El hermano mayor del Gran Poder, Félix Ríos / JUAN FLORES

ENTREVISTA

«Primero debe definirse qué se pretende solucionar reformando la Carrera Oficial»

El hermano mayor del Gran Poder critica la deriva en la que «la obsesión por el número acaba primando la afición sobre la genuina devoción»

Por  0:49 h.

-Recientemente ha sido crítico con algunos aspectos de las cofradías hoy en día. ¿Cuál es su visión de su momento actual?

-Pues la que manifestaba, y reitero que lo digo con pena, porque amo y defiendo el valor de nuestras cofradías por encima de todo. Pero las hermandades y quienes eventualmente las gobernamos tenemos una gran responsabilidad en el encauzamiento de la religiosidad popular, y por poner un ejemplo, a veces parecemos tener más preocupación por aumentar los seguidores en redes sociales que por incrementar las visitas a nuestros templos para el encuentro con el Señor o los sacramentos. O la obsesión por el número, que acaba primando la afición sobre la genuina devoción, la forma sobre el fondo. En esta sociedad de la posmodernidad, es más necesario que nunca el ser consciente de lo que somos, a Quién nos debemos y cuál debe ser nuestra función evangelizadora. Y sobre todo, ser coherentes. Leí hace no mucho una frase del arzobispo Hélder Cámara, que lo resume muy bien: «Mira como vives. Quizá sea este el único Evangelio que tu hermano lea».

-¿Sigue pensando en que sería oportuno que las hermandades de gloria y de penitencia estuvieran representadas en dos consejos diferentes?

-Sí, pero hay quien ha interpretado aquello que dije como si fuera en contra de las hermandades de gloria. Todo lo contrario, lo que creo es que estas corporaciones se merecen un Consejo que se dedique 100% a ellas todo el año, teniendo garantizada su independencia económica. Dígame usted qué tiempo puede dedicarle el presidente del Consejo a las hermandades de gloria entre enero y abril. Sería provechoso para ambos colectivos, y eso no quita para que entre ambos Consejos pudieran organizarse actividades de común interés.

-¿Es partidario de una reforma de la Carrera Oficial? 

-De lo que soy partidario es de tratar de solucionar los problemas de organización que hoy día presenta la Semana Santa. Si para ello fuera necesario reformar la carrera oficial, bienvenida sea esa reforma. Pero con una previa delimitación clara y transparente de los problemas y de los criterios de decisión entre alternativas, a veces incompatibles. ¿Qué queremos, incorporar nuevas hermandades? ¿Más sillas? ¿Que supuestamente haya más seguridad, argumento que por cierto debería dejar de invocarse tan alegremente o acabaremos por tener que suprimir las estaciones de penitencia? ¿Más fluidez de los cortejos, una mejor circulación del público? En función del objetivo, la solución será una u otra, y pasará o no por esa reforma o por otro tipo de medidas. De lo que reniego es de ese mantra que parece haberse extendido de que hay que reformar por reformar. Si no identificamos bien los problemas, difícilmente la solución será la adecuada.

-¿Considera justo que una hermandad de 12.000 hermanos como la suya valga lo mismo que el de una que ni llega al centenar?

-No es algo que me quite el sueño. En cualquier caso, de haber un criterio de ponderación del voto, no estoy seguro de que tuviera que ser el del número de hermanos. Pudiera haber también otros, como por ejemplo, la antigüedad. ¿Tiene que valer más el voto de la hermandad del Gran Poder que el de la de los Negritos? Pues quizás no. ¿Tiene que valer más el voto de una hermandad fundada en el siglo XVI, que con todos sus avatares lleva manteniendo la Semana Santa desde entonces, que una del siglo XXI? Pues a lo mejor sí. No es sólo cuestión de número, puede haber otros criterios. De todas formas, creo que esa no es la discusión, sino la unificación de la naturaleza de las corporaciones en cuanto a la toma de las decisiones que les afectan.

Javier Macías

Javier Macías

Coordinador en Pasión en Sevilla
Redactor de ABC. Coordinador de Pasión en Sevilla