El poder de sanación de la piel de pescado que ha devuelto la esperanza a una perrita de Rottweiler
El poder de sanación de la piel de pescado que ha devuelto la esperanza a una perrita de Rottweiler - MSU

El poder de sanación de la piel de pescado que ha devuelto la esperanza a una perrita Rottweiler

Stella pudo escapar del incendio que se produjo en su hogar, pero con el 10% de su cuerpo quemado

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Cuando Stella, una hembra de la raza Rottweiler de un año, ingresó por primera vez en el departamento de emergencias del Centro Médico Veterinario de la Universidad Estatal de Michigan (Estados Unidos), en febrero de este año, presentaba quemaduras de segundo y tercer grado en el 10% de su cuerpo (localizadas en la cabeza, la nariz, las orejas, así como la parte posterior y ambos lados de su lomo).

Stella escapó de milagro del incendio que sufrió su hogar mientras sus dueños estaban ausentes. Durante dos semanas, la perrita luchó por su vida. Aparte de las quemaduras, el animal inhaló bastante humo, por lo que fue tratada, también, de sus problemas respiratorios.

«Tuvimos que ser creativos a la hora de curar sus quemaduras debido al trauma significativo de los pulmones de la rottweiler, dado que sus lesiones respiratorias nos impedían usar anestesia», reconoce Brea Sandness, veterinaria en la MSU.

Por ello, el equipo recurrió a un método poco convencional: emplear pieles de bacalao descalcificadas procedentes de Islandia, las cuales les donó una compañía que desarrolla productos a base de este pez para su uso en quemaduras y otros procedimientos médicos aplicados a seres humanos.

Debido a la composición del tejido y los ácidos grasos omega-3 altos en la piel del bacalao, estos injertos poseen propiedades antiinflamatorias y antibióticas, importantes para la curación y la regeneración de tejidos. Además, no requieren sedación intensa, explican desde la institución académica en una nota.

Según Sandness, se ha demostrado que los injertos descalcificados de pieles de bacalao estimulan la producción de células y se vuelven funcionales. En el caso de Stella, estos injertos, que se pueden cambiar con la frecuencia que requiera la quemadura, fueron absorbidos por su cuerpo a medida que crecía un nuevo tejido.

La cachorrita se recupera, poco a poco, de forma satisfactoria; aunque aún sigue con el tratamiento veterinario iniciado en febrero.