Recorremos los paraísos naturales de la Ría de Vigo con el Seat Tarraco

Solo es necesario adentrarte en este SUV grande de 150 CV y siete plazas para dejarte llevar junto a tu familia tanto por carretera, ciudad como por entornos sin asfaltar y solo preocuparte de disfrutar

PONTEVEDRAActualizado:

Amplio, confortable y prestacional. Estas tres palabras aúnan todo lo que se le puede pedir a un coche. Son sinónimas de versatilidad, ya que nos permiten conducir por cualquier terreno, y también de comodidad, gracias a su espacio interior y su capacidad de adaptación. Nos referimos al buque insignia de Seat, el Tarraco, llamativo por su estética y foco de las familias numerosas. Y que mejor ruta para realizar con este SUV grande que los paraísos naturales que bordean la provincia de Pontevedra. Acantilados, playas, miradores, faros... la Ría de Pontevedra y de Vigo atrae todas las miradas y consigue que, quien se va, solo piense en volver.

El modelo que hemos elegido para recorrer parte de esta verde provincia ha sido el Tarraco con motor gasolina de 150 CV, cambio automático DSG de 7 velocidades y 4Drive (tracción integrada a las cuatro ruedas motrices ). Una motorización más que suficiente para mover los 1.837 kilos que pesa el vehículo y para solventar situaciones duras.

No obstante, si se busca una soltura excelente, el propulsor de 190 CV será mejor opción. Pero, desde luego, el Tarraco es un todocamino capaz de llevarte a donde otros no pueden. Su conducción resulta agradable y cómoda, ya sea por una sinuosa carretera costera o por las vibrantes calles de la ciudad.

Comenzamos nuestra aventura desde la «Boa Vila», una parada obligatoria para todo aquel que no la conozca. Aunque nuestro primer destino es el mirador panorámico de Pastoriza, con espectaculares vistas y rutas senderísticas sobre la ría marinense que sorprenderá a mayores y niños.

Y para naturaleza en estado puro, nuestro segundo punto en el mapa: el Espacio Natural Protegido de Cabo Home. Perfecto para sentir la brisa marina, impregnarse de olor salitroso y oír el sonido de las olas. Este lugar es capaz de asombrarte con una puesta de sol en el Atlántico, y por sus faros -acoge uno de los más altos de Galicia-. Una ruta sin asfaltar sobre acantilados es el objetivo. El Tarraco lo supera, y con mucha soltura. Supera los obstáculos de un camino forjado por el bravo mar sin apenas esfuerzo.

Lo mismo pasará cuando alcanzemos el otro extremo de la Ría de Vigo: Cabo Silleiro, muy cerca de la histórica villa de Bayona, punto que no debemos dejar de visitar. En sus proximidades, además del entorno natural, podemos encontrar los restos del faro antiguo, el nuevo, diversos miradores y las ruinas del antiguo cuartel militar, el cual conserva sus baterías.

Recorrer todos estos kilómetros resulta muy sencillo si te rodean acabados de primera calidad, una pantalla táctil a color de 8 pulgadas para acceder fácilmente a las funciones de conectividad e infoentretenimiento, así como espacio suficiente para hasta 7 pasajeros, manteniendo 230 litros de maletero -si con cinco plazas, la capacidad aumenta a 760-.