La Gruta de las Maravillas, en Aracena
La Gruta de las Maravillas, en Aracena - ABC
ABC DE CALLE

Las cuevas más espectaculares de Andalucía

Un recorrido por el patrimonio subterráneo de la región

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El amplio inventario de cuevas que posee Andalucía incluye varios ejemplos destacados que, además, están abiertos al público y son uno de los mayores atractivos naturales de la región. El «turismo subterráneo», una alternativa cada vez más demandada, permite adentrarse en las entrañas del territorio, conocer restos arquelógicos que hablan de otras culturas y ver rocas milenarias.

Una de las cuevas más admiradas es la Gruta de las Maravillas. Está en Aracena, a poco más de 90 kilómetros de Sevilla y fue descubierta a finales del siglo XIX. En 1914 fue abierta al público, convirtiéndose en la primera cueva turística de España. Incluye extensos lagos, estalactitas, galerías y salones que se han ido labrando a lo largo de siglos y que, en la actualidad, dejan con la boca abierta a todo aquel que visita el complejo subterráneo. Entre las curiosidades de este particular universo bajo tierra figura la temperatura constante: en la Gruta de las Maravillas siempre hace una temperatura de 16-19 grados.

El horario para hacer el recorrido turístico de la cueva, que supone unos 50 minutos y 1.200 metros, es de 10 a 13:30 y de 15 a 18 horas. La entrada genera para adultos tiene un precio de 9 euros, aunque hay otras opciones para escolares, jubilados y grupos.

Cambiando de provincia, a poco más de 20 minutos de Mälaga, se encuentra la Cueva del Tesoro, la única cueva marina visitable de Europa. Solo hay tres cavidades de este tipo en el mundo, lo que hace aún más especial a la malagueña.

El agua es la gran protagonista de este particular mundo subterráneo ya que, durante siglos, fue formando cavidades y galerías. Tiempo después, cuando emergió por encima del nivel del mar, fue el agua dulce la encargada de filtrarse, creando estalactitas y estalagmitas al estilo de las de las cuevas terrestres.

Son muchas las historias y creencias que rodean a esta cueva única, pero destaca la que le da nombre: se dice que un emperador musulmán escondió un fastuoso tesoro en una de sus grutas. No obstante, nunca ha sido encontrado, aunque sí se halló en uno de los numerosos recovecos un candil con monedas de oro que alimentó aún más la leyenda. La visita tiene un precio general de 5,65 euros y puede combinarse con otros monumentos de la zona.

Pinturas rupestres

La cueva de Nerja, por su parte, fue descubierta en 1959 y cuenta con más de 4.800 metros y hasta tres bocas de entrada. Las aguas subterráneas de la zona, la actividad tectónica y los cambios climáticos han sido los creadores de esta gran cavidad subterránea con siglos a su espalda.

Enormes estalactitas, pinturas rupestres y fósiles forman parte del enorme patrimonio de la cueva que se ha conservado a la perfección tras estar oculta a los ojos humanos más de 3.000 años. Uno de los grandes atractivos es la gran columna situada en la Sala del Cataclismo, con una altura de 32 metros y un diámetro de 18. La visita puede hacerse de 9:00 a 16:00 horas, con un precio de 10 euros para los adultos y de 6 euros para los niños.

Por otra parte, en el municipio cordobés de Zuheros, dentro del Parque Natural de las Sierras Subbéticas, se encuentra el Monumento Natural Cueva de los Murciélagos, un sistema de cuevas y galerías que estuvo habitado hasta la época romana y que posee espectaculares formaciones calizas. Además, se considera uno de los yacimientos neolíticos más importantes de Andalucía.

La visita a la Cueva de los Murciélagos, que debe su nombre a que sirve de hábitat a varias especies de este animal, dura aproximadamente una hora y tiene un precio de 6 euros por persona.

En cuanto a la provincia de Granada, tanto la Cueva de las Ventanas, en Piñar, como la del Agua, en Iznalloz, son visitables, aunque para esta última es necesaria reserva previa. También la Cueva de los Covachos, en Almadén de la Plata, requiere la solicitud de una cita previa a la Consejería de Agricultura. Murciélagos en peligro de extinción, restos arqueológicos y pinturas rupestres son algunos de los tesoros que esconde la cavidad sevillana.