Diez mitos sobre los radares

No es tan sencillo librarse de una multa por exceso de velocidad

MadridActualizado:

Hay muchos mitos sin fundamento en torno a los radares que miden la velocidad de circulación, todos con el propósito de evitar la multa, y casi todos inmersos en la leyenda urbana. Entre ellos:

-Si vas muy rápido no te pillan: Tendría que ser a una velocidad desorbitada, pues hay radares que miden hasta 320 km/h.

-No multan de noche y con mal tiempo: Los radares tienen un flash para captar la matrícula en condiciones de poca luz o de noche. Si llueve, también se activan, aunque es verdad que, en algunas ocasiones, la foto no sale nítida y carece de validez. Mejor no jugársela

-Los fijos solo vigilan un sentido de la circulación: No suelen ser los más habituales, pero hay algunos, instalados en las medianas, que multan en ambas calzadas. Tampoco vale con pegar el frenado justo al llegar a su altura para después volver a acelerar y tomar la velocidad que apetezca.

-Poniendo un CD en la parte trasera del coche o aplicando laca en la matrícula, no sale bien la foto: En ambos casos, a las actuales cámaras digitales no les afectan los deslumbramientos. Las matrículas están diseñadas para que puedan ser captadas por las cámaras de vigilancia.

-En todas las cabinas hay un radar: No todas albergan un cinemómetro. De hecho, un tercio de las cajas que deberían albergar uno están vacías. Sin embargo, no se sabe cuáles tienen radar y cuáles no.

-Hay radares en las puertas laterales de los vehículos e, incluso, en los quitamiedos: Son fotos falsas que circularon hace años por Internet. Los tipos de radar existentes son los fijos, los móviles, los de tramo, los ubicados en los semáforos y los pegasus. Los radares móviles están en el frontal, pero no en una puerta.

-Todos los radares fijos están señalizados: Los de los ayuntamientos y los de las comunidades autónomas no tienen por qué estar avisados previamente. Así que mejor, mantenerse dentro de los límites establecidos.

-Si el radar móvil está en marcha, no multa: No. Están capacitados para calcular la velocidad del coche patrulla y, teniéndola en cuenta, saber al velocidad a la que circulan el resto de vehículos.

-Lo mejor es un inhibidor: Llevarlo instalado puede suponer multa de 6.000 euros, sin posibilidad del 50% de reducción, y retirada de 6 puntos del carné. Y si lo considera oportuno, la Policía o la Guardia Civil pueden acompañar a un taller para que lo desinstalen, corriendo el propietario con el gasto de esa operación.