¿Para qué sirven estas plantas?
¿Para qué sirven estas plantas? - ABC

¿Para qué sirven estas cinco plantas?

Un Inventario recoge los usos tradicionales que se le han dado a la mitad de las especies de flora que alberga España

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El «Inventario Español de Conocimientos Tradicionales relativos a la Biodiversidad» pone a disposición de quien lo desee información útil sobre casi 3.000 especies de plantas. Tal cifra supone «la mitad de la diversidad florística» que alberga nuestro país, enfatizan desde los Ministerios de Agricultura, Pesca y Alimentación y de Transición Ecológica.

Un equipo multidisciplinar de 70 expertos, entre biólogos, antropólogos, agrónomos, farmacéuticos o lingüistas, se han encargado de recopilar las fichas de las plantas que recientemente se han compartido online e integran los tres tomos surgidos de la segunda fase de este Inventario, cuya primera publicación data de 2014.

La normativa vigente sobre Patrimonio Natural y Biodiversidad reconoce «la necesidad de conocer, conservar y fomentar los conocimientos y prácticas tradicionales de interés». Por ello, en esta base de datos se analizan los diferentes usos (alimentación humana y animal, medicina, veterinaria, tóxico y nocivo, combustible, construcción, industria y artesanía, medioambiental, ornamental, social, simbólico y ritual) que se ha dado a la gran variedad de especies silvestres que ocupan los variados ecosistemas de España fruto de su orografía, climas y suelos.

A continuación, te presentamos cinco ejemplos. Pero puedes consultar más o todos aquí.

1. Berode

Berode
Berode - Antonio Álvarez

El berode es un arbusto de tallos fuertes y flores olorosas que crece en las zonas bajas de las Islas Canarias, de donde es endémico.

Se han documentado diferentes «rituales de sanación» asociados a su empleo. Uno, por ejemplo, asegura que las verrugas desaparecen cuando se pudren los tallos (que han de conservarse dentro de una botella) a partir de los cuales se ha obtenido el zumo medicinal.

Dada, precisamente, la facilidad con que pueden vaciarse, la curvatura natural que presentan algunos de ellos y que no se calientan excesivamente, con los tallos del berode los canarios también han fabricado los «transportines» para los hurones que les ayudaban en la caza de conejos.

Las hojas de esta planta, por su parte, también se usaban profusamente para evitar plagas; disponiéndolas los habitantes de las siete islas canarias en aquellos lugares destinados al almacenamiento de las cosechas, pues repelían a los ratones.

2. Lechuguilla dulce

Lechuguilla dulce
Lechuguilla dulce - Emilio Laguna

La lechugilla dulce es una hierba perenne que puede alcanzar hasta los 60 centímetros de altura y cuya presencia es muy común en la región mediterránea.

En Cataluña, la Comunidad Valenciana y las Islas Baleares consumen de forma habitual sus hojas tiernas, crudas o en ensalada, por su excelente calidad y sabor más dulce (en comparación con otras verduras silvestres, como las cerrajas).

Sus hojas también han sido empleadas para fines medicinales: la bebida que resulta de su cocción en agua, por ejemplo, disminuye la presencia de azúcar en sangre.

3. Lentisco

Lentisco
Lentisco - Emilio Laguna

Con este arbusto elaboraban vino en Mallorca. Mientras que en Córdoba, Jaén y Murcia empleaban el lentisco como conservante y aliño de aceitunas. A partir de su savia resinosa obtenían chicle en la comarca del Alto Ampurdán (Gerona). Los albaceteños, por su parte, tomaban sus hojas en infusión por sus propiedades diuréticas. Los pastores mallorquines, en cambio, llevaban un brote de lentisco en la boca para espantar a las moscas. Y su ceniza, entre otras aplicaciones, fue bastante valorada como lejía de buena calidad para blanquear la ropa en Ciudad Real y Huelva.

4. Malvavisco

Malvavisco
Malvavisco - Javier Tardío

El malvavisco es una hierba perenne que prospera junto a los márgenes de ríos y arroyos.

Aunque es una planta conocida y apreciada, en la actualidad, la mayoría de sus aplicaciones medicinales (como, por ejemplo, el tratamiento de heridas, dolores, torceduras, reumas, gripes, fiebres, etc.) se encuentran en desuso en muchas zonas de la península Ibérica y las islas Baleares. Bien porque el malvavisco ha desaparecido de los huertos donde habitualmente se cultivaba o bien porque las personas acostumbradas a emplearlo cuentan, ahora, con otras especies (y de propiedades similares, como la malva o el llantén) más a mano.

Las fibras de los tallos y las raíces de malvavisco también servían antaño para fabricar papel y pana.

5. Campanitas

Campanita
Campanita - Emilio Laguna

Estos narcisos pasan desapercibidos entre las gramíneas de los prados húmedos y los pastos de dehesa donde crecen, destacando solo durante la época de floración, cuando las campanitas forman espectaculares mantos de flores. Su uso en el pasado coincide con el actual: como planta ornamental; principalmente para integrar pequeños ramos de especies silvestres.