Patio del Palacio de Los Palma
Patio del Palacio de Los Palma - ABC

Palacios de Écija, la huella del barroco

El Palacio de Benamejí, el de Los Palma o el de Peñaflor son algunos ejemplos de la bella arquitectura palaciega que reúne esta localidad de la campiña

NATALIA ORTIZ
SEVILLAActualizado:

El siglo XVIII supuso una época de esplendor para Écija. Fue entonces cuando se construyeron la mayoría de los palacios, iglesias, conventos y casas-palacio que han hecho de esta ciudad sevillana uno de los mejores ejemplos del legado barroco en Andalucía.

Muchos de los señoriales edificios que componen su casco histórico son visitables, por lo que una jornada de turismo cultural en Écija se antoja como una de las escapadas más apetecibles para estos meses de invierno.

El primer palacio abierto a turistas y ecijanos que quieran conocer más su patrimonio es el actual Palacio de Justicia, construido en una época relativamente reciente, en 1931. Conocido popularmente en la localidad como «Casa de las Tomasas», ya que perteneció a dos hermanas apodadas así, posee una bella decoración inspirada en la decoración de la Alhambra. En su interior destaca la escalera imperial, que está presidida por una copia de una Inmaculada de Murillo realizada en cerámica. La entrada es gratuita y el horario es de 9:00 a 14:00 de lunes a viernes.

El Palacio de Los Palma, declarado Bien de Interés Cultural, está asentado sobre un desaparecido convento Dominico, cuyas dependencias están integradas en el actual edificio. El patio central, los grandes salones y el patio de los naranjos que, según leyendas locales, conecta con un pasadizo que lleva hasta el río Genil, son algunos de sus espacios más llamativos.

Actualmente, el Palacio de Los Palma está disponible para la celebración de eventos y puede visitarse por 3 euros por persona de lunes a domingo en horario de 10:00 a 14:00.

Por otro lado, la Casa Palacio de Los Pareja alberga ahora la biblioteca municipal, y es recomendable acceder para contemplar su patio porticado y la bóveda que cubre la escalera.

Uno de los edificios más espectaculares es el Palacio de Peñaflor. Construido alrededor de 1770, fue la residencia de la familia de Peñaflor hasta 1950. Tras varios cerrado, se ha rehabilitado y, actualmente solo se abre para ocasiones especiales, aunque se prevé que en el futuro sea, de nuevo, accesible al público. Aún así, merece la pena acercarse hasta la calle Emilio Castelar para contemplar su fachada, presidida por la larga balconada de más de 60 metros de longitud.

El Museo Municipal

El Palacio de Santaella no se queda atrás en cuanto a suntuosidad: además de la fachada y el patio, destaca la cúpula que cubre la escalera, decorada con motivos pictóricos y, probablemente, proveniente del mismo taller que realizó la de Peñaflor. También hay que admirar su carpintería: las puertas profusamente talladas son una de las señas de identidad de este edificio palaciego. Puede visitarse de lunes a viernes de 11:00 a 14:00 y sábados y domingos a partir de las 12:00.

Por último, esta ruta turística hace parada en el Palacio de Benamejí, uno de los mejores ejemplos de arquitectura barroca. Originalmente era propiedad de los marqueses de Benamejí. Más tarde albergó la Remonta Militar y en 1994 fue declarado Bien de Interés Cultural y Monumento Nacional.

Desde 1997 es la sede del Museo Histórico Municipal. Éste cuenta con nueve salas dedicadas a la arqueología donde se exhiben objetos artísticos relacionadas con la localidad. Así, destaca la colección de piezas romanas encontradas en las excavaciones realizadas en la plaza de España. La «Amazona herida», una de las esculturas clásicas mejor conservadas de España, es la gran estrella de la exposición. Tiene dos metros de altura y conserva, además restos de policromía sobre el mármol.

Por otra parte, es obligatorio resaltar la ala de los Mosaicos, un espacio de 200 metros cuadrados en el que se reúnen 6 de los mosaicos romanos aparecidos en excavaciones urbanas y que resaltan por su calidad y dimensiones. El llamado «Mosaico de las Estaciones del Año», el «Don del Vino» o el de Triunfo báquico de la plaza de Santiago son algunos de ellos. El museo puede visitarse de martes a viernes de 10:00 a 13:30 y de 16:30 a 18:30 horas, sábados de 10:00 a 14:00 y de 17:30 a 20:00 y domingos y festivos de 10:00 a 15 horas.

El resto de palacios ecijanos, el de Prado Castellanos, el de Valdehermoso y el de Alcántara son de propiedad privada y no visitables. La Casa Palacio de Los Granados es un hotel.