Piden cárcel y retirada de carnet a la pareja vasca que practicó sexo en mitad de una autopista

Volvían de una noche de fiesta cuando el coche se quedó sin combustible y se paró en mitad de la AP-68. «Llamamos para que nos trajeran gasolina y... pasó lo que pasó»

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El calentón vino después de vaciar el depósito de gasolina. La pareja cazada mientras practicaba sexo en un coche detenido en el carril izquierdo de la autopista AP-68, hace ahora 25 días, así lo declaró ayer en el Juzgado de lo Penal número 1 de Vitoria. Tras írseles de las manos una tarde festiva en la localidad vizcaína de Lemoa, sobre las seis de la mañana del domingo 31 de marzo fueron sorprendidos por ertzainas mientras mantenían relaciones en el asiento del conductor. Él, debajo; ella, encima. Tan enfrascados andaban que ni escucharon los golpes en la ventanilla de los agentes.

¿Pero por qué se detuvieron en el carril cerca de Ribabellosa? «El coche empezó a dar fallos y se paró. No sabíamos dónde estábamos porque nos habíamos pasado el desvío a Vitoria. Mi chica no se atrevió a salir, pusimos las luces de emergencia y llamamos a su madre para que nos trajera gasolina... y pasó lo que pasó», describió el chico, con seis condenas previas por delitos de seguridad vial. Tenía el carné retirado el día de autos.

«Pusieron en peligro a otros conductores y a ellos mismos. A los cinco minutos de moverles el coche al arcén, pasaron un autobús y un todoterreno a la par», desveló uno de los ertzainas intervinientes. Tan mal lo vio la primera patrulla en personarse -el 112 recibió «varias llamadas» de otros conductores- que pese a llegar al punto pero en la otra calzada, cruzaron a pie la mediana y colocaron los triángulos de señalización antes de acercarse al Ford Focus de los encausados, «cuyos cristales estaban empañados».

Sin opción de defensa sobre la incorrecta ubicación del turismo certificada por los agentes, la vista oral giró en torno a quién manejó el volante hasta agotar el combustible. Si fue el procesado, con el carné retirado, o su pareja sentimental, «embarazada de cuatro meses». Esa es la miga judicial de este proceso.

No se trata de la primera vez que sucede algo similar en las vías de alta velocidad españolas. El pasado octubre la Guardia Civil anunció que investigaba a dos personas por conducir de manera temeraria mientras mantenían relaciones sexuales dentro del vehículo, que circulaba por el carril central de la autopista AP-6 sobre las marcas viales que delimitan los carriles, según mostraba un vídeo grabado por la pareja que se hizo viral.

La conducción temeraria puede suponer sanciones administrativas de hasta 500 euros y penas de prisión de 6 meses a 2 años y privación del derecho a conducir por un tiempo de 1 a 6 años.

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