¿Sabes qué elementos revisar? Evita sorpresas con tu coche estas vacaciones

El correcto mantenimiento de los vehículos podría reducir o evitar el 90% de las consecuencias de los accidentes de tráfico

MadridActualizado:

Al adentrados en el mes de junio, muchos viven ya la cuenta atrás para el verano. Y no es para menos, ya que la llegada del período estival anuncia que ya están aquílas muy esperadas vacaciones. En apenas unas semanas millones de españoles emprenderán su viaje para disfrutar de unos merecidos días de descanso. Pero antes de ponerse en marcha, conviene tenerlo todo preparado con antelación. Sobre todo si el medio de transporte elegido es el coche.

Poner el vehículo a punto antes de viajar es primordial si se quiere disfrutar de unas vacaciones tranquilas y sin imprevistos. Por esta razón, estos días previos los talleres están trabajando a pleno rendimiento. Es muy probable que desde el verano pasado, muchos no hayan vuelto al taller, con las consecuencias que esto puede generar. «A lo largo del año el coche se ve sometido a grandes esfuerzos, y este año en concreto la abundancia de lluvias, nieve y el mal tiempo en general han podido provocar un mayor desgaste de los vehículos. Además, en verano no paramos de ir de un sitio a otro y esto exige un alto rendimiento de los coches. Por ello, antes de viajar conviene revisar algunos aspectos básicos para comprobar que todo está en orden y acudir al taller a reparar lo que sea necesario. No solo se evitará quedarse tirados en la carretera, sino que se podrá ir mucho más seguros al volante, ya que un correcto mantenimiento podría reducir o evitar el 90% de las consecuencias de los accidentes», señala Diego Renedo, COO y socio fundador de Autingo.

Y es desde esta plataforma, Autingo, desde donde han elaborado una guía práctica en la que se resumen cuáles son las diez revisiones mecánicas clave que todo conductor debería hacer en su coche antes de ponerse en marcha este verano y cuál sería el coste en caso de reparación.

1. Filtros y aceite de motor: en este caso no es una revisión sino una intervención necesaria. Los filtros de aceite, de aire motor, de habitáculo y de combustible se encargan de atrapar impurezas como el polvo, el polen, etc y deben ser cambiados cada año para que sean efectivos. Y el aceite de motor más de lo mismo, controlar que se encuentre en los niveles adecuados para que el motor esté correctamente lubricado. Esto se soluciona haciendo un mantenimiento oficial, que incluye el cambio de todos estos elementos y su coste medio es de 109 euros, variando según el modelo del coche.

2. El aceite de la caja de cambios: Si ya hay muchos conductores que no se acuerdan de comprobar el aceite de motor, no resulta extraño que el aceite de la caja de cambios sea uno de los grandes olvidados. Revisar su estado actual y que se sitúe entre los niveles adecuados evitará daños en los engranajes de la caja de cambios en general. Cabe señalar que en los coches con caja de cambios manual el aceite suele ser «de por vida» y solo se cambia cuando se realiza una intervención en la propia caja. En cambio en las automáticas hay que atender a las recomendaciones del fabricante. El coste medio de hacer el cambio sería de 61 euros.

3. El líquido anticongelante: El líquido anticongelante se encarga de controlar que el coche funcione siempre bajo los grados idóneos. Pero con el paso del tiempo pierde sus propiedades y se consume, por ello se recomienda que cada dos años o entre los 20.000 y 30.000 kilómetros se revise para asegurarse que se mantiene en óptimas condiciones y que no presenta anomalías. En caso de cambiarlo, su coste medio es 42 euros.

4. El líquido de frenos: es uno de los componentes esenciales del sistema de frenada de los vehículos y si no se encuentra en perfecto estado, no transmite correctamente la fuerza ejercida sobre el pedal, dañando los frenos y comprometiendo la seguridad al volante. El cambio suele hacerse cada dos años y cuesta de media 52 euros.

5. Los amortiguadores delanteros: Estos se encargan de soportar la carga que lleva el coche, la suspensión, controlar la dirección del vehículo y alineación de ruedas, asumir las irregularidades del terreno, entre otras funciones. En caso de que se note que el coche pierde estabilidad en las curvas, que al frenar éste se inclina hacia adelante o se desgastan los neumáticos de manera irregular quizá ha llegado la hora de cambiar los amortiguadores. Sustituirlos cuesta una media de 201 euros.

6. Los amortiguadores traseros: al igual que los delanteros, los amortiguadores traseros también son cruciales para una conducción segura. Cambiarlos resulta algo más económico, con un precio medio de 130 euros.

7. Los discos de freno delanteros: éstos influyen en la calidad del frenado del vehículo. El uso y paso del tiempo, unido al estado de las carreteras y el estilo de conducción los somete a un enorme desgaste. A veces una fuerte vibración en la dirección al frenar suele ser señal de que ha llegado la hora de hacer una sustitución de los discos de freno, cuyo coste ronda los 103 euros.

8. La bomba de agua: es la responsable de que el líquido refrigerante circule con normalidad, distribuyéndolo por todo el sistema interno, manteniendo el motor refrigerado. Pero la bomba se puede estropear. Basta con revisar si hay alguna fuga del líquido que pueda poner en riesgo la refrigeración del motor. En ese caso, cambiar la bomba de agua costaría de media 71 euros.

9. Las pastillas de freno delanteras: Éstas completan el kit de los sistemas de freno y son quizá las que están sometidas a un mayor proceso de desgaste. Su principal función es pisar el disco de freno para ralentizar la velocidad del vehículo. Si las pastillas no tienen grosor suficiente, la superficie de contacto es de menor calidad, y la calidad del frenado no es óptima, es momento de cambiarlas y su precio ronda entre los 54 a 70 euros.

10. El termostato: controla la temperatura del motor facilitando o impidiendo la circulación del líquido refrigerante según lo necesite. Al revisarlo puede que esté en perfectas condiciones, pero también pueden darse otras dos situaciones. La primera, que la válvula que controla el paso del líquido refrigerante esté abierta impidiendo que el motor se caliente y aumente el consumo de combustible. Sustituir el termostato costaría de media 62 euros. O la segunda, que la válvula esté cerrada impidiendo que circule el refrigerante provocando un sobrecalentamiento del motor que acabará con daños irreversibles.

Por último, antes de comenzar el viaje también conviene revisar otros aspectos importantes como el estado de los neumáticos y su presión, que el aire acondicionado funcione correctamente, que los cinturones y sus anclajes estén en perfecto esta así como todo el circuito eléctrico del vehículo que va desde las luces, los limpiaparabrisas hasta el sistema que controla el mecanismo de las ventanas. Todo para intentar evitar sobresaltos en la carretera en estas vacaciones.