Aviones, pimenteros o pianos: los diseños más desconocidos de las marcas de coches

Muebles, barcos, aviones, helicópteros bicicletas e infinidad de artilugios llevan una marca que popularmente se asocia al mundo de la automoción

MILÁNActualizado:

Las grandes marcas de vehículos se están incorporando al mundo del diseño, desde accesorios, mobiliario, apostando también por diferentes líneas de decoración, hasta llegar a líneas de negocio de movilidad que pasan por helicópteros y barcos. La mayoría sorprenden con sus apuestas, no aptas para todos los bolsillos.

Una de ellas es Peugeot, una firma que es sinónimo de coches o, en todo caso, en bicicletas. No obstante, el producto con el emblema de Peugeot más vendido del mundo no es un vehículo, sino molinillos de sal y pimienta. Un bagaje de más de 200 años que decidió despertar, en el 2012, el director de diseño Guiles Vidal, creando un departamento de diseño específico y exclusivo para «recuperar y continuar ese legado» que le proporcionó a Peugeot sus incursiones en tan diversos campos. Se trata del Peugeot Design Lab, un laboratorio único dentro del sector automovilístico, ubicado en el distrito de Versalles, «fundado para diseñar de todo… menos coches».

En la actualidad, las creaciones del estudio dirigido por Cathal Loughnane ya superan la centena y van desde complementos de escritorio o ropa, hasta tablas de surf ultramodernas y esculturas con materiales únicos, pasando por lanchas e incluso un helicóptero. Loughnane, en una entrevista con ABC durante una de las ferias de diseño más importantes del mundo, la Milan Design Week, asegura que «Peugeot existe desde hace más de 200 años, por lo que esa historia y ese ADN, se ha plasmado en muchos elementos importantes, no solo en los que se ven circulando por las calles». «Cuando trabajamos para clientes externos, diseñamos cualquier idea de marca que éste demande, bien puede ser un asiento para un tren, un helicóptero o un piano», añade. Eso sí, en su mayoría, se trata de piezas diseñadas bajo encargo y de forma personalizada y única. De ahí que no tengan precio establecido, basando el mismo en la exclusividad y prestaciones que cada interesado quiera incluir en su pedido.

Pero el Peugeot Design Lab también ha concebido diferentes productos propios para la marca del león, como el foodtruck «Le Bistro du Lion» o la bicicleta de montaña eléctrica, «eM02 FS Powertube». Asimismo firma ropa y complementos, además de diseñar bolsas de equipaje, relojes, joyas, juguetes y los productos «Arte en la mesa» de Peugeot: molinillos, decantadores, copas, sacacorchos...

Cabe destacar que el laboratorio de Peugeot ha colaborado con un gran número de sectores, lo que deja claro la polivalencia del mismo: transporte, gran consumo, energía, deporte y aeronáutica. «Multitud de empresas buscan la capacidad del Peugeot Design Lab para poner en marcha los proyectos más inverosímiles. Fue una oportunidad única para nosotros aplicar los más de 130 años de experiencia en movilidad de Peugeot a la industria ferroviaria», destaca el jefe de Diseño del Peugeot Design Lab a ABC. «Y también en darle forma a un helicóptero, uno de los proyectos más interesantes y bonitos que hemos hecho», manifiesta.

Del diseño al automóvil

Aunque Loughnane incide en que en el Peugeot Design Lab no se esbozan automóviles, muchos de sus empleados son o han sido diseñadores de coches. «Contamos con un equipo muy grande, en el que la cifra varía ya que nuestro estudio tiene una estructura muy flexible», señala. Su tamaño se adapta a las necesidades de cada proyecto y siempre cuenta con el apoyo de los más de 4.000 ingenieros de la central parisina de Peugeot. Por lo tanto, «es un portal entre el coche y otros objetos».

Es decir, «siempre hay un intercambio de información. Tenemos unos conocimientos de cómo son los coches, que se pueden trasladar a medios de movilidad como trenes o barcos. Incluso cuando trabajamos con el piano, aprendimos mucho de acústica avanzada, algo que aplicamos en nuestros coches. Y también para el coche eléctrico, es algo que los ingenieros o proveedores toman de la mano», detalla. «Llevamos casi diez años estudiando cómo la tecnología y el diseño pueden mejorar los automóviles, así que todo esto también puede mejorar los elementos de nuestra época contemporánea», concluye.

Definitivamente, el jefe de Diseño del Peugeot Design Lab puntualiza que «este negocio es como el de la moda: cada año tenemos que presentar varias colecciones de nuestros productos, renovarnos. Todos ellos tienen que ser llamativos, locos, además de contar una historia». ¿Cuál será la próxima? «Es top secret».

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  1. Un helicóptero de alta gama

    Diseñado en 2015, el H160 subraya la voluntad de Airbus de abrir sus helicópteros a nuevas influencias y consolidar un estándar en materia de estilo. Para ello, Peugeot Design Lab ha ideado una silueta futurista en el que la fluidez de las líneas de diseño se traducen en su eficiencia y poca sonoridad, utilizando técnicas en su fabricación tan modernas como carenados en materiales compuestos, estabilizador trasero biplano, rotor de cola trasera inclinada… Una máquina de alta gama para todo tipo de actividades.

  2. Mayor modernidad en tranvías

    «Citadis» une, ya desde 2017, el centro de Estrasburgo (Francia) con la estación de Kehl en Alemania –unos ocho kilómetros–, en un proyecto que buscaba dotar de mayor modernidad la estética urbanística de la ciudad. Una imagen que logra gracias a sus líneas tensas y modernas, y su perfil fluido y estilizado. El movimiento de la carrocería está inspirado en el de los automóviles para dar más agilidad al conjunto.

  3. Pimenteros «de antes» y exclusivos

    Peugeot es la marca de molinillos por antonomasia, con varios diseños que han recorrido los 200 años de historia, con precios de 45 euros hasta los 350. Ahora los ha reinterpretado con una serie limitada –150 unidades– para sal y pimienta de la más alta calidad y un diseño rompedor y vanguardista, por 99 euros.

  4. Dominar los cielos con un jet privado

    La alta velocidad no es una barrera para Peugeot. Ha diseñado un jet privado, el HX1, con lo último en tecnología, como los estabilizadores en «V» con una inclinación de 45º, un sistema pionero en este segmento de aviones. En el interior, el lujo y la ergonomía es la máxima a través de un sistema de asientos inteligente en el que es posible acomodar de forma confortable a entre 8 y 14 pasajeros.

  5. Lanchas y barcos de lujo

    Los marineros más hedonistas pueden cumplir sus sueños. El «Yacht Concept» es un híbrido entre yate y velero de lujo de 30 metros de eslora y 5 de manga. Posee una arquitectura innovadora con una cubierta que fluye completamente sobre el área de la cabina. Por su parte, la creación en colaboración con el constructor Beneteau, el «Sea Drive Concept», es una nueva experiencia de navegación al incorporar el Peugeot i-Cockpit. Finalmente, en conjunto con JFA Yachts, se ha diseñado un catamarán de lujo de 115 pies que garantiza una vista panorámica del océano.

  6. El piano del futuro, 3 en el mundo

    El fruto del trabajo con el fabricante de pianos Pleyel rompe con los códigos de la música. Con una silueta suave y orgánica, y valorado en 250.000 euros, tiene el aspecto del casco de un barco de regatas. El cuerpo y la mesa son de madera; la tapa y el pie, de fibra de carbono –ligereza y reverberación del sonido–, y la armadura central, de acero para soportar el peso.

  7. Sofá de piedra de lava volcánica

    Onyx es una creación única en el mundo de fibra de carbono y piedra de lava volcánica Volvic, de 120.000 euros. Un solo asiento tipo «chaise longue» de tres metros en el que se aprecia una parte natural, sin tallar, que representa esa piedra original; y una parte lisa tallada a mano, en la que se ha fundido este mineral con fibra de carbono de alta tecnología.

  8. Lámparas de material reciclado

    La lámpara suspendida Onyx está creada en un material fabricado con periódicos reciclados que logra la apariencia de una selecta madera que rodea un soporte de cobre. Su elegante base se ha esculpido en porcelana blanca. Ésta y otras piezas de «araña» o en impresión 3D, parten de 350 euros y llegan a 6.000.