Pisos en Sevilla
Pisos en Sevilla - Vanessa Gñomez

Emvisesa rescata cinco años después los pisos ocupados por «la mafia de las llaves»

La empresa recupera por la vía judicial cinco de las diez viviendas de Sevilla Este cuyas llaves repartían varios «topos» que cobraban cuotas mensuales de 50 euros

Eduardo Barba
SevillaActualizado:

La lucha del Ayuntamiento de Sevilla contra la ocupación ilegal de pisos de su empresa pública de vivienda, Emvisesa, ha recibido hace unos días un importante espaldarazo en los tribunales. El 27 de agosto, la empresa municipal ha recuperado, gracias a los procedimientos judiciales penales que se habían iniciado un par de años antes, cinco de las diez viviendas de nueva promoción que habían sido ocupadas a finales de 2012 en la calle Manuel Olivencia, en Sevilla Este, donde se levantaron unos bloques con 225 viviendas y 14 locales comerciales. Se trata de casas de alquiler con opción a compra por las que había que pagar 320 euros al mes más los suministros correspondientes, pero en las que no todos los que debían disfrutarlas pudieron hacerlo.

Tal y como adelantó en su día ABC, en una de las promociones por entonces de nueva construcción de Emvisesa en esa zona de Sevilla Este más cercana a Alcosa se ocuparon una decena de viviendas mediante una trama en la que varias personas se dedicaron a repartir las llaves a las familias a cambio de unas «cuotas» de 50 euros mensuales. Al principio, ese dinero se llegaba incluso a ingresar en una cuenta de la propia empresa municipal -que devolvió las cantidades cuando comprobó la anomalía-, de ahí que se investigaran los vínculos de la trama con la compañía pública. Ayuntamiento y Policía denominaron a estas personas «la mafia de las llaves». Destapado el asunto por este diario, los inquilinos aseguraron sentirse «engañados», aunque nunca quedó claro ese extremo o si, por el contrario, hubo algún grado de connivencia con los estafadores que poseían juegos de llaves y habían cambiado las cerraduras originales. La cuestión es que los pisos públicos no pudieron ofrecerse a quienes podían optar a ellos por derecho.

La Policía Nacional se puso a investigar este fraude, llevado a los tribunales por el Ayuntamiento, y cercó a varias personas que actuaban de «topos» gracias a contactos con la propia Emvisesa. Especialmente a un hombre que llegó a actuar como supuesto representante de la compañía dependiente del Ayuntamiento que entregaba las llaves de las viviendas e informaba de las «condiciones» a los inquilinos ilegales. Tras conocer lo sucedido a raíz de la reclamación de una adjudicataria que no pudo entrar en el piso que le correspondía porque estaba ocupado desde hacía meses, la empresa municipal denunció la estafa en los juzgados. Más de cinco años después, el Ayuntamiento ha recuperado la mitad de los pisos mediante esos procedimientos judiciales. De las cinco viviendas recuperadas en la última semana de agosto, cuatro ya han sido incluso adjudicadas a familias que cumplen todos los requisitos legalmente establecidos; todo se ha resuelto en sólo unos días. La otra vivienda que ha vuelto a manos municipales tiene sus llaves aún en el juzgado y Emvisesa está a la espera de recuperarlas de manera inmediata a falta de varios trámites menores. En cuanto eso se haga, el procedimiento se agilizará para poder adjudicar también ese piso.

Desde la empresa municipal de la vivienda se apuntaba que la recuperación de estos cinco pisos «se ha producido durante la actual, fruto del interés de Emvisesa por adjudicar todas las viviendas disponibles de su parque a familias que cumplen los requisitos de adjudicación». Las cinco viviendas restantes de esa promoción de la calle Manuel Olivencia continúan en el procedimiento judicial, si bien el Ayuntamiento espera que en breve se produzcan novedades favorables. Eso sí, la entrega, voluntaria o no, de las llaves no supone la paralización del proceso judicial, que en todos estos casos sigue adelante y tiene a varias personas implicadas que podrían ser condenadas por estafa.

Hasta un tercio

Se da la circunstancia de que esta promoción englobaba hasta ahora un tercio del total de viviendas de Emvisesa ocupadas de manera ilegal con la decena de pisos afectados, una cifra a la que también se acerca una promoción de Torreblanca donde también son varias las casas en manos de inquilinos que carecían del derecho a vivir allí. Y en la que los problemas de convivencia han sido múltiples.

Recuperadas la mitad de las viviendas de Manuel Olivencia, aún son, no obstante, más de una veintena las de la empresa municipal que se mantienen ocupadas. Según los datos facilitados por Emvisesa a este periódico, actualmente son 23 sus pisos en esa situación, cinco de los cuales son los de Sevilla Este, sector de la ciudad donde hay otros tres ocupados en un par de promociones más. El otro gran problema en este sentido lo tiene el Ayuntamiento en los pisos de la calle Salvador Valverde, de la barriada de Torreblanca, donde persiste la ocupación ilegal de nueve viviendas del mismo edificio. Entre las de Sevilla Este y las de Torreblanca, 17 de las 23 que siguen sin liberarse, aunque la compañía municipal confía en que el proceso judicial en que se encuentran inmersos todos los casos concluya pronto con la recuperación de todas ellas.

Al inicio del actual mandato, en verano de 2015, el Ayuntamiento tenía un parque de 2.440 viviendas en régimen de alquiler, habiéndose incrementado estos tres años con otras 240 viviendas hasta alcanzar un parque de 2.680 viviendas para arrendamiento, una opción con creciente aceptación por parte de los registrados en las listas de espera de la empresa pública.

Existen en el parque de Emvisesa, por otro lado, 37 viviendas libres por motivos diversos, fundamentalmente encontrarse en proceso de adjudicación a través del Registro de Demandantes; formando parte de una convocatoria o en proceso de reparación y adecuación tras haberlas abandonado sus inquilinos legales; o haberlas recuperado a ilegales. Todas las casas están, pues, en trámites para su adjudicación, solo que no todas están aún en uso, ya que al quedarse libre hay un proceso administrativo que tiene unos plazos concretos.