Por qué en las matrículas de los coches no hay vocales

Está relacionado con evitar que se den casualidades como sucesiones de letras que pueden resultar hirientes o significar algo por sí solas

ABC MOTOR
MadridActualizado:

Seguro que cuando vas caminando por la calle o de copiloto en algún coche, no puedes evitar echar un vistazo rápido a las matrículas de los demás vehículos imaginando de dónde salen, cuál será la próxima, imaginándote combinaciones inverosímiles o incluso cuál sería la perfecta para ti. Pero todo tiene su significado, ya que los números y letras que aparecen en las matrículas son el certificado que determina su identidad.

El Documento Nacional de Identidad es a las personas, lo que la matrícula representa para los coches. En España, las matrículas tienen más de 100 años de historia, por lo que no siempre han sido iguales. Concretamente, nacieron en el año 1900. El primer sistema utilizado, el llamado provincial numérico, que estuvo vigente hasta 1971, se componía de una, dos o incluso tres letras que representaban la provincia de matriculación, seguidas de una serie consecutiva de hasta seis cifras. Por ejemplo: B – 1234(56).

Después de 1971, se cambió hacia el sistema provincial alfanumérico. Consistía en 2 letras correspondientes a las dichas iniciales de cada provincia en cuestión y 4 cifras numéricas consecutivas. Y para rematar la serie, añadía una letra final que cambiaba siguiendo el orden alfabético. Al llegar a la Z, se añadió una segunda letra. Por ejemplo: B – 1234 – AB.

Este sistema, aunque optimizado, es el que funciona en la actualidad. Se denomina sistema nacional y entró en vigor en 2000. Eliminó por completo la referencia a la provincia donde se realizó la matriculación del vehículo, adjudicándose las matrículas por un sistema único en toda España y siendo así imposible saber dónde se había matriculado el vehículo. En su lugar, todas las matrículas españolas incorporaron una E con la bandera europea. Introdujo así matrículas que constan de 4 cifras y 3 letras consonantes. Por ejemplo: 1234 – BCD. Este sistema permite un total de 80.000.000 de matriculaciones, y al ritmo actual todavía debería tardar unos 40 años en agotarse, subrayan desde Quadis.

Combinaciones prohibidas, letras prohibidas

Pero, como ya se ha podido detallar, las letras que se introducen en las matrículas no son todas. De hecho, existen varios tipos de vetos, tal y como lo recogen desde Drive Smart. Las vocales son uno de los tipos de letra que están censurados. Y esto está relacionado con evitar que se den casualidades como sucesiones de letras que pueden resultar hirientes. O que pueden significar algo por sí solas.

Por ejemplo, habiendo vocales se puede dar la circunstancia de que haya coches con la matrícula «ETA», «FBI», «GAY», «ONG»… Que son acrónimos que pueden herir sensibilidades. O palabras malsonantes como «ANO», «PIS» o «PEO», por ejemplo. En España también se restringió la utilización de las letras Ñ y Q. En estos casos, por evitar conflictos en cuanto a la visualización, ya que la Ñ se puede confundir con la N. Y la Q depende de la distancia que la miremos, puede hacer las veces de O.

En Austria, además de adquirir este tipo de medidas, han dado un pasó más allá. Han censurado, a mayores, alrededor de 30 combinaciones de letras y números que pueden dar lugar a interpretaciones políticas fascistas. Es el caso de series como HJ, SS, 1919, 18, 88 o NS que son acrónimos que gozan de significado en el ámbito del nazismo.