El bosque mediterráneo aumenta su superficie, pero está cada vez más amenazado
El bosque mediterráneo aumenta su superficie, pero está cada vez más amenazado - ABC

El bosque mediterráneo aumenta su superficie, pero está cada vez más amenazado

El cambio climático, los incendios forestales y la escasez de agua incrementan la degradación

Natural
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El área de bosque mediterráneo ha aumentado en un 2% entre 2010 y 2015, lo que se traduce en un incremento de 1,8 millones de hectáreas -aproximadamente el tamaño de Eslovenia-, según un nuevo informe sobre «El estado de los bosques mediterráneos» elaborado por la organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura ( FAO) y la ONG Plan Bleu a partir de datos tomados en 27 países de la región.

Pero el estudio advierte de que los bosques del Mediterráneo también se han visto seriamente afectados por la degradación y por ello están cada vez más amenazados por el cambio climático, el crecimiento demográfico, los incendios forestales y la escasez de agua.

«Los bosques mediterráneos llevan adaptándose desde hace tiempo a las presiones causadas por el desarrollo humano. Pero estas presiones nunca han sido tan extremas como ahora», afirma Hiroto Mitsugi, subdirector general de la FAO al frente del departamento Forestal.

«A menos que hagamos más para combatir la degradación de los bosques –añadió Mitsugi- más de 500 millones de personas en 31 países de tres continentes distintos se enfrentarán pronto a un amplio abanico de problemas económicos, sociales y ambientales».

La región mediterránea concentra la segunda mayor riqueza en términos de biodiversidad del mundo

Elen Lemaitre-Curri, directora del Plan Bleu, señala por su parte que «en un contexto de rápidos cambios climáticos, sociales y de estilo de vida en el Mediterráneo, las soluciones forestales son fundamentales para la sostenibilidad general de la región, con un impacto que se espera vaya más allá, por supuesto, de las áreas forestales». Lemaitre-Curri pone el ejemplo concreto de como incluso los parques urbanos pueden ayudar a preservar servicios ecosistémicos clave, a reducir la degradación del suelo y a contribuir en la transición hacia una economía baja en emisiones de carbono y más equitativa a nivel social.

Causas de la degradación

La degradación de los bosques en el norte del Mediterráneo se debe principalmente al abandono de la tierra y los incendios, mientras que los bosques en el sureste de la región sufren la sobreexplotación de la leña, sobrepastoreo y la presión demográfica.

El cambio climático sigue siendo la amenaza más importante para todos los bosques mediterráneos. El aumento de las temperaturas, los patrones de lluvia irregulares y las sequías más prolongadas alterarán significativamente la cobertura y distribución de los bosques y los árboles en los próximos años.

Por ejemplo, cuando los árboles intentan resistir las sequías, agotan sus reservas de carbono y producen menos carbohidratos y resinas, que son esenciales para su salud. Esto ya ha provocado una disminución o la muerte de robles, abetos, piceas, hayas y pinos en España, Francia, Italia y Grecia, y de los cedros del Atlas en Argelia.

La población en las riberas del Mediterráneo se duplicó entre 1960 y 2015, alcanzando los 537 millones de personas, y se estima que llegará a 670 millones en 2050. Si bien han habido pocos cambios demográficos en el norte, el rápido aumento de población en el sureste de la región ha llevado a una explotación excesiva de los recursos naturales.

El aumento de las temperaturas, los patrones de lluvia irregulares y las sequías más prolongadas alterarán significativamente la distribución de los bosques

Los incendios forestales siguen representando una amenaza importante. Aunque la cifra de incendios ha disminuido en el norte y noreste en las últimas décadas, el número de incendios de mayor extensión (que afectan a más de 500 hectáreas) ha aumentado. El informe prevé que esta tendencia continúe: habrá en general menos incendios, pero de mayor envergadura.

La escasez de agua y la erosión del suelo son especialmente dañinas para los bosques mediterráneos, ya que los suelos son más delgados y pobres que en otras regiones.

Más de 300 especies en peligro de extinción

La región mediterránea concentra la segunda mayor riqueza en términos de biodiversidad del mundo, pero en situación crítica, ya que a medida que los bosques se enfrentan a presiones crecientes, también la sufren sus animales y plantas.

Los bosques albergan tres cuartas partes de las especies de mamíferos terrestres del Mediterráneo, casi la mitad de las especies de vertebrados de la región y cerca de las tres cuartas partes de los insectos terrestres. Los bosques dan refugio también a más de una cuarta parte de las especies de plantas más altas de la región.

Los bosques de los siguientes países tienen el mayor número de especies amenazadas: 26% en España, 24% en Italia, 21% en Grecia, 17% en Turquía y 15% en Marruecos.

Los bosques mediterráneos son además ricos en hongos. Sin embargo, éstos están disminuyendo gradualmente debido a la tala y la extracción de madera.

Soluciones a la degradación forestal

El informe insta a los países a ampliar la restauración de bosques y paisajes. En particular, recomienda, entre otras medidas, las siguientes:

• Plantar especies de árboles mezcladas para reducir el impacto de las sequías.

• Adoptar nuevas políticas de lucha contra incendios que vayan más allá de apagar fuegos e incluyan actividades preventivas de gestión, preparación y restauración de la vegetación.

• Implementar una estrategia forestal regional y políticas comunes.

• Reforzar las cadenas de valor forestal.