Por qué algunos híbridos ECO contaminan más que los diésel con etiqueta C

Según la OCU, la pegatina de la DGT se ha convertido en un reclamo comercial de las marcas

MADRIDActualizado:

El distintivo ambiental de la DGT, voluntario según esta entidad, pero obligatorio según la normativa municipal de algunas ciudades, no ha dejado de ser polémico desde su puesta en funcionamiento.

Estas pegatinas son, en la práctica, el sistema de identificación mediante el cual, en ciudades como Madrid, se permitirá la circulación, el estacionamiento en areas residenciales, e incluso el acceso a la almendra central según el nivel de contaminación de los vehículos, clasificado en función del tipo de combustible y de la edad del vehículo.

Esta clasificación se ha puesto en duda por numerosos usuarios, y ahora por asociaciones de consumidores como la OCU, que directamente asegura que debe revisarse el sistema de concesión de etiquetas medioambientales para que estas puedan cumplir con su objetivo. Según sus datos, algunos vehículos híbridos que disfrutan de la pegatina ECO de la DGT contaminan más que otros coches que tan solo pueden acceder, por sus características y edad, a la pegatina amarilla con la letra C.

Según la clasificación de la DGT la etiqueta «más ecológica», la denominada CERO, o azul, le corresponde a ciclomotores, triciclos, cuadriciclos y motocicletas; turismos; furgonetas ligeras, vehículos de más de 8 plazas y vehículos de transporte de mercancías clasificados en el Registro de Vehículos de la DGT como vehículos eléctricos de batería (BEV), vehículo eléctrico de autonomía extendida (REEV), vehículo eléctrico híbrido enchufable (PHEV) con una autonomía mínima de 40 kilómetros o vehículos de pila de combustible. De hecho, este distintivo de la DGT está basado en las características del vehículo y no según el año de su matriculación.

Los vehículos con denominación ECO por las pegatinas de la DGT -mitad verde mitad azul- son Turismos, furgonetas ligeras, vehículos de más de 8 plazas y vehículos de transporte de mercancías clasificados en el Registro de Vehículos como vehículos híbridos enchufables con autonomía <40km, vehículos híbridos no enchufables (HEV), vehículos propulsados por gas natural, vehículos propulsados por gas natural (GNC y GNL) o gas licuado del petróleo (GLP). En todo caso, deberán cumplir los criterios y fechas de la etiqueta C (o verde).

El tercer nivel es el de la etiqueta verde,que son en la práctica la mayor parte de los vehículos matriculados en España. Bajo esta pegatina, se encuentran los turismos y furgonetas ligeras de gasolina matriculadas a partir de enero de 2006 y diésel a partir de 2014. También vehículos de más de ocho plazas y transporte de mercancías, tanto de gasolina como diésel, matriculados a partir de 2014.

Los coches con la etiqueta B -de color amarillo- son turismos y furgonetas ligeras de gasolina matriculadas a partir de enero del año 2000 y de diésel a partir de enero de 2006. También deberán llevarla vehículos de más de 8 plazas y de transporte de mercancías tanto de gasolina como de diésel matriculados a partir de 2005. Por tanto, los de gasolina deben cumplir la norma Euro 3 y en Diésel la Euro 4 y 5.

Por qué puede contaminar más un híbrido que un diésel

La Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) denuncia que la etiqueta ECO de la Dirección General de Tráfico (DGT) se ha convertido en un "reclamo comercial" de las marcas y ha advertido de que algunos vehículos microhíbridos o mild-hybrid (etiqueta ECO) contaminan más que un modelo diésel o de gasolina, con distintivo C

OCU defiende que muchos de estos vehículos son coches grandes, muy potentes y con alta contaminación, por lo que, aunque se reduzca un 10% las emisiones gracias al sistema de hibridación suave, estas siempre serán más altas que las de muchos modelos con etiqueta C y motores de poca potencia.

Los microhíbridos son vehículos con motores de combustión a los que se les añade un sistema eléctrico de 48 voltios, que proporciona un ahorro de aproximadamente el 10% de consumo de combustible y, por tanto, logran una reducción del 10% de las emisiones de dióxido de carbono (CO2) y óxidos de nitrógeno (NOx).

"La etiqueta ecológica se ha convertido en un reclamo comercial de las marcas que aprovechan el menor coste de los microhíbridos frente a otras tecnologías menos contaminantes para vender este tipo de modelos claramente favorecidos por el sistema de concesión de etiquetas ecológicas, aunque en muchos casos sean en realidad más contaminantes que otros vehículos más baratos", advierte la organización.

En este sentido, considera que el actual sistema de concesión de etiquetas es "injusto", pues, en su opinión, está basado en las tecnologías del motor y no en las emisiones reales de los vehículos. No obstante, cree que es un "buen paso inicial e importante" para concienciar a los conductores de la contaminación.

Además, pone de manifiesto que no hay datos oficiales sobre las emisiones reales de los contaminantes que perjudican a la salud (micropartículas y NOx), subrayando que el sistema "favorece a unos vehículos en perjuicio de otros sin un criterio objetivo".

"El sistema de etiquetas ambientales condiciona el acceso de los ciudadanos a las áreas de circulación restringida de las grandes ciudades, discriminando en este caso a los dueños de coches que, aunque contaminan menos, tienen una etiqueta peor", apunta.

En este sentido, OCU cree que debe revisarse el sistema de concesión de etiquetas medioambientales para que estas puedan cumplir con su objetivo.