Aumentan los cultivos ilícitos de coca en Colombia
Aumentan los cultivos ilícitos de coca en Colombia - ABC

Aumentan los cultivos ilícitos de coca en Colombia

El 5% de la producción se obtiene de siembras dentro de parques naturales, según un informe de las Naciones Unidas

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El 5% de la coca que se produce en Colombia se cultiva dentro de los parques naturales del país. Y otro 27% de la producción se obtiene de los cultivos de coca situados a menos de 20 kilómetros de uno de estos parques.

«La coca sigue siendo una gran amenaza para la diversidad biológica y cultural de Colombia», aseguran desde la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito, que acaba de publicar su último Informe de Monitoreo de Territorios Afectados por Cultivos Ilícitos (referido a 2017).

A 31 de diciembre de 2017, pues, el área sembrada con coca en Colombia se había incrementado en un 17% (25.000 ha) con respecto a la medición de 2016, alcanzando las 171.000 hectáreas.

«Colombia todavía podría mejorar algunos aspectos clave en su lucha contra la producción de cocaína. Los datos recabados indican que en las zonas donde se desarrollaron acciones de control, como la erradicación forzosa o voluntaria, los cultivos disminuyeron un 11%. Sin embargo, dicha intervención solo se logró en el 14% del territorio afectado», explican los autores del análisis.

Se estima que la hoja de coca que se produce en los 10 municipios colombianos con mayor número de cultivos alcanza un valor de 302 millones de dólares.

«La transformación de los territorios sigue siendo el camino más claro para lograr la paz y el desarrollo en Colombia», subrayan desde el organismo internacional. Tal transformación, en su opinión, pasaría, «no solo por pensar en las unidades productivas donde se siembra coca sino en los vecinos no cultivadores, en los municipios más cercanos a los cultivos y en aquellos que podrían articular la actividad ilícita convirtiéndose en posibles mercados». El 33% de los cultivos de coca se localiza en áreas aisladas (a más de 10 kilómetros de cualquier población).

Por último, apuntan también los autores, sería conveniente identificar «alternativas realistas» para estas demarcaciones aisladas donde se cultiva coca; las cuales deberían incorporar, por ejemplo, «instrumentos de conservación que contribuyan a la estabilización de la intervención sobre el medio natural», reduciendo la deforestación. El 34% de los cultivos identificados para el año 2017 se encontraban en zonas que antes, en 2014, eran bosques.