Miguel Ángel Simón Mata es el director del Programa de Conservación del Lince ibérico
Miguel Ángel Simón Mata es el director del Programa de Conservación del Lince ibérico - MIGUEL ÁNGEL CONTRERAS
ENTREVISTA

Miguel Ángel Simón: «Esperamos contabilizar 540 linces en la Península en 2018»

La exclusividad de este amenazado felino lo convierte en un patrimonio natural único del área mediterránea, destaca el director del Programa de conservación de la especie

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Miguel Ángel Simón Mata es el actual director del Programa de conservación del Lince ibérico. Este biólogo y zoólogo es un apasionado de su trabajo. «Mi vocación surge de la mezcla de los libros que marcaron mi infancia, como los de Konrad Lorenz o Gerald Durrell, y por supuesto, la figura de Félix Rodríguez de la Fuente. Mis padres, agricultores, también me enseñaron el contacto con el campo», explica.

¿Cuál ha sido el resultado más sobresaliente dentro de cada uno de los tres programas Life Naturaleza que ha tenido la especie?

En el primero (2002/06) diseñamos una estrategia para recuperar territorios linceros perdidos en Andalucía mediante trabajos de mejora de hábitat y recuperación de poblaciones de conejo para evitar su extinción. Con el segundo (2006/11) iniciamos las sueltas de ejemplares en dos zonas de Jaén y Córdoba en 2009, que en la actualidad constituyen dos positivos núcleos de población de la especie que, a su vez, están conectados con otros. Desarrollamos también un programa de preparación de los cachorros nacidos en cautividad para que se adaptaran de forma exitosa a la libertad. De los 216 linces liberados hasta la fecha, 31 provenientes de capturas en el campo y 185 nacidos en cautividad, solo ha sido necesario recapturar a cinco. El resultado de lo anterior fue que la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) rebajara su categoría de amenaza desde «en peligro crítico» de extinción a «en peligro». Lo aprendido se ha aplicado fuera de Andalucía en el tercer proyecto (2011/18), Iberlince, propiciando que el lince ibérico vuelva a campear por sus territorios históricos, como el Vale do Guadiana (Portugal), el Valle de Matachel (Badajoz) y los Montes de Toledo y la Sierra Morena oriental de Castilla-La Mancha.

¿Con qué problemas se han encontrado?

En el primero tuvimos que evitar la extinción de la especie: la situación era tan dramática que creamos una reserva de linces ibéricos en cautividad por si finalmente desaparecía. Ésta se convertiría a posteriori en el germen del programa de cría en cautividad que está aportando ejemplares para las áreas de reintroducción. En el segundo afrontamos la leucemia felina y la lucha contra la inmunosupresión mediante el refuerzo genético. Y con el tercero, iniciamos la recuperación de la distribución ibérica histórica.

¿Qué características reúne Andalucía para que se contabilicen en su territorio más de 400 linces?

En el censo de 2002, solo quedaban linces ibéricos en Andalucía (menos de 100 ejemplares), que se habían mantenido en áreas protegidas y bien conservadas de Doñana y Sierra Morena; del resto de la Península Ibérica habían desaparecido. Con el apoyo decidido de la sociedad, los gestores del territorio (propietarios y sociedades de cazadores) y la administración se desarrolló una estrategia de conservación que dio muy buenos resultados.

Esperan contabilizar 540 ejemplares en 2018 en la Península. ¿En qué fecha podría revisarse de nuevo a la baja la categoría de amenaza para la especie?

Para La UICN lo importante no es el número total de ejemplares de una especie, sino el número de individuos maduros sexualmente, incluyendo machos y hembras. Para pasar de la categoría de «en peligro» a «vulnerable» sería necesario disponer de más de 250 individuos maduros y que ese número se mantuviera durante más de 5 años. A partir de ese momento se podría revisar la categoría de amenaza.

Realizando una proyección del crecimiento del número de individuos maduros actual, sería posible que para 2025 se pudiera rebajar la categoría de amenaza. Aunque lo importante no es conseguir pasar el lince ibérico a la categoría de «vulnerable», sino saber cuál es la estrategia que posibilitará conseguir tal meta, pues marcará las líneas de trabajo futuras.

Liberación de un ejemplar de lince ibérico en Castilla-La Mancha
Liberación de un ejemplar de lince ibérico en Castilla-La Mancha - ABC

En todas las áreas de reintroducción se implementan las mismas medidas. ¿Cuáles están demostrando ser más efectivas?

Lo más importante en un proyecto de conservación es conseguir el apoyo social. Una vez que se dispone de él, en el caso del lince ibérico, las medidas más importantes han sido las mejoras de hábitat para recuperar las poblaciones de conejo de monte y el control de amenazas, obteniendo, por ejemplo, la complicidad de las administraciones responsables de carreteras para disminuir los atropellos y mediante la divulgación en el medio rural para combatir el furtivismo.

Aparte de las áreas de reintroducción existentes, ¿cuáles otras podrían albergar con éxito ejemplares?

En aplicación de los resultados de los protocolos de selección aprobados están en cartera el valle del Río Ortiga (Badajoz) y Sierra Harana (Granada). Al valle del río Ortiga ya han llegado algunos de los ejemplares liberados en el valle de Matachel, y sería una zona que podría ayudar a conectar las poblaciones extremeñas con las de Montes de Toledo. Por su parte, Sierra Harana presenta unas buenas condiciones de hábitat y poblaciones de conejo y podría ser una zona de expansión hacia las áreas históricas más orientales de Andalucía.

Con respecto a esta última, Sierra Harana está atravesada por una carretera con un índice de tráfico muy elevado, por lo que será necesario realizar actuaciones que impidan futuros atropellos. En estos momentos se está redactado un proyecto para mejorar su permeabilidad.

Quizás en un futuro se podrían estudiar otras zonas en la península Ibérica, pero, de momento, es mejor centrarse en consolidar las áreas de presencia que se están creando y conectarlas entre sí antes de acometer la reintroducción en nuevas.

Desde 2015, cada 12 de diciembre se celebra el Día Internacional del Lince ibérico

¿Por qué es importante salvar y mantener poblaciones de lince?

Desde el punto de vista biológico tiene una importancia crucial controlando a otros predadores y manteniendo los equilibrios biológicos. Pero quizás su mayor atractivo resida en su exclusividad dentro de la Península Ibérica. Es un patrimonio natural único del área mediterránea. También su agilidad, altivez y belleza hacen que aquellas personas que han tenido la suerte de observar a nuestro gran gato se conviertan en sus más activos defensores.

¿Puede enfrentarse el lince al problema del tráfico ilegal de especies?

Al ser una especie tan exclusiva podría, pero por ahora no hemos detectado ningún incidente que nos haga pensar que ya existe esta amenaza.

Se han construido pasos de fauna para disminuir los atropellos de lince

2017 ha concluido con 31 ejemplares atropellados en España. ¿Qué puntos negros han identificado?

Hay puntos negros en la autovía A-4 entre Bailén y Andújar (Jaén), en la CM-410 en Toledo y en la N-420 en Córdoba. En el área de Doñana ha habido atropellos en las zonas periféricas a las áreas de presencia histórica, como en la A-49, en el Aljarafe sevillano, muy próximo a la capital o la propia línea del AVE. Esta circunstancia propicia que cada vez sea más complicado adoptar medidas para minimizar el número de siniestros. Pero mediante la colaboración con las administraciones se han construido pasos de fauna, principalmente en el área de Doñana, y la mortal carretera de Almonte-El Rocío-Matalascañas, por ejemplo, no registra atropellos en los últimos años. Además, se han realizado obras de desbroce de cunetas, limitaciones de velocidad, avisos de precaución y campañas de concienciación que han tenido efectos positivos.

2017 ha sido especialmente duro en lo que a atropellos se refiere. No obstante, creo que los atropellos hay que analizarlos en un contexto de tiempo y de espacio. ¿Qué quiere decir esto? Quiere decir que hay que estudiar la tendencia del número de linces ibéricos atropellados en relación al número total de ejemplares existentes y ver cómo evoluciona este parámetro a lo largo de los años. Por otra parte, la superficie de presencia de la especie ha pasado de 125 kilómetros cuadrados (km2) en 2002 a más de 1.800 km2 en 2017. Esta mayor superficie de presencia implica que han colonizado zonas periféricas a las áreas mejor conservadas, donde las actuaciones de permeabilización son más complicadas.

¿De qué otras causas no naturales de muerte es víctima el lince?

Se producen algunas muertes por peleas, sobre todo en época de celo. Pero quizás el furtivismo, incluyendo en él disparos y el uso de artes ilegales (lazos, jaulas trampa, cepos, etc) sea la causa más directa de origen humano; contra ella solo se puede luchar mediante la concienciación y, por supuesto, la persecución del delito por las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado.

Lince ibérico
Lince ibérico - ABC

¿Cómo resuelven la escasez de conejos y las enfermedades que les afectan?

La península Ibérica, bautizada por los fenicios como «tierra de conejos», ha sufrido una drástica disminución de sus poblaciones como consecuencia de la mixomatosis, que se extendió rápidamente tras su introducción en Francia en 1952, y la enfermedad hemorrágica, que se detectó en la década de los años 80 del siglo pasado y cuyo virus ha mutado recientemente. Frente a la primera, los conejos han adquirido cierta inmunidad y sus efectos no son tan letales como en los inicios. Para la segunda, en cambio, no existe un remedio adecuado. Tan solo podemos realizar actuaciones paliativas. Realmente se puede decir que la enfermedad hemorrágica del conejo es el factor que está limitando la expansión del lince ibérico y el de otras especies, como el águila imperial.

La enfermedad hemorrágica del conejo limita la expansión del lince

¿De qué enferman los linces?

El problema sanitario más serio que hemos tenido ha sido un brote de leucemia felina que mató al 25% de la población de Doñana en el año 2007. La leucemia felina, contagiada posiblemente por gatos domésticos abandonados, fue detectada en las proximidades de la aldea de El Rocío (Huelva). No obstante, con la aparición de esta enfermedad, posiblemente potenciada por la baja variabilidad genética de los linces doñaneros, iniciamos un programa de refuerzo genético con linces provenientes de Sierra Morena. Y a partir de ese momento la población lincera de Doñana empezó su recuperación pasando de 40 ejemplares hasta el año 2006 a los 80 de los últimos años.

Otras enfermedades que aquejan a los linces ibéricos son la tuberculosis, el parvovirus felino y el moquillo canino.

¿Qué planes hay sobre la mesa tras el fin de Iberlince en 2018?

Ya existe una estrategia futura que ha sido consensuada con los socios actuales de Iberlince y negociada con la Unidad Life de la Comisión Europea. Básicamente trabajaremos en tres líneas maestras: consolidar poblaciones autosostenibles en las áreas de reintroducción; asegurar que exista una conexión fluida entre estas poblaciones para así evitar la endogamia, y minimizar en la medida de lo posible las causas de muerte no natural.