TwitterLa «cazada» más asombrosa de un radar Pegasus ilustra la nueva campaña de la DGT

S. M.
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Tan asombrosa que resulta difícil de creer. El helicóptero-radar Pegasus ha grabado a un conductor resolviendo un cubo de Rubik mientras conducía, según ha difundido la Dirección General de Tráfico (DGT) a través de su cuenta en Twitter. Y encima, pasado de velocidad: a 128 kilómetros por hora, según el cinemómetro de la aeronave.

En las imágenes, grabadas el pasado 21 de abril pero difundidas ahora, se puede ver cómo el conductor pasa al menos 23 segundos resolviendo el rompecabezas mecánico. Una conducta tan inapropiada que la DGT ha decidido utilizarla en redes sociales para concienciar contra los peligros de las distracciones al volante, que perseguirá mediante una campaña específica hasta el próximo 22 de septiembre.

La distracción en la conducción es una de las principales causas de los accidentes de tráfico. En 2017, la distracción aparece como primera causa de los accidentes mortales en un 33%, por delante de la velocidad y el alcohol, que supone un 29 y un 26%, respectivamente. Por ello, la Dirección General de Tráfico (DGT) realizará entre los días 17 y 23 de septiembre una nueva campaña de vigilancia y concienciación de los peligros que suponen las distracciones al volante, adhiriéndose a la programada por la Organización Internacional de Policías de Tráfico (TISPOL).

La evidencia disponible indica que el uso del teléfono móvil durante la conducción aumenta de forma significativa (entre tres y cuatro veces) el riesgo de colisión. Marcar un número de teléfono móvil, responder a una llamada telefónica, leer o contestar a un «whatsapp», manipular el navegador o utilizar las redes sociales, supone apartar la vista de la carretera durante un tiempo, periodo en el que el vehículo circula sin control y pueden surgir circunstancias que provoquen un grave accidente.

El teléfono móvil aporta seguridad y protección, especialmente en momentos de urgencia o de necesidad. Por eso, llevarlo en el vehículo permite, en caso de avería, accidente o cualquier otro tipo de incidencia, transmitir información rápida y precisa, así como demandar la ayuda necesaria en su caso.

Sin embargo, la utilización del móvil mientras se conduce genera un elevado riesgo de distracción, según datos que aportan los diferentes estudios realizados. Según se desprende de los datos del proyecto ESRA (Encuesta sobre Actitudes de los Usuarios de la Vía), realizada en 38 países, el 56% de los españoles declara haber hablado por móvil «manos libres» durante la conducción en el último año (Media europea = 51%) y el 35% reconoce que lo ha hecho con un móvil «sin manos libres»; asimismo, el 36% de los conductores españoles reconoce que ha leído mensajes de texto alguna vez en el último año y el 26% que los ha enviado.

La ley de seguridad vial considera infracción grave conducir utilizando manualmente dispositivos de telefonía móvil, navegadores o cualquier otro sistema de comunicación, así como, conducir utilizando cascos, auriculares u otros dispositivos que disminuyan la obligatoria atención permanente a la conducción. Estas infracciones se sancionan con multa de 200 euros y la pérdida de 3 puntos.

Los datos

Tras un minuto y medio de hablar por el móvil (incluso con manos libres) el conductor no percibe el 40% de las señales, su velocidad media baja un 12%, el ritmo cardíaco se acelera bruscamente durante la llamada y se tarda más en reaccionar. La peligrosidad por un uso inadecuado del móvil puede llegar a ser equiparable a la conducción con exceso de alcohol, y es que un conductor que habla mientras conduce:

-Pierde la capacidad de mantener una velocidad constante.

-No guarda la distancia de seguridad suficiente con el vehículo que circula delante.

-El tiempo de reacción aumenta considerablemente (entre medio a dos segundos, dependiendo de los reflejos de cada conductor).

Otros factores

El sueño y la fatiga son dos causas importantes de siniestralidad vial, muy presentes en aquellos accidentes que se producen por colisiones por alcance, salidas de la vía o invasiones de carril contrario. Por ello, conducir con sueño o fatiga implica:

-Aumento del número de distracciones al volante.

-Alteración de la capacidad para tomar decisiones.

-Aumento del tiempo de reacción ante los eventos del tráfico.

-Disminución de la capacidad para prestar la atención debida al entorno.