Las emisiones son uno de los factores menos valorados a la hora de comprar coche

Sin embargo seis de cada diez conductores se plantea la compra de un vehículo «ecológico»

MADRIDActualizado:

Los conductores españoles se preocupan por el medio ambiente, pero solo en teoría, ya que si bien la mayoría se plantea la posibilidad de comprar un coche «ecológico», las emisiones contaminantes resultan ser uno de los factores que menos se tienen en cuenta a la hora de realizar la elección de un vehículo nuevo.

Lo cierto es que a pesar de que nueve de cada diez consideran la contaminación como un problema prioritario a resolver, en realidad solo un 16% pregunta por las emisiones de un coche a la hora de comprarlo.

Las posibles restricciones al tráfico para los coches más contaminantes se convierten en el principal argumento que justificaría la compra de un vehículo de propulsión alternativa al diesel y la gasolina, ya que un 24% se decidiría por la compra de un coche de estas características si estas medidas se implantasen y extendiesen. No obstante, eléctricos e híbridos siguen padeciendo el freno de su excesivo precio y la falta de puntos de recarga.

Así se desprende del estudio realizado por Pons Seguridad Vial junto con Autofácil y Autoscout-24, en la que se recoge la opinión de casi 4.000 participantes en la encuesta realizada entre el 18 de marzo y el 18 de abril.

La característica que más se tiene en cuenta a la hora de comprar un coche es su precio, según el 65,94% de los encuestados, que optan por el consumo como segundo factor más importante -el 58,86%-. El tercer aspecto que más importa a los españoles es el diseño del vehículo -un 50,78%-, por encima de la presencia de elementos de seguridad activa y pasiva en el automóvil –46,93%-.

Un 57,62% de los encuestados ya se plantea la compra de un coche respetuoso con el medioambiente. De ellos, más de la mitad -un 52,07%- optaría por un vehículo híbrido; un 19,68%, por un híbrido enchufable; un 16,05% por un coche eléctrico y, por último, sólo un 7,35% y un 4,84% de los encuestados optaría por vehículos propulsados a gas y por hidrógeno, respectivamente.

Son las mujeres las que se muestran más dispuestas a adquirir uno de estos vehículos: se lo plantean un 64,41% frente al 57,25% de los hombres. Un 23,40% se compraría un coche eléctrico, mientras que un 56,74% optaría por un híbrido. En el caso de los hombres estos porcentajes se reducen a un 15,94% y 51,37%, respectivamente.

Los hombres se decantan por los híbridos enchufables -se lo comprarían un 19,92% frente al 14,18% de las mujeres-, los vehículos propulsados por gas -7,70% frente a 2,13%- y por hidrógeno -5,06% frente a 3,55%-.

Consecuencias del «dieselgate»

El escándalo de emisiones de los diésel ha hecho que el 42,27% de los encuestados decida cambiar de marca en la compra de su próximo coche. Además, el 66,65% cree que el fraude en las emisiones es una práctica extendida en el sector del automóvil.

Poco interés por el coche conectado

La conectividad no parece estar calando entre los españoles en el momento de valorar la compra de un vehículo, ya que apenas el 12,6% de los consultados lo considera relevante, a pesar de los constantes desarrollos en esta materia.

En cuanto a los hábitos de uso en materia de movilidad, el automóvil privado es el transporte más valorado para realizar los desplazamientos. Así lo manifiesta el 73,75% de los encuestados.

Le sigue, como alternativa de transporte, la motocicleta, seleccionada por el 12,34%. Y frente al transporte público -preferido por un 4,71% de la muestra- y el hecho de pasear/caminar -lo que escoge el 5,32%-, la bicicleta queda como el método de transporte menos apreciado: sólo lo destaca un 3,88% de la muestra.

En las ciudades de más de un millón de habitantes el coche privado es el preferido para un 67%, mientras que en poblaciones con menos de 20.000 habitantes ese porcentaje sube hasta el 78%. Y en cuanto a frecuencia de uso, prácticamente uno de cada dos encuestados (49%) declara que lo coge a diario para sus desplazamientos, aunque bien es cierto que un 30% reconoce realizar un uso «por encima de lo recomendable».

Por tanto, los españoles no quieren que se penalice la conducción y por tanto disfrutar del coche a conveniencia.

Una hipotética prohibición o restricción del uso de los vehículos diésel en las ciudades es, según el estudio, la medida con la que los encuestados menos están menos de acuerdo junto a la restricción del aparcamiento, ambas con una puntuación de 3,33 sobre 9.

En cambio, las que cuentan con más apoyo son las relacionadas con la necesidad de mejorar el transporte público (7,47 sobre 9) así como el fomento de desplazamientos a pie (6,12), en bici (5,87) o el incentivo a la compra de vehículos respetuosos con el medio ambiente (5,43), es decir, aquellas que suman, no que restan.

Asimismo, hay cabida para otras medidas. De este modo, el anuncio de la DGT de clasificar por eficiencia energética los coches es ampliamente aceptado por los encuestados, ya que el 87% lo considera una medida positiva, un porcentaje que incluso se eleva hasta el 92% en el caso de las mujeres participantes en el estudio.