Citroën y Tinkervan, aliados para disfrutar de escapadas al campo y playa

El Spacetourer dispone de una mesa para uso interior y exterior, asientos delanteros giratorios y una cómoda cama con colchón viscoelástico e, incluso, una ducha eléctrica de 12 litros

MADRIDActualizado:

El Citroën SpaceTourer es un vehículo que podría encajar en la deficinción de furgoneta para el transporte de viajeros, coche de gran tamaño para familias, o incluso vehículo multiespacio. Ofrece hasta 9 plazas y un maletero con una capacidad que puede llegar hasta los 2.932 litros (en configuración de 5 plazas). El confort y la practicidad acogen a todas las personas que suben a bordo, y g racias al trabajo realizado por Tinkervan en su transformación, ahora también está disponible como un «camper» de mantenimiento económico y muchas posibilidades para su aprovechamiento en actividades de ocio y tiempo libre.

Lo primero que llama la atención del coche es su estética, muy del estilod e las clásicas «camper», y que recuerdan la forma de vida «surfera» de muchas playas españolas. Y ese es en gran parte el público al que se dirige, porque si bien es cierto que no llega al nivel de comodidades y opciones de una autocaravana o remolque, toda su dotación nos permite pasar sin incpmodidades un fin de semana en la costa o en la montaña.

El Citroën SpaceTourer camperizado esconde multitud de «extras» que nos permiten viajar, transportar, descansar, comer, dormir y realizar activcidades deportivas de lo más variadas. Ya desde la versión Junior, que se comercializa en las tallas M y XL, permite descansar de un modo confortable al ofrecer dos camas, una de 1,58 m x 1,20 metros, y otra con capacidad para dos adultos, de 1,58 x 1,95 metros. Se sitúan sobre el maletero y los asientos de la tercera y la segunda fila, y se pueden montar o desmontar en menos de 5 minutos. No son unas camas «para salir del paso», ya que comohemos podido comprobar durant la prueba que hemos realizado al vehículo, los colchones de espuma viscolástica de alta densidad logran que sean tan confortables como los de nuestra propia casa.

Si levantamos la puerta del maletero nos encontramos con una mes plegable para su uso en el interior o el exterior, y en el habitáculo disponemos de unos asientos delanteros giratorios, con lo que, en marcha, tenemos la disposición habitual de un vehículo de cinco plazas, y una vez parados podemos «montar» un salón o un comedor. Gracias a la altura del coche no tenemos demasiados problemas a la hora de acceder, levantarnos o sentarnos sin prácticamente tener que tocar con la cabeza en el techo.

En el modelo «tope de gama» y con la talla M que hemos probado dispone además de un techo elevable que deja acceso a dos camas suplementarias de 2 x 1,30 m con somier de aluminio y discos flexibles ergonómicos. Tiene un uso sencillo gracias a su sistema de apertura neumática. Este «dormitorio» situado en lo más alto del Spacetourer tiene además dos ventanas con mosquitera, una ventana de invierno y un flexo led.

Para su utilización fuera de las estaciones más cálidas del año también cuenta con una calefacción auxiliar de gasoil Webasto con programador y kit de altura, además de un sistema de climatización independiente (inverter Waeco PP 602 de 550 W).

La gama de accesorios disponibles en el Citroën SpaceTourer camperizado incluye además una nevera de 31 litros de capacidad, una toma exterior de 220 v, un portabicicletas de portón, o una ducha eléctrica de 12 litros de capacidad.

Fuera de las aventuras que deseemos tener a bordo del Spacetourer, el coche no está limitado ni por su tamaño ni por su altura a entornos urbanos, ya que sus 1,90 m (1,98m con techo elevable) nos permiten acceder a un aparcamiento subterráneo.

En el día a día el modelo no ofrece grandes dificultades dinámicas. Con motores diésel de 120, 150 y 177 caballos de potencia nos deja un consumo muy moderado. En nuestro caso, con el motor de 150 CV y cambio de marchas manual, el consumo oficial es de 5,5 litros de media, aunque en la práctica, y tras un recorrido de más de 400 km por autopista y carretera nacional, incluyendo la subida a varios puertos, nuestra media no llegó a superar los 6,5 litros.

Es fácil del conducir, y tan solo nos puede llamar la tención la dirección, bastante desmultiplicada pero suave de accionar. Pese a su tamaño y peso, el comportamiento en curvas es bastante noble, aunque también invita a moderar la velociad sonbre todo por respeto a la comodidad de los pasajeros de las plazas posteriores.

Al volante la posición del conductor es muy parecida a la de un turismo, y tan solo notaremos en carretera algún ruido aerodinámico debido al techo elevado y al soporte del toldo lateral. Algo inevitable si queremos contar con estos extras que tanto agradeceremos una vez montado el «campamento».

Dispone de Cámara de Vision 180° (Top Rear Vision), puede comprobar datos esenciales sin apartar la vista de lo que sucede en la carretera, gracias al Head Up Display en color, mientras que el reconocimiento de señales con indicación de la velocidad máxima permite adaptar en pocos segundos la velocidad del SpaceTourer a la preconizada en la vía. Llegar a cualquier destino por el camino más rápido se convierte en algo siempre posible gracias a Citroën Connect Nav, un sistema de navegación conectado con reconocimiento vocal que, además, informa sobre la situación del tráfico en tiempo real.

El precio de este modelo «camper» es otro de sus atractivos, ya que el modelo de acceso tiene una tarifa que arranca en los 25.890. A partir de ahí, según vayamos aumentando la dotación del vehículo podemos llegar a los 39.540, lo que no está nada mal si pensamos que se trata de «casi» una casa rodante.