El reloj solar del parque de María Luisa
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Ruta por los relojes de sol de Sevilla

El arquitecto Honorio Aguilar propone un recorrido para conocer estos testigos mudos del tiempo

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Llevan años, en muchos casos siglos, contemplando impasibles el discurrir del tiempo desde algunas de las fachadas de iglesias y palacios más destacados de Sevilla. Los relojes de sol son elementos tan curiosos como olvidados que ahora, gracias a la ruta propuesta por el estudio de arquitectura Honorio Aguilar, pueden redescubrirse.

Los relojes solares utilizan la sombra dada por el sol para indicar la hora. En general, se compone de un estilete o gnomón y de una superficie o cuadrante, que es la que recibe la sombra del estilete. Esta zona también posee las inscripciones que se utilizan para leer la hora.«Son joyas arquitectónicas que debemos conocer para poder valorarlas y conservarlas», explica Honorio Aguilar.

El principio fundamental de su funcionamiento es que el estilo quede paralelo al eje del mundo, es decir, que apunte al polo norte celeste. Tiene que estar orientado hacia el norte y debe estar levantado un cierto ángulo, que corresponde a la latitud del lugar. Los verticales, además, tienen las líneas horarias dispuestas de forma simétrica, y se les denomina declinantes (a levante o a poniente) cuando declinan a oriente o a occidente.

Muchos de los que se encuentran en Sevilla, según detalla el arquitecto, fueron instalados en conventos o en iglesias, lugares donde era importante, entre otras cosas, saber la hora de los oficios.

El recorrido comienza, precisamente, en el Museo de Bellas Artes, antiguo Convento de la Merced. En su claustro mayor se encuentra un reloj vertical cuyas líneas horarias están pintadas de amarillo. Con numeración arábiga, en la parte superior tiene las letras A.M superpuestas, que significan «Ave María». Los historiadores lo atribuyen al arquitecto y escultor Juan de Oviedo y es uno de los relojes de sol más bellos de la ciudad.

La siguiente parada es el Hospital de la Caridad. Concretamente, uno de sus patios interiores donde una de sus fachadas alberga uno de los relojes más desconocidos. Tiene numeración romana, aunque solo se puede distinguir parte de ella y se han perdido las líneas horarias.

Mucho más conocido, aunque a pesar de eso hay sevillanos que no se han fijado nunca en su presencia, es el reloj vertical de forma rectangular situado en la fachada de la iglesia de San Lorenzo. Tiene el cuadrante de piedra y el gnomón de forma triangular.

La de Omnium Sanctorum, en la calle Feria, es otra de las iglesias sevillanas que poseen en una de sus fachadas, normalmente la que da al sur, un reloj de sol. En este caso, el reloj se sitúa en la fachada lateral de la nave de la epístola, pintado directamente, y no tiene numeración.

Capillas

El de la Capilla de San José, en la calle Jovellanos, tiene como protagonistas a los números romanos, ya que los utiliza para marcar las horas y las medias. También con ellos tiene marcado el año con una inscripción, MDCLXXX. Las leyendas, normalmente colocadas en la parte superior, también son elementos comunes en los relojes de sol y, normalmente, hacen referencia al tiempo o a frases de origen religioso.

Otro de estos especiales medidores del tiempo está ubicado en el parque de María Luisa, más concretamente en la plaza de América, y es de forma horizontal. Además, data de la Exposición Iberoamericana, como se puede apreciar en su inscripción «Comité Ejecutivo Exposición Hispanoamericana», y está hecho con azulejos. Tiene un sol en el centro y el gnomón es de metal.

El monumento más importante de la capital hispalense, la Catedral, también tiene sus propios relojes de sol. En concreto cuenta con siete, seis verticales y uno horizontal en la cubierta. Para verlos hay que fijarse en el remate de la fachada interior de la puerta del Perdón al patio de los Naranjos, una de las ubicaciones. En el exterior, al lado de la «Puerta de Campanillas», también se encuentra un reloj de sol vertical declinante a levante. Con un gnomón triangular, las líneas están inscritas en un cuadrante de mármol y la numeración arábiga va desde las 6 de la mañana hasta las 2 de la tarde.

De otro lado, en el segundo cuerpo de campanas de la Giralda, en la misma posición tanto en la fachada norte como en la sur, se sitúan dos relojes de sol que, practicamente pasan desapercibidos. Están sobre las pilastras, a la izquierda del arco central de la torre.

La ruta continúa con uno de los relojes más peculiares de recorrido, el de la casa de los Guardiola, en la Puerta Jerez. Está pintado en la parte superior de la fachada y representa un ángel con dos velas y una paleta de pinceles. No tiene dibujadas las líneas horarias y las horas, con numeración romana, van desde las V a la I.

Por último, se pueden encontrar un par de relojes solares en la fachada de la iglesia de la Magdalena. Los dos declinan a poniente y están pintados de azul directamente sobre la fachada y muestran las horas en números arábigos desde las 10 de la mañana a las 7 de la tarde.

El estudio de arquitectura Honorio Aguilar organizará la próxima ruta guiada de los relojes de sol en marzo, uno de los meses con la luz más especial, ya que en él tiene lugar el equinoccio, el día en el que los rayos de sol son perpendiculares y las horas de sol duran lo mismo que la noche. La fecha concreta se anunciará a través de sus redes sociales.