Probamos el Opel Mokka X, un SUV muy competitivo

Probamos la última versión del SUV compacto de Opel

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El Opel Mokka X es un vehículo completo a un precio muy competitivo. El SUV de tamaño medio de Opel es un vehículo muy sensato, cuyo compacto tamaño le permite desenvolverse bien en ciudad y sus habilidades «X» (el apellido con el que Opel designa a los modelos capaces de aventurarse fuera del asfalto) son suficientes para rodar por pistas algo rotas.

Así, el Mokka X incorpora un sistema de tracción total «inteligente», mediante embrague electrónico multidisco que entra en funcionamiento únicamente cuando el vehículo detecta una pérdida de tracción. En el resto de situaciones, la tracción es delantera, lo que permite mantener un consumo bastante contenido.

El resto de opciones que le permiten aventurarse con éxito fuera de pistas asfaltadas son el asistente de salida en cuesta y el control de velocidad en descenso, que ofrece un descenso suave y seguro a velocidad constante en cuestas muy pronunciadas.

En cuanto al comportamiento dinámico en carretera, en ABC hemos probado el motor gasolina 1.4 de 152 CV en combinación con un cambio automático de seis velocidades, obteniendo un consumo medio de 7,2 litros/100 km en un trazado mixto ciudad/carretera. Este propulsor ofrece una respuesta correcta en la mayoría de las situaciones, aunque no es excesivamente brioso. Destaca también la tecnología de lectura de las señales de tráfico y, sobre todo, sus faros adaptativos de LED, capaces de adaptarse a la conducción.

Estéticamente, el Mokka X es el pionero de la nueva generación de SUV de Opel, completada por abajo por el Crossland X —presentado recientemente— y, en breve, por el Grassland X, que será el de mayor tamaño. Así, detalles como el renovado diseño de los pilotos delanteros y traseros, que será común a los tres, fue iniciado por este modelo, que lleva en el mercado desde 2016, y que en su versión anterior vendió más de 600.000 unidades.

En cuanto a los interiores, los materiales son de buena calidad y están bien ajustados. Destaca el techo solar, que puede abrirse de dos formas distintas, las luces avisadoras de obstáculos frontales (situadas en el salpicadero, se encienden si el conductor no ha accionado el freno al detectar algún obstáculo frontal) y la pantalla multimedia de ocho pulgadas, de excelente resolución.

A través de esta pantalla se puede acceder a la información del vehículo y también controlar el amplio abanico de opciones tecnológicas y de conectividad de Opel, integradas bajo el paquete «OnStar» y que incluyen, entre otras opciones, WiFi —que funciona a la perfección y sin «cuelgues» y sistema de aviso de emergencia para casos de accidente. Además, nuestro smartphone se puede integrar totalmente el vehículo, gracias al sistema IntelliLink, compatible con Apple CarPlay o Google Android Auto.

En suma, un equipamiento y unas capacidades muy completas, a un precio que parte desde los 19.319 euros (sin descuentos) para el diésel de 140 CV en acabado Selective y llega hasta los 25.222 del 1.4 Turbo de 152CV y acabado Excellence.