+3). Hemos probado el modelo con el motor de 163 CV, el más pequeño de los tres que puede montar -163, 190 y 239 CV -. Un motor, que en contra de lo que podría pensarse, mueve con total solvencia los 2.152 kg de peso para conseguir velocidades de crucero cómodas y tener el empuje suficiente en ascensos y adelantamientos. La versión 200 d tiene un consumo homologado de 6,0 litros a los 100 km, pero en la prueba, con una conducción normal arrojó una media de 8,0 litros.

El cambio es automático con nueve relaciones (9G-Tronic). Tiene tres modos de conducción: Comfort, Sport y M (confort, deportivo y manual respectivamente). El último está pensado para que el conductor haga los cambios manualmente utilizando las levas que hay tras el volante. El cambio funciona con suavidad suficiente como para pasar desapercibido.

En el interior, el salpicadero es bastante sobrio, con las tradicionales de salida de aire circulares. Los asientos Luxury que incorpora son prácticamente sofás, donde la comodidad es total, sobre todo cuando afrontamos un trayecto largo.

Exteriormente, el Clase V 2019 se distingue del V 2014 por el diseño de la rejilla de aire, tanto la que queda entre los faros como la de la parte inferior del parachoques. Esta última es más grande porque, según los técnicos de Mercedes-Benz, los nuevos motores necesitan mayor refrigeración.

Los sistemas de ayuda a la conducción, como el sistema de frenado automático de emergencia (que es capaz de detectar peatones y otros vehículos, estén parados o en movimiento) y el sistema de adapta el haz de luz larga para evitar en lo posible el deslumbramiento de otros usuarios («Highbeam Assist Plus»). Otros elementos de seguridad son la alerta de vehículos en el ángulo muerto en los retrovisores, el asistente de viento lateral, el reconocimiento de señales de tráfico, el programador de velocidad activo y la alerta por abandono involuntario de carril.