Joaquín Solís Tarín, hermano mayor de la Cena

ENTREVISTA

Joaquín Solís: «Salir de los Terceros habría sido trágico»

El hermano mayor de la Cena: «En un plazo de 5 ó 6 años se planteará un proyecto de paso de misterio»

Por  1:18 h.

La hermandad de la Cena va a llevar cabo un proyecto de peso que marcará un antes y un después en la corporación del Domingo de Ramos. Después de casi dos años de negociaciones con el Arzobispado, la iglesia de los Terceros será rehabilitada por la hermandad con el apoyo necesario de la iglesia sevillana que será el avalista de la hermandad. Se trata de un hecho histórico ya que es la primera vez que Palacio apoya un proyecto de esta envergadura y de esta forma. Después de haber pasado por iglesias como Omniun Sanctorum, la Misericordia, San Vicente o Belén, la Cena ha conseguido un acuerdo que le puede asentar definitivamente en un templo. Su hermano mayor Joaquín Solís, tal y como cuenta en Pasión en Sevilla, en las primeras conversaciones temía sobre el posible acuerdo con Palacio ya que la posibilidad de buscar un nuevo templo en el que instalarse era totalmente real. De hecho, cuando se producen las primeras reuniones «no sabía a lo que iba», reconoce honestamente el hermano mayor. No obstante, tras dos años de gestiones y negociaciones, los hermanos de la Sagrada Cena han decidido tomar el toro por los cuernos e iniciar la rehabilitación de su casa.

-¿Qué supone para la Cena el sí de los hermanos para rehabilitar la iglesia de los Terceros?

Para la hermandad es muy positivo. Nosotros somos una hermandad que hemos pasado muchos templos. Yo la llamo una hermandad peregrina. Estuvimos en San Basilio, Omnium Sanctorum, San Vicente, la capilla de Belén, en la Misericordia o Los Terceros. Hemos dado muchas vueltas. Era un proyecto muy importante y había que coger el toro por lo cuernos. Salir de aquí habría sido trágico. Ahora más porque tenemos la casa de hermandad recién reformada. Además, la Cena se ha hecho grande aquí. Cuando vinimos teníamos 400 hermanos y ahora tenemos 2.400.

-¿Hubo posibilidades serias de abandonar el templo?

Hubo un momento, después de muchas reuniones con Don Isacio, al que tengo que agradecerle el trato y el buen talante del arzobispado en todo. Lógicamente en un proyecto de 700.000 euros para una hermandad pequeña era inviable. Se han dado circunstancias. Hubo un momento que no íbamos a poder tener financiación. Claro que se valoró marcharnos a otro sitio.

-¿Qué otros templos surgieron?

La mayoría fueron propuestas oficiosas. Como un sitio primero no hubiésemos ido a la parroquia. Después, para salir en Semana Santa se ofrecieron varias hermandades. El Valle a través de su hermano mayor Lucas Maireles, de los Gitanos, con Pepe me une una gran amistad. También la Redención se ofreció para apoyarnos.

-¿Cómo han sido las negociaciones con el Arzobispado?

En la primera reunión no sabía a lo que iba y salí preocupado. En la segunda me trasladaron tanta tranquilidad y me trataron tan bien que salí ilusionado.

-¿Quién da el primer paso para avalar la obra, Palacio o es una petición de la hermandad?

La idea surge de Palacio. Viendo que estaba un poco encallado, el Arzobispado nos hace la propuesta. Tenemos que llevarlo a Consejo económico, y a partir de ahí se estudia en las siguientes reuniones. Como era lógico tenía que contar la opinión de los hermanos para hacer la propuesta y ellos al final han decidido de una manera prácticamente unánime. Cuando el Arzobispado decidió apoyarnos todo se vio más claro. Cuando la ITE (Inspección Técnica de Edificios) valora los daños estructurales que había aquello pintaba negro.

El Señor de la Cena en la puerta de los Terceros / M. J. RODRIGUEZ RECHI

El Señor de la Cena en la puerta de los Terceros / M. J. RODRIGUEZ RECHI

-¿Cuándo arrancará la primera fase de la intervención?

La idea es que empiece después de la Feria. Al ser problemas estructurales, en la cúpula, en la bóveda de la capilla sacramental, en el arco del coro y las distintas grietas, pues se quiere atacar rápido. Esta fase es la fundamental.

Esperamos mantener reuniones con la Gerencia de Urbanismo y los técnicos. Al ser unos daños estructurales, las obras se aprobarían con carácter de urgencia.

-¿La segunda fase en qué consistiría?

Pues dentro de lo que la ITE marca sería el suelo, la instalación eléctrica, el saneamiento cornisas, y la capilla de la Encarnación.

– ¿Cuánto durará la obra?

La primera fase, siendo cautos, alrededor de los seis meses y no se necesitaría clausurar la iglesia. Los cultos se realizarán aquí. La segunda fase iría seguida. Dependemos sobre todo de los informes que hay que llevar a las comisiones de la Gerencia de Urbanismo y a Patrimonio de la Junta de Andalucía. Ellos marcarán los plazos.

– Entre los retos que tiene la hermandad, ¿está el de abordar un nuevo proyecto o restauración del paso de misterio?

Para la hermandad van a ser cruciales los 5 ó 6 años venideros. En ese plazo se planteará un proyecto de paso. Si tuviéramos dinero ya se habría hecho. Se han hecho muchas remodelaciones. La verdad es que el paso no está en las mejor condiciones. Hay que hacer muchas cosas también y eso frena. Nos encantaría restaurar un gran órgano que tenemos. También, en un medio plazo, hay que pensar en restaurar el apostolado. Ver como están los ensambles de las imágenes.

Señor de la Humildad y Paciencia de la Cena a la luz de las velas / JOSÉ JAVIER COMAS RODRÍGUEZ

Señor de la Humildad y Paciencia de la Cena a la luz de las velas / JOSÉ JAVIER COMAS RODRÍGUEZ

-Hace dos años el Señor de la Humildad y Paciencia fue la imagen escogida para protagonizar el viacrucis del Consejo. ¿Se le puede dar un giro al modelo actual?

Cuando convocas hay que llevar propuestas. Es una cosa difícil. Creo que dándole una vuelta al tema se podría casar y hacer que no coincida con los actos de las hermandades en los fines de semana. Quizás, el concepto propio del viacrucis debería tener un cambio. A eso se le podría dar una vuelta. Por ejemplo, rezar con las estaciones en la calle.

-¿Cuándo durante años se llevan debates sobre cambio en las jornadas, por ejemplo, lo que ocurre el Martes Santo, y después de tanto hablar y proponer cambios todo se queda igual, cree que el Consejo debería decidir más?

En un debate lo primero que hay que tener es predisposición porque si no es así, lo normal es fracasar en el debate. En ocasiones, al Consejo se va predispuesto a que las cosas no salgan. Soy partidario pero tienen que pasar unos años para que el Consejo como institución se dé a valer. Cuando las hermandades sean consciente que el consejo es un órgano que puede dirigir y tomar decisiones, todo funcionará mejor. Pero mientras  las hermandades seamos las que vayamos y tomemos la decisiones, es complicado que el Consejo tenga autonomía.

Ignacio Cáceres

Ignacio Cáceres

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