A los conejos les gusta comer plantas con mucho ADN, según un estudio
A los conejos les gusta comer plantas con mucho ADN, según un estudio - ABC

A los conejos les gusta comer plantas con mucho ADN, según un estudio

Considerar el tamaño del genoma en los modelos que describen los procesos ecológicos es clave para mitigar los efectos negativos del cambio global y conservar a las especies en peligro, advierten los científicos

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Los conejos prefieren comer plantas con mucho ADN, según un nuevo estudio realizado por la Universidad Queen Mary de Londres y el Real Jardín Botánico de Kew, en Inglaterra. Los investigadores también encontraron que sucede lo contrario en el caso de los invertebrados, como los caracoles y los insectos, que prefieren comer plantas con mucho menos ADN.

Influyen muchos factores en lo que comen los herbívoros, como los conejos, pero se desconocía el papel del tamaño del genoma, que es la cantidad de ADN en las células de un organismo, en la interacción herbívoro-planta.

En este estudio, publicado en Proceedings of the Royal Society B, los autores sugieren que debe usarse el tamaño del genoma como una nueva medida para mejorar los modelos ecológicos diseñados para predecir cómo las comunidades de plantas responderán al cambio ecológico, causado por el clima, por ejemplo.

Sin embargo, aunque los resultados sugieren qué plantas prefieren los conejos y los invertebrados, también podrían mostrar que estas plantas simplemente se están recuperando más lentamente después de comerlas.

«Demostramos que el tamaño del genoma desempeña un papel en la influencia de las interacciones entre plantas y herbívoros, y sugerimos que la inclusión del tamaño del genoma en modelos ecológicos tiene el potencial de expandir nuestra comprensión sobre la productividad de las plantas y la ecología de la comunidad bajo el estrés de nutrientes y los herbívoros», dice el autor principal, Andrew Leitch, profesor de la Universidad Queen Mary de Londres.

La doctora Ilia Leitch, del Real Jardín Botánico de Kew, agrega: «Argumentamos que debe considerarse el tamaño del genoma en los modelos ecológicos que describen los procesos ecológicos. La funcionalidad de estos modelos ecológicos es esencial si queremos establecer una buena política para mitigar los efectos negativos del cambio climático, el cambio en el uso de la tierra, la eutrofización de nuestro medio ambiente y la conservación de nuestras especies en peligro».

El estudio se llevó a cabo en las praderas del oeste de Londres, donde se ha excluido a los herbívoros durante ocho años. Los científicos analizaron las parcelas que luego fueron pastoreadas por conejos o por invertebrados, como los caracoles y los insectos, para determinar qué plantas crecían más y hallaron que las plantas respondían de diferentes maneras, dependiendo del herbívoro.

Se piensa que los conejos pueden apostar por las especies de plantas con genomas grandes porque son más nutritivas, dado que el genoma de una planta es un rico paquete de proteínas y ácidos nucleicos que necesitan los animales para construir sus propias células. Mientras tanto, es probable que los invertebrados se hayan establecido como especialistas en especies de plantas con genomas pequeños porque hay más disponibles para ellos.

El tamaño del genoma de las plantas puede variar enormemente, siendo el más grande por lo menos 2.400 veces más grande que el más pequeño.