El capataz Ismael Vargas en la basílica del Cachorro / ROCÍO RUZ
El capataz Ismael Vargas en la basílica del Cachorro / ROCÍO RUZ

Ismael Vargas: «Los capataces y costaleros nos creemos más de lo que somos»

«Una persona que se mete todos los días en un paso seguro que es poco honrado en alguna»

Por  1:57 h.

Ismael Vargas es una de las personas que cuenta con fortuna a la hora de vivir la Semana Santa. Esa fortuna ha llegado tras muchos años de sacrificio. 42 años trabajando delante de los pasos, conociendo la evolución del mundo del costal. Su visión es la de la humildad, la de quitarle «importancia al capataz y los costaleros», que en lo últimos años han tomado demasiada relevancia. Capataz del todopoderoso misterio de la Lanzada y del Cristo del Cachorro, Ismael Vargas es un hombre del martillo que aprendió en solitario superando las piedras en el camino. El Cachorro es su devoción. Pasión en Sevilla ha estado con él repasando

-¿Cómo llega a la Lanzada?

Llego por mediación de dos costaleros que tenía en el palio del Patrocinio y ellos me llevan la Lanzada en el 77. Ese año saco la Divina Enfermera y también el 78. Estando allí, uno conoce a gente. Al principio no me atrevía mucho, porque es un paso grande pesado, complicado, pero al final empiezas. Le metimos mano al y por eso formamos la cuadrilla de hermanos costaleros. Saqué la Lanzada ese 79 y después, en el 80 ya no continué. Volvieron a llamarme en el verano del 92, inmediatamente después de la Expo, y desde entonces allí sigo.

-¿Es verdad que pesa tanto ese misterio?

No. Pesa 2.450 kilos, eso dio en la báscula.

-¿Ha visto o sufrido ese paso arrastrando los zancos?

Sí que lo he visto pero conmigo no lo ha hecho. Concretamente lo vi en el año 80. Aunque después mejoró. Yo dejé de verlo porque ese año en la calle Cervantes fue penoso. No me alegré. No lo volví a ver por si volvía a ocurrir que yo no lo viese. Salió temprano y volvió por el Postigo aquel año.

-¿En qué medida condiciona la forma de andar?

Es uno de los más pesados. La forma de andar no es ni más menos que la que a mí me gusta llevar. Clásico. Si pesase menos andaría igual. No creo que condicione en otra medida. También depende un poco del costalero que sea. Ahora mismo es un paso que el costalero está disfrutando porque afortunadamente tiene una buena cuadrilla. Se hace más leve si se disfruta.

-¿Qué diferencias ve entre la banda de Presentación al Pueblo que va detrás del Cachorro y Tres Caídas detrás de la Lanzada?

A mí me gusta mucho Triana pero cada banda no le va bien al otro paso. Triana no le pega al Cachorro, aunque también Presentación se sale algunas veces de lo cánones y de hecho la hermanad le está pidiendo muchas marchas clásicas. Son dos grandes bandas pero cada una con su estilo propio.

El Cristo de la Expiración del Cachorro / J. M. SERRANO.

El Cristo de la Expiración del Cachorro / J. M. SERRANO.

-¿Cómo ve que los ceses, los rumores, los movimientos y las modas de quitar y poner capataces. En concreto, los casos de Antonio Santiago y Carlos Morán?

Carlos Morán es para mí un hombre digno de admirar como  otros capataces. Ha hecho una labor encomiable. No voy a juzgar el cese porque eso es de régimen interno de la hermandad. No creo que estuviera como para no poderse poner delante su paso. Sí creo que ha sido un movimiento en el que se han adelantado un poco a las circunstancias. Pero realmente no conozco los motivos. Es una persona digno de admirar. Sin venir de familia de capataces ha hecho una gran labor en su hermandad. Él debe sentirse orgulloso porque lo que tiene San Benito con respecto al costal le pertence.

Paso de miserio de la Lanzada / CÉSAR LÓPEZ HALDÓN

Paso de miserio de la Lanzada / CÉSAR LÓPEZ HALDÓN.

En cuanto al resto, se le da mucha importancia a todo. Esto lo hacemos porque nos gusta. Nadie nos llama. El tiempo que tengamos que estar en las hermandades hasta que ella lo decida. Creo que no hay que darle más importancia de la que tiene. Lo que es importante son las imágenes y no los capataces y costaleros. Nos estamos creyendo más de lo que somos.

-¿Cómo le sienta que costaleros suyos no acudan a un ensayo porque van al de otra hermandad?

Muy mal. De todos modos me falta poco la gente. Las ‘desarmás’  de vuelta la hacemos con el paso casi completo. A mí se me escapan muy pocos, les exijo una responsabilidad y un compromiso que cada uno se ha creado.

-¿Rinde bien un costalero que salga todos los días?

Cada uno que haga lo que quiera. Hoy día, todos los días se trabaja con cuadrilla distintas y ahora se llevan con mucho más costaleros. Antes no se echaba cuenta a la música. Ahora se llevan los pasos de una manera mucho más machacona. Una persona que se mete todos los días en un paso seguro que es poco honrado en alguna. También es verdad que el costalero de ahora no tiene nada que ver.  Tiene su relevo se sale y se toma su tapa. No tiene nada que ver con lo de antes.

-¿Qué significa el Cachorro para usted?

Es mi referente en la Semana Santa de Sevilla. De mi mujer, mis nietos y de mi familia. Mi gran devoción está en la Basílica. Lo es todo. Y además es el que me ha puesto delante de los pasos.