Miguel Diosdado es Víctor en «Acacias 38»
Miguel Diosdado es Víctor en «Acacias 38» - VANESSA GÓMEZ

Miguel Diosdado: «Echo de menos Sevilla. Madrid está bien, pero se respira diferente»

El actor sevillano dará el salto al cine esta primavera con «Como la espuma», mientras sigue con el éxito de «Acacias 38» cada tarde en La 1

SEVILLAActualizado:

Sevillano de treinta años, Miguel Diosdado es una actor que se ha abierto paso en la televisión española a base de esfuerzo y dedicación. Tras haber trabajado en numerosas producciones como «Ciega a Citas», «Bandolera», «Paquirri» o «Amar es para siempre»; lleva más de 200 capítulos en una de las series estrella de la sobremesa de La 1 de TVE, «Acacias 38». Además está a punto de dar el salto a la gran pantalla con «Como la espuma».

Hablemos de sus inicios, ¿qué le llevó a dedicarse a la interpretación?

Me parece hasta difícil decirlo porque creo que siempre quise ser actor, pero no sé exactamente lo que me llevó, siempre estuve en el grupo de teatro de mi colegio, después del instituto y cuando llego el momento después de selectividad lo tenía claro, quería irme a Madrid a estudiar arte dramático, pero no sabría decirte lo que es.

Según lo que ha dicho para usted hay que irse a Madrid para hacer carrera ¿Es fácil dedicarse a esto en Sevilla o hay que irse a Madrid para labrarse una carrera sí o sí?

A día de hoy no, creo que hay escuelas muy buenas en muchos sitios, y tu puedes estudiar aquí y después, eso sí, hay que irse a Madrid porque la profesión se desarrolla en Madrid, incluso puedes vivir aquí pero tendrás que subir a Madrid a hacer castings, a tener a tu representante. La salsa está en Madrid.

¿Echa de menos Sevilla?

Sí, sí. Al principio no. Cuando me fui a estudiar y tal tienes un poco de eso de estudiante que está en la gran ciudad, teatro, cine por todos lados, yo no me lo podía creer. Vivía como en una nube. Pero ahora ya sí que echo de menos Sevilla, mi barrio (vive en la Huerta de la Salud). En «Martín Hache», una película que me encanta, cuando le preguntan si echa de menos su patria y dice él «mi patria es mi barrio», y lo que echo de menos en mi barrio. Echo de menos mucho la Huerta de la Salud, bajar con mis amigos, que me llamen al telefonillo y bueno, Madrid está bien, pero es que se respira diferente.

La Huerta de la Salud ¿es el Porvenir o no?

Sí. Por supuesto que sí, o por lo menos muy unido. Todos los que hemos vivido en la Huerta de la Salud hemos hecho vida en el Porvenir. Mis primeros cigarros me los fumaba en las calles de los naranjos a escondidas con mis amigos. El Porvenir es la parte poética de Huerta de la Salud. Para mi el Porvenir es de Felipe II a Viapol y de Ramón Carande a la Plaza de España. Todos mis amigos viven ahí, toda mi familia vive allí y es donde me he criado y cuando pienso en Sevilla pienso en el barrio.

¿Es más de Feria o de Semana Santa?

A la Feria hace cinco años que no vengo, ¡vaya pecado!, gracias a Dios por trabajo. He sido mucho de Semana Santa, soy de la Paz y del Cachorro. Salí de acólito en la Paz un año. Ahora es un poco de nostalgia, me recuerda a cuando era pequeño. Más que Ferio o Semana Santa me quedo con Sevilla en primavera, el buen tiempo, el olor a azahar, el ambientazo que hay en Sevilla, lo echo mucho de menos

Suele participar en series ambientadas a principios del siglo XX o hacer de personajes de aspecto clásico como Francisco Rivera o Rodrigo en «Ciega a citas» ¿A qué cree que se debe?

(Se ríe) No lo se. Pues a lo mejor tengo cara de época o queda bien con la época. Pero es verdad que me ha tocado en «Bandolera», en «Amar», ahora «Acacias», el rollito antiguo me lo dan, igual que me pasó también con el rollo andaluz una época, empecé a encadenar el mundo toro, creía que no iba a salir de ahí. Hice del hermano de Paquirri en «Paquirri», de Fran Rivera en «Carmina» y «La Duquesa». En «Bandolera» hice también de un torero, que se llamaba Lucero de Linares, cada uno muy diferente entre sí, pero tenían en común Andalucía. Pero... a mi me da igual, lo que me gusta es trabajar, es actuar, con lo que me dejen, porque en esta profesión más que lo que quieras es lo que te dejen hacer.

¿Qué personaje recuerda con más cariño?

Le tengo mucho cariño al personaje que hice en «Paquirri» al del hermano de Paquirri, Antonio Rivera, porque bueno fue el primer papel importante que tuve en televisión y el personaje tenía un arco muy grande, de hecho partía desde que tenía 13,14 o 15 años hasta los 30 y algo que se moría su hermano. De repente tuve la oportunidad de trabajar diferentes edades y además el personaje sufría la dramática muerte de su hermano, poder transmitir eso, fue maravilloso. Además fue un trabajo que después me ayudó mucho en mi carrera, de hecho me hizo conseguir el representante con el que estoy ahora y me colocó un poco dentro de la profesión.

Actualmente está trabajando en «Acacias 38», ¿qué es lo que le atrajo de este proyecto?

Me llamaron las directoras de casting, que son Eva Lera y Yolanda Serrano, de las mejores que hay en España, y cuando te llaman ellas quieres hacer bien la prueba aunque no sepas ni para que es. Y lo que me atrajo es que todo fue muy bien, como que el personaje era un poco para mi porque desde que hice la prueba, ellas se quedaron encantadas, yo también, cuando las cosas parece que salen fáciles desde el principio y dices solo falta que me lo den. Además está muy bien arrancar una serie desde el principio. Boomerang es una productora muy buena y La 1 tenía muchas ganas de levantar las tardes y lo hemos conseguido. Los que más me gusta de una serie diaria es que el personaje tiene un recorrido muy largo y te da tiempo con un mismo personaje de vivir de todo, eso es lo que más disfruto de Víctor.

Al principio la serie no estaba obteniendo los mejores resultados, sin embargo se ha ido afianzando con el tiempo ¿cuál ha sido la clave?

La 1 en datos de audiencia hace tiempo que cambió mucho, y cuando nosotros llegamos habían estado poniendo reposiciones de películas alemanas y poco a poco hemos ido ganando puntitos puntitos empezamos casi con un 7 (de share) y estamos ahora fijados en el 9,5. Sí empezamos como el hermano humilde, ahí poquito a poco y que la gente se vaya uniendo nos da mucha fuerza. Competimos con «Amar» que tiene un publico muy fiel porque es una serie que funciona con un engranaje perfecto, pero nosotros, aunque somos más jovencitos estamos poco a poco ganando terreno a la tarde.

Víctor era un poco truhán en los primeros capítulos de la serie, iba para abogado, aunque estudiaba poco, ahora ha cambiado, ¿por qué? ¿Volverá por los derroteros de la abogacía para conseguir que María Luisa (Cristina Abad) lo valore más?

Yo a Víctor lo veo más trabajando que estudiando, el mundo estudios no lo lleva muy bien. Es muy listo y muy rápido tiene mucha iniciativa así que yo creo que al final se hará cargo del negocio, sabe Dios si de otro negocio más, porque le esperan sorpresas muy gordas. Y con María Luisa parece que poco a poco la va conquistando, porque vamos al pobre chaval le está costando...

¿Va a ser Lourdes una de la grandes opositoras a la relación con María Luisa?

Yo diría que sí, va a ser un poco mala con Víctor.

Ahora que Manuela (Sheyla Fariñas) y Germán (Roger Berruezo) han abandonado la serie, ¿Puede su personaje tomar más relevancia en la trama?

La idea que tiene es de una serie coral en la que siempre hay una historia, que va subiendo, a parte de la que pudieran tener los protagonistas. A los secundarios les van dando picos de protagonismo, tenemos nuestras tramas y después descansas un poco. También para que no nos quememos, porque llevamos más de un año grabando la serie habiendo parado una semana en verano y otro poquito en Navidad, es muy seguido. Y yo en verano además las vacaciones las aproveché para grabar una película que se estrena ahora en primavera.

¿Qué película es?

Se llama «Como la espuma» de Roberto Pérez Toledo y muy probablemente se estrene en el Festival de Málaga. Estoy súper contento aun no la he visto, pero me hablan bien y estoy nervioso por verla, ojalá sea en Málaga.

¿Qué le gusta más, televisión, cine o teatro?

Suena típica la respuesta, igual que la pregunta, pero creo que es imposible, para mi, elegir porque cada una son muy diferentes entre sí. Mi sueño es hacer cine, para lo que trabajo desde que me levanto hasta que me acuesto. La televisión tiene unos ritmos, el cine tiene otros y el teatro tiene otros es muy difícil quedarse con uno. Lo que más me pone es la cámara, trabajar delante de una cámara porque al final tienes que bailar con ella, trabajar con ella como si fuera casi un personaje más y eso me seduce mucho y creo que me engancha y me crea hasta mono.

El año pasado hice teatro, que hacía mucho que no hacía, y es incomparable, la sensación de empezar y olvidarte de tu vida por completo y todo lo que pasa hasta que acaba la función, tienes como un viaje que dices «¡Dios lo que acabo de vivir!» me he desconectado de mi, he vivido otra vida durante un rato, porque claro en cine o tele cortas todo el rato, tienes que estar pendiente de si la cámara se pone aquí tu tienes que echarte más para allá, de no quitarle la luz al de enfrente, quiero decir tienes que estar pensando en muchas más cosas, en teatro es más sal ahí.

El feedback del público que lo sientes en el momento, en el segundo. Estuve haciendo una obra en un sitio muy pequeño y es que notas perfectamente como te miran. Me parece muy excitante mi trabajo en las tres ramas.

¿Tiene algún otro proyecto próximamente?

Por ahora seguir con la serie y estoy con pruebas para más cine, hay alguna película a la vuelta de la esquina que ojalá pueda hacer, a la vez que la serie claro que esto tampoco es fácil. Me encantaría que de repente me surgiera volver a hacer teatro que desde el año pasado no hago y ya tengo mono.

¿Con quién le gustaría trabajar? ¿Quienes son sus referentes?

Pedro Casablanc, que ha estado nominado al Goya para mejor actor por B, me parece que es un actorazo, de estos como que parece que no le persigue la fama pero ha trabajado en multitud de película y casi todas la series de la TV actual y siempre bien. En «Paquirri» hacía del médico de Paquirri y me pasé una semana metido en un coche con él grabando la ida de la plaza de toros al hospital y aluciné con su técnica, para mi es un referente como actor y como forma de llevar la profesión. Por supuesto también Leonardo Di Caprio, para mi el jefe absoluto de la interpretación, llevo años viendo y analizando sus trabajos.

De directores me muero por trabajar con Alberto Rodríguez, Paco Cabezas es que en Sevilla hay una oleada cinematográfica superpotente, de la que yo quiero formar parte

Si tuviera la oportunidad, ¿iría a Hollywood?

Yo iría a cualquier parte. Además soy superfan de EEUU, estuve tres meses viviendo en NY estudiando interpretación hace dos veranos y me enamoré del rollo americano. Y en cuanto a cine son los que mejor hacen cine del mundo. Entonces, si tuviera la oportunidad, claro, yo no me cierro a nada yo haría cine teatro o tv en cualquier parte del mundo allá donde me dieran la oportunidad.

¿Le interesa alguna disciplina artística más?Música, baile..

Interesarme sí, pero como aficionado. He bailado, en la escuela teníamos clases de clásico, afro, contemporáneo, de todo y de hecho en «Acacias» hemos tenido un capitulo musical en el que he intentado bailar y cantar y bueno, preparándose todo se puede pero vamos no es lo que más me gusta

Si no fuera actor, ¿a qué se dedicaría?

Me resulta superdificil. Yo empecé a estudiar periodismo, cuando me fui a Madrid mi padre quería que estudiara algo más a parte de arte dramático, entonces me matriculé en Cristina Rotas para interpretación, y en la Complutense, para Periodismo y me gustaba. En segundo lo dejé por la escuela de interpretación y cuando acabé la escuela me volví a matricular, y empezó a salirme curro y la tuve que volver a dejar. No creo que volviera, pero el trabajo de periodista creo que me atraería mucho, si borrara de la faz de la tierra el de actor, me parece súperinteresante.