Cómo actuar si vas en coche y te encuentras con un ciclista

En teoría, la maniobra de adelantamiento a ciclistas se ve muy fácil pero en la práctica es mucho más complejo

MadridActualizado:

Los peatones y los ciclistas son los usuarios más vulnerables de las carreteras. Estos últimos son además fuente contíua de polémicas, sobre todo debido a las dudas existentes entre ciclistas y conductores sobre la legalidad o ilegalidad de circular en pelotón. Según las normas de circulación, la distancia entre el ciclista y el vehículo que lo va a adelantar tendrá que ser de un mínimo de 1,5 metros. Y esta distancia se aplica incluso si el vehículo tiene, para ello, que pisar una línea contínua.

En teoría, la maniobra de adelantamiento a ciclistas se ve muy fácil pero en la práctica es mucho más complejo porque hay que ocupar la parte o, incluso, la totalidad del carril izquierdo de la calzada, siempre en condiciones de seguridad, comprobando de que no viene nadie de frente y guardando la distancia lateral mínima de 1,5 metros entre vehículos como obligación del que adelanta.

La Dirección General de Tráfico ya manifiesta que el 99% de nuestra atención al volante no es suficiente, por lo que menos será a la hora de alentar. Un asunto urgente dado el creciente número de accidentes a la hora de realizar esta maniobra. Así nos lo indican desde el Club de Automovilistas CEA (Comisariado Europeo del Automóvil) y nos ofrecen todas las claves.

1. Cuando adelantes a un ciclista siempre deja al menos 1,5 metros de distancia entre tu vehículo y la bicicleta.

2. Nunca adelantes si por el carril contrario circula de frente un ciclista. Desconoces qué movimientos puede realizar, cualquier giro puede ser fatal y ya en la maniobra de adelantamiento, no tendrás tiempo de reaccionar.

3. Utiliza el claxon solo en situaciones de emergencia porque su sonido puede asustar al ciclista y provocar una caída.

4. No adelantes a gran velocidad ya que el ‘rebufo’ que puede generar podría desequilibrar al ciclista y provocar una caída.

5. Señaliza bien tus movimientos con los intermitentes para que los ciclistas estén advertidos de tus giros, sobre todo en ciudad.

6. Recuerda que si circulas por una vía con ciclistas, tienen prioridad. En una rotonda o un cruce, por ejemplo, debes dejarles pasar.

7. Mucha precaución en vías con visibilidad reducida por niebla o lluvia y más aún si hablamos de carreteras de montaña con muchas curvas y pendientes.

8. Al estacionar, sobre todo en ciudad, ten cuidado a la hora de abrir la puerta para salir. Echa un vistazo por el espejo retrovisor antes de realizar cualquier acción.

9. El vehículo siempre debe estar en perfectas condiciones y con un mantenimiento adecuado.

10. Sobre todo paciencia si el ciclista en algún momento dificulta tu marcha. En ciudad y en descensos prologados puede circular por el centro del carril. No debemos perder los nervios nunca.

¿Y si quiere pasar a un ciclista y de frente se aproxima otro?

Si vamos a adelantar a una bici y nos encontramos con otra de frente, si no es posible mantener la separación lateral mínima -1,5 metros-, no podremos adelantar. El Reglamento General de Circulación (RGC) así lo establece (articulo 85): «queda prohibido adelantar poniendo en peligro o entorpeciendo a ciclistas que circulen en sentido contrario». Y no solo cuando estos ocupan la calzada, sino también el arcén, como subraya la Ley de Seguridad Vial.

Los propios ciclistas denuncian la separación lateral insuficiente como la infracción más peligrosa para ellos en carretera, ya que si no se respeta la distancia mínima de seguridad y no se reduce la velocidad, se puede producir el llamado «efecto sumidero», que puede hacer perder el control de la bicicleta, especialmente con vehículos pesados.

El Artículo 64 del Reglamento General de Circulación indica que: Los conductores de bicicletas tienen prioridad de paso respecto a los vehículos de motor cuando circulen por un carril bici, paso para ciclistas o arcén debidamente señalizados; cuando para entrar en otra vía el vehículo de motor gire a derecha o izquierda, en los supuestos permitidos, y haya un ciclista en sus proximidades y cuando circulando en grupo, el primero haya iniciado ya el cruce o haya entrado en una glorieta. En los demás casos serán aplicables las normas generales sobre prioridad de paso entre vehículos.

También conviene recordar el Artículo 59 relativo a las intersecciones que establece que «aun cuando goce de prioridad de paso, ningún conductor deberá acceder con su vehículo en una intersección o en un paso para peatones o para ciclistas si la situación de la circulación es tal que, previsiblemente, pueda quedar detenido de forma que impida u obstruya la circulación transversal».

Respecto a la preferencia de paso de un ciclista sobre un automóvil en un paso de cebra solo tendría prioridad de paso en el caso de que el ciclista circulara por un carril bici o un paso para ciclistas debidamente señalizado, ya que si se trata de un paso para peatones, y así está señalizado, el ciclista ni siquiera podría cruzarlo transversalmente, para hacer un giro o un cambio de sentido, o cruzar a la acera de enfrente, salvo que se bajara de la bicicleta y la llevara a pie, en cuyo caso si gozaría de prioridad porque dejaría de ser un ciclista para convertirse en peatón.