28.000 voluntarios combaten la basuraleza
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28.000 voluntarios combaten la basuraleza

La campaña «No abandones más plásticos» de Libera limpia ríos y mares de contaminación

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Resistente, ligero y barato. La invención del plástico supuso una revolución hace 150 años por sus múltiples aprovechamientos dentro de sectores muy diversos. En Europa, su principal aplicación guarda relación con la fabricación de los envases industriales, domésticos y comerciales. Aunque también se emplea con profusión en la construcción, la edificación y la automoción. Un estudio publicado recientemente estima que el 79% del plástico que la humanidad ha producido desde entonces se ha acumulado en los vertederos o en los entornos naturales. De igual modo, también se admite que, hoy, el 57% del plástico que se genera a nivel mundial no se reutiliza o recicla.

Los plásticos, principalmente los denominados de «un solo uso», llegan a los ríos, los embalses y los pantanos junto a los usuarios de estas masas de agua. Solo diez ríos de Asia y de África transportan más del 90% de los desechos plásticos procedentes de fuentes fluviales que alcanzan los océanos, con fatales consecuencias para la vida silvestre. Las primeras ingestiones de plástico por animales que ha documentado la literatura científica datan de 1966: 74 pollos de albatros de Laysan criados en una colonia del Pacífico.

Los productos plásticos, si no se depositan en los contenedores apropiados a fin de garantizar su correcta gestión una vez finalizada la función para la que fueron adquiridos, se convierten en residuos. Es el caso, por ejemplo, de las toallitas, las bolsas, los envoltorios y las colillas que los28.000 voluntarios del proyecto Libera, coordinado por las organizaciones medioambientales Ecoembes y SEO/BirdLife, han recogido, en grandes cantidades, durante los últimos dos años. Desde mayo de 2017 la iniciativa ha retirado 107 toneladas de basura en 703 puntos de España.

Desde mayo de 2017 el proyecto Libera ha retirado 107 toneladas de basura en 703 puntos de España

Universidades, asociaciones ecologistas y empresas trabajan de forma activa para ampliar el conocimiento que existe en la actualidad sobre el origen y el tipo de residuos presentes en el medio natural con el objetivo de establecer medidas que prevengan la contaminación de los ecosistemas.

Entre cinco y 50 billones de microplásticos inundan ya nuestros mares y océanos. A medida que este material se cubre de algas adquiere un intenso olor similar al que expele el kril, una de las presas favoritas de ciertas aves, mamíferos marinos y peces. Tales partículas, cuyo tamaño no supera los cinco milímetros, podrían entrar en nuestra cadena alimenticia.

Vocablo español

Los enredos provocados por hilos de nylon, redes, cuerdas y demás artes de pesca que cada año desaparecen por miles de toneladas en el mar, según las Naciones Unidas, por su parte, suponen la causa más probable de mortalidad entre las tortugas. La Fundación Reina Sofía colabora con el centro de investigación Alnitak, dentro del proyecto Libera, para analizar el efecto de la basura marina en los quelonios que habitan las aguas de las Islas Baleares.

La monitorización que realiza de forma periódica el Instituto Alfred Wegener para la Investigación Polar y Marina (Alemania), por su parte, advierte de que más de 1.400 taxones «navegan» sobre estos fragmentos diminutos de plástico, acelerando la expansión de enfermedades.

«Desafortunadamente no existen muchos estudios sobre los efectos del plástico en organismos terrestres», se lamentan desde Libera. Por ello, el año pasado pusieron en marcha, con el apoyo del Consejo Superior de Investigaciones Científicas, una evaluación sobre el impacto de la «basuraleza» en el agua, el suelo y las heces de los animales que ocupan las Áreas Importantes para la Conservación de las Aves y la Biodiversidad. SEO/BirdLife ha identificado 469 de ellas en España.

La antes aludida «basuraleza» constituye la palabra acuñada por Ecoembes y SEO/BirdLife, tras consultar con expertos especializados en biodiversidad, para sustituir a la voz anglosajona «littering». «La comunidad internacional coincide a la hora de alertar sobre los posibles impactos del abandono de la basura en la naturaleza. Sin embargo, en medio de tal gran llamada a la acción, surgía un obstáculo: el propio término», manifiestan desde Libera.

Normativa europea

«Hay que fomentar el consumo responsable para que el ciudadano pueda elegir qué, dónde y cómo comprar e incluir criterios ambientales en esa decisión. Y las empresas deben trabajar en la reducción y apostar también por modelos más sostenibles bajo criterios de economía circular, reduciendo el uso que hacen del plástico», señaló Óscar Martín, consejero delegado de Ecoembes, durante la presentación de la campaña «No abandones más plásticos».

Como resultado de los planes de prevención implementados por las empresas españolas pertenecientes al sector industrial referidos a envases de plástico de origen doméstico, se ha reducido en un 18% el peso de las botellas de 1,5 litros, se ha evitado la emisión a la atmósfera de 550 kilotoneladas equivalentes de CO2 y se han ahorrado 5 millones de megavatios hora de energía y 20 millones de metros cúbicos de agua desde 1999 hasta 2017.

«Estamos ante un grave problema ambiental del que todos somos responsables. La producción mundial de plástico aumenta con unas cifras escalofriantes: se producen anualmente 407 millones de toneladas», apuntó, en el mismo acto, Asunción Ruiz, directora ejecutiva de SEO/BirdLife.

La ciencia y la tecnología investigan posibles alternativas a los plásticos tradicionales o sintéticos, los cuales derivan, principalmente, del petróleo. Los actuales plásticos biodegradables y bio-basados, por ejemplo, pueden ser consumidos por algunos microorganismos y elaborarse, total o parcialmente, a partir de fuentes renovables, como los vegetales.

La Unión Europea prohibirá próximamente diez productos plásticos de un solo uso

El Parlamento Europeo planea publicar una nueva directiva sobre plásticos. La estrategia comunitaria contempla la prohibición de diez productos de un solo uso que abundan en las aguas y la arena de las playas del continente, como los bastoncillos para los oídos, los cubiertos y las pajitas.