Cómo se circula por los carriles reversibles

Tienen normas específicas en cuanto a velocidad, prioridad a ciertos vehículos y señalización

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Los carriles reversibles se habilitan en situaciones especiales, como las operaciones especiales de tráfico, para dar fluidez a la circulación en momentos y lugares puntuales. Estos carriles se regulan por normas específicas en cuanto a velocidad, prioridad a ciertos vehículos y señalización, porque para el conductor suponen una forma de circular atípica que puede resultar extraña.

Para habilitar uno de stos carriles en una vía de mucho tráfico, en un sentido se toma un carril de la otra calzada menos saturada para cederlo a la más congestionada, mediante la instalación provisional de conos. Así por ejemplo, una autovía de doble carril por sentido pasa a tener, durante unas horas, 3 carriles en la parte atascada y uno en la menos necesitada. Esta configuración tiene un inconveniente: los vehículos que circulan en sentidos contrarios deben convivir en una calzada, sólo separados durante kilómetros por una delgada línea de conos.

En el acceso al carril reversible, que se realiza en tramos de mediana carentes de barreras (y a veces con cieto desnivel en el firme), suelen situarse operarios de mantenimiento (encargados de la instalación y eliminación de los conos) pero, sobre todo, señalizacion provisional indicativa y agentes de la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil, que alertan del comienzo del espacio habilitado y que acompañan a los operarios en la instalación y cancelación del tramo reversible.

Existen condiciones a tener en cuenta si en plena marcha elegimos acceder a un carril habilitado o reversible:

- El acceso está restringido a los vehículos a motocicletas y turismos. Está prohibido para el resto, incluidos turismos que arrastren remolque.

- Dentro de estos carriles, y en los contiguos, hay que encender siempre la luz de corto alcance o de cruce, tanto de día como de noche.

- Si hay un solo carril habilitado (es lo más habitual), la velocidad deberá mantenerse entre 60 y 80 km/h.

- Ningún vehículo podrá romper la línea de conos e invadir el contrario, ni siquiera para adelantar: el desastre de una colisión frontal sin escapatoria sería cuestión de segundos.

- Dado el «encajonamiento» propio de esta situación, se hace más necesario que nunca llevar a rajatabla la distancia de seguridad con el vehículo precedente.

En núcleos urbanos hay una fórmula similar que se aplica en vías de alta densidad de tráfico. Se trata de carriles reversibles que, de forma puntual y a ciertas horas, invierten el sentido de circulación para facilitar el acceso o la salida de la ciudad. Están regulados por semáforos de carril, con una flecha verde que indican que están abiertos a nuestro sentido de marcha o un aspa roja que alertan de lo contrario. Sobre el firme están delimitados por marcas discontinuas blancas dobles y por flechas de doble punta. Al usarlos es imprescindible conectar el alumbrado de cruce y limitar la velocidad.

Según la DGT, otro tipo de carril empleado en situaciones de congestión de tráfico es el llamado VAO, o para vehículos de alta ocupación. Son carriles nuevamente reversibles, como el existente enla AP-6, a la salida de Madrid, destinados a vehículos ocupados por 2 o más ocupantes y motocicletas. También varían el sentido de circulación según horarios y necesidades de circulación.

Además, según las circunstancias de la vía o la época del año, se puede disponer de carriles adicionales, habilitados mediante conos. En este caso se añaden carriles adicionales en tramos congestionados para agilizar el tráfico, por ejemplo en incorporaciones, hasta que la circulación se homogeneiza. Obligan a conectar el alumbrado de cruce y a circular entre 60 y 80 km/h. Su uso está prohibido para aquellos vehículos obligados a usar el arcén de forma cotidiana.